
El acuerdo provisional entre Irán y EEUU está previsto para firmarse este viernes en Suiza.
Los Ángeles Press
El memorándum de entendimiento entre Estados Unidos e Irán, cuya firma está prevista en Suiza el 19 de junio, aparece como una salida temporal a la guerra, pero no como un acuerdo definitivo de paz. El texto filtrado por varios medios internacionales establece un plazo inicial de 60 días para negociar un pacto final, reabrir el estrecho de Ormuz, aliviar parcialmente la presión económica sobre Teherán y mantener congeladas las decisiones más sensibles sobre el programa nuclear iraní.
Ni Washington ni Teherán han publicado todavía el documento oficial. Las copias difundidas por CNN, Bloomberg y Al Arabiya presentan 14 cláusulas que delimitan una tregua amplia, con compromisos militares, económicos, marítimos y nucleares. Sin embargo, el propio gobierno iraní, a través de la agencia semioficial Tasnim, ha cuestionado la exactitud de las versiones filtradas y ha señalado errores en apartados clave, incluido el referido al estrecho de Ormuz.
Las versiones difundidas muestran un acuerdo de 14 cláusulas
1. La primera declara el fin inmediato y definitivo de la guerra en todos los frentes, incluido Líbano. También compromete a las partes a no emprender acciones hostiles ni recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza. El punto busca congelar la confrontación militar mientras se negocia un acuerdo final.
2.Obliga a Estados Unidos e Irán a respetar la soberanía y la integridad territorial de la otra parte. También establece el compromiso de no interferir en los asuntos internos del contrario, uno de los reclamos históricos de Teherán frente a Washington.
3. Fija el plazo político del memorándum. Irán y Estados Unidos se comprometen a negociar un acuerdo definitivo en un máximo de 60 días, con posibilidad de prórroga por mutuo acuerdo. Ese margen convierte el documento en una tregua temporal, no en una solución cerrada.
4. Se concentra en el bloqueo naval. Estados Unidos levantaría las restricciones marítimas, evitaría interferencias contra Irán y restablecería el tráfico de buques en su plena capacidad en un plazo máximo de 30 días. También se comprometería a retirar sus fuerzas de las zonas circundantes dentro de los 30 días posteriores a la firma del acuerdo definitivo.
5. Traslada a Irán la responsabilidad operativa sobre el estrecho de Ormuz. Teherán tendría que garantizar la reanudación del tráfico de buques mercantes entre el golfo Pérsico y el mar de Omán, también en un plazo de 30 días. El texto reconoce que Irán deberá retirar obstáculos técnicos y neutralizar minas antes de recuperar el flujo previo a la guerra.
6. Introduce el componente económico más amplio. Estados Unidos, junto con sus socios regionales, se comprometería a elaborar un plan de rehabilitación y desarrollo económico para Irán, con una financiación mínima de 300 mil millones de dólares. El mecanismo de aplicación quedaría pendiente para el acuerdo definitivo.
7. Aborda las sanciones. Washington se comprometería a poner fin, bajo un calendario todavía por acordar, a las sanciones impuestas contra Irán, incluidas las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, las decisiones de la Junta de Gobernadores del OIEA y las sanciones estadounidenses primarias y secundarias.
8. Se refiere al programa nuclear. Irán reitera que nunca fabricará armas nucleares, pero el texto no resuelve qué ocurrirá con el material enriquecido ni con el resto de los asuntos técnicos del expediente atómico. Esos puntos quedarían para la negociación del acuerdo definitivo.
9. Establece un statu quo provisional. Mientras no exista un acuerdo final, Irán mantendría sin cambios su programa nuclear y Estados Unidos no impondría nuevas sanciones ni reforzaría sus fuerzas en la región. La cláusula busca evitar movimientos que puedan romper la tregua durante los 60 días de negociación.
10. Abre una vía inmediata para las exportaciones iraníes. Estados Unidos concedería exenciones para la venta de petróleo crudo, productos petroquímicos y derivados, así como para servicios bancarios, seguros, transporte y operaciones relacionadas. Es uno de los incentivos económicos centrales para Teherán.
11. Contempla el desbloqueo de fondos y activos congelados o restringidos de Irán. El texto indica que esos recursos quedarían disponibles para los pagos definidos por el Banco Central de la República Islámica, con los permisos y licencias necesarios emitidos por Estados Unidos.
12. Prevé un mecanismo de aplicación y supervisión. Su función sería vigilar el cumplimiento del acuerdo definitivo y verificar que las partes mantengan los compromisos asumidos. El borrador, sin embargo, no detalla todavía cómo operaría ese mecanismo ni qué consecuencias tendría una violación.
13. Condiciona el inicio de la negociación final. Irán y Estados Unidos entablarían conversaciones sobre los artículos restantes una vez que Teherán reciba garantías sobre la aplicación de las cláusulas relacionadas con el bloqueo naval, la reapertura del tráfico marítimo, las exenciones petroleras y el desbloqueo de activos.
14. Busca blindar jurídicamente el acuerdo definitivo. El texto establece que el pacto final deberá ser aprobado mediante una resolución vinculante del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Esa condición trasladaría el acuerdo del terreno bilateral al marco multilateral.
El memorándum intenta desactivar varios frentes al mismo tiempo: la guerra directa, el cierre o restricción de Ormuz, el aislamiento económico de Irán, el expediente nuclear y la tensión regional en Líbano. Sin embargo, deja abiertas las cuestiones más delicadas, especialmente el destino del uranio altamente enriquecido, el alcance real del levantamiento de sanciones y el retiro militar estadounidense.
La fragilidad del acuerdo quedó expuesta por el propio Donald Trump, quien declaró durante la cumbre del G7 que el memorándum no es definitivo y amenazó con reanudar los bombardeos si Irán no cumple sus expectativas. Esa advertencia mantiene la negociación bajo presión militar, incluso antes de la firma formal del documento.
El texto filtrado ofrece a Irán alivio económico, reapertura comercial y desbloqueo de recursos, pero a cambio exige compromisos políticos, nucleares y marítimos bajo supervisión internacional. Para Washington, el memorándum permite presentar una pausa en la guerra sin retirar la amenaza de fuerza.
La firma en Suiza, si se concreta en los términos filtrados, no cerrará la disputa entre Estados Unidos e Irán. Formalizará una tregua de 60 días, con beneficios inmediatos, obligaciones escalonadas y una negociación final cargada de incertidumbre.