Quién es el nuevo jefe del Ejército ucraniano y qué puede cambiar

Pjotr Sauer

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Drapati lleva mucho tiempo criticando la cultura de mando del Ejército ucraniano, pero los expertos advierten de que el cambio podría llevar tiempo

Por Pjotr Sauer

Las calles caóticas de Mariúpol. 9 de mayo de 2014. Detrás de una nube de humo aparece de repente un vehículo blindado. Es un BMP-2 ucraniano que acelera hacia la barricada de escombros y neumáticos para atravesarla en cuestión de segundos, dispersando a los manifestantes.

Al volante del blindado, Mijailo Drapati, un oficial poco conocido. Las imágenes se convirtieron en una de las más emblemáticas del primer intento de Rusia por apoderarse del este de Ucrania, e hicieron de Drapati un héroe militar ucraniano.

12 años después, aquel oficial ocupa el cargo más alto del escalafón militar.

En la noche del martes, Volodímir Zelenski, nombró jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania al general de división Drapati, de 43 años, poniéndolo al frente del Ejército en un momento en que Kiev intenta cambiar el rumbo de la guerra.

Su nombramiento ha sido una de las pocas decisiones tomadas con un apoyo casi unánime en tiempos de guerra, una muestra de la gran estima que tienen a Drapati en círculos políticos, militares y de la sociedad civil.

“La sociedad esperaba un cambio”

La llegada de Drapati contribuye a estabilizar el clima político tras un período de agitación en Kiev. En los días anteriores a su nombramiento, miles de manifestantes habían salido a las calles en protesta por la destitución del popular ministro de Defensa, Mijailo Fedorov, enfrentado por la gestión de la guerra con el general Oleksandr Sirski, el comandante en jefe reemplazado por Drapati.

No era solo cambiar la forma de librar la guerra o de gestionar el campo de batalla; también necesitábamos recuperar la confianza en el país tras las protestas, y volver a centrar la atención en la gestión de la guerra

Mykola Bielieskov, — Investigador en el Instituto Nacional de Estudios Estratégicos de Ucrania

Es probable que muchos de los manifestantes reciban con satisfacción el nombramiento, especialmente por el respaldo público que Drapati había dado al ministro Fedorov en su disputa con Sirski.

“La sociedad esperaba un cambio”, dice Mykola Bielieskov, investigador en el Instituto Nacional de Estudios Estratégicos de Ucrania. “No era solo cambiar la forma de librar la guerra o de gestionar el campo de batalla; también necesitábamos recuperar la confianza en el país tras las protestas, y volver a centrar la atención en la gestión de la guerra”.

Drapati pertenece a una nueva generación de mandos ucranianos, que se han labrado su reputación en primera línea durante más de una década de combates. Según sus seguidores, Drapati fue de los primeros en adoptar la guerra con drones y en delegar autoridad en los oficiales subalternos para que tomaran sus propias decisiones.

[Drapati] es crítico con el pensamiento de estilo soviético y la microgestión, y reconoce los problemas que generan las mentiras dentro del ejército

Rob Lee — Investigador sénior en el Instituto de Investigación de Política Exterior

Para muchos ucranianos, tal vez lo más importante sea la ruptura que Drapati representa con cultura de mando de estilo soviético que se le atribuye a Sirski, criticado por insistir en costosos asaltos frontales y por gastar vidas de los soldados con demasiada ligereza.

“[Drapati] es crítico con el pensamiento de estilo soviético y la microgestión, y reconoce los problemas que generan las mentiras dentro del ejército”, dice Rob Lee, investigador sénior en el Instituto de Investigación de Política Exterior.

“Humano y abierto al diálogo”, dice Bielieskov sobre Drapati. En su opinión, dos cualidades poco comunes entre los altos mandos del Ejercito ucraniano. Según Bielieskov, Drapati se ha ganado el respeto tanto de los oficiales de carrera como de los que se alistaron después de 2022 porque ascendió por méritos propios y comprendió las realidades del campo de batalla.

La carrera militar de Drapati comenzó en 2004, cuando se incorporó a la Brigada Mecanizada 72 tras graduarse en el Instituto de Tropas de Tanques de Járkov. Al comienzo de la invasión a gran escala de Rusia, Drapati ayudó a detener el avance ruso hacia Krivói Rog y fue clave en la liberación de Jersón. Cada vez que Moscú recuperaba la iniciativa, Drapati era enviado a las áreas más difíciles del combate, logrando estabilizar el frente de Pokrovsk antes de su nombramiento como comandante de las fuerzas conjuntas.

Qué cambios puede haber

Drapati también ha sido inusualmente franco sobre la necesidad de reformar la cultura interna del ejército. El año pasado escribió en sus redes que la “atmósfera de miedo, la falta de iniciativa, y la insensibilidad ante las críticas” socavaban la eficacia de las fuerzas armadas.

En lugar de culpar a sus subordinados, Drapati asumió públicamente la responsabilidad y ofreció su dimisión cuando unos misiles rusos mataron a decenas de soldados bajo su mando en un campo de entrenamiento. El gesto le valió la admiración generalizada y reforzó su reputación como uno de los comandantes más responsables de Ucrania.

“El presidente Zelenski ha tomado la mejor decisión posible”, dice el analista militar y veterano del ejército ucraniano que escribe bajo el pseudónimo de Tatarigami. “Los cambios tardarán en surtir efecto, pero sé que muchos soldados han recuperado la esperanza en el cambio, y eso es muy importante para la moral”.

Pero los analistas advierten de que muchas expectativas sobre Drapati pueden superar a las atribuciones de su nuevo cargo. Se espera que mejore la gestión del campo de batalla y el funcionamiento diario del Ejército, pero muchos de los desafíos más acuciantes del país en guerra quedan fuera de la autoridad de los comandantes en jefe, afirma Bielieskov.

Las antiguas tensiones entre el Ministerio de Defensa y el Estado Mayor siguen sin resolverse, explica el analista, y el esfuerzo bélico sigue lastrado por la difícil reforma política en torno a la movilización. “Existe el riesgo de que dentro de seis meses le culpen de problemas que él no puede controlar por completo”, dice. “Muchos de los desafíos más importantes que enfrenta Ucrania quedan fuera de su mandato”.

Traducción de Francisco de Zárate.

Fuente: elDiario.es / The Guardian