Rubio respalda giro de Colombia hacia estrategia de seguridad de Trump

Mathew Lee y Astrid Suárez

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Colombia busca consolidarse como socio regional de Estados Unidos con mayor cooperación en seguridad, defensa y combate al narcotráfico.

Por Mathew Lee y Astrid Suárez

BARRANQUILLA, Colombia (AP) — El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, inició el martes una gira por tres países de América Latina con una serie de elogios y un firme compromiso de apoyo al nuevo mandatario de Colombia, quien ha adoptado algunas de las políticas del presidente estadounidense Donald Trump para combatir el narcotráfico y la migración ilegal.

Rubio se reunió con el presidente colombiano Abelardo De la Espriella y aplaudió el refuerzo y la ampliación de la cooperación entre ambas naciones. De la Espriella es parte de una nueva generación de conservadores que han ganado elecciones y mostrado su apoyo al enfoque enérgico de Trump hacia una región que se había inclinado hacia la izquierda en las últimas décadas.

El viaje también llevará a Rubio a Ecuador y Perú, otros dos países que comparten las duras posturas de Trump en el combate al narcotráfico y la migración. Washington ha intensificado sus operaciones militares en el combate al narcotráfico y busca ampliar su influencia en el Hemisferio Occidental con el objetivo de mejorar la posición energética de Estados Unidos y combatir la migración ilegal.

Rubio afirmó que los líderes colombianos no han solicitado que las fuerzas estadounidenses entren en enfrentamiento directo con los narcotraficantes, pero que quieren otro tipo de ayuda.

“Al final, la mayor parte de esta lucha, las autoridades colombianas están dispuestas a asumirla”, dijo Rubio a los periodistas. “Sólo necesitan nuestra ayuda con equipo. Necesitan nuestra ayuda con inteligencia. A veces necesitan nuestra ayuda con algún entrenamiento especializado”.

“Los colombianos nunca han pedido que los soldados estadounidenses entren a Colombia y enfrenten a los cárteles”, añadió Rubio. “Han pedido nuestra ayuda y entrenamiento”.

De la Espriella dijo previamente que ambas naciones tienen una “asociación estratégica a largo plazo” y subrayó la importancia de combatir el narcotráfico. Prometió reanudar la fumigación de cultivos de coca, cerrar laboratorios de droga y capturar a líderes de grupos dedicados al narcotráfico.

“Colombia quiere convertirse en el primer socio de seguridad hemisférica de Estados Unidos”, dijo.

Rubio defiende acuerdo petrolero con Venezuela

Una semana después de cerrar un enorme acuerdo en materia energética con Venezuela, Rubio fue consultado por qué no visitó esa nación como parte de su gira sudamericana.

Dijo que “llegaremos allí eventualmente” y defendió el acuerdo diciendo que los yacimientos petrolíferos “antes estaban dominados por China, Rusia e Irán” pero nunca se habían utilizado para su producción.

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, aceptó la semana pasada otorgar a Estados Unidos el control de aproximadamente una quinta parte de las reservas petroleras de ese país, las más grandes del mundo.

Aunque el acuerdo podría eventualmente generar miles de millones de dólares para una economía devastada por años de mala gestión, muchos venezolanos creen que tomar el control del petróleo venezolano era el objetivo final cuando Trump ordenó a fuerzas estadounidenses capturar al entonces presidente Nicolás Maduro.

Los yacimientos petrolíferos “van a generar regalías e ingresos para el pueblo venezolano, eventualmente a través de un gobierno democráticamente elegido —esperemos que antes— y beneficiar directamente al pueblo venezolano en lugar de caer en el bolsillo de algún funcionario corrupto o en manos de adversarios estadounidenses y venezolanos”, dijo Rubio.

De la Espriella promete endurecer medidas contra el narcotráfico

Durante su visita a Barranquilla, en el Caribe colombiano, Rubio y de la Espriella también firmaron dos acuerdos sobre una posible cooperación en energía nuclear civil y la protección del suministro de minerales críticos utilizados en sectores que van desde la fabricación de aviones de combate hasta teléfonos inteligentes.

“Tenemos mucho interés común con ellos, tanto en enfrentarse al terrorismo criminal transnacional regional como a compromisos económicos”, dijo Rubio a los periodistas acerca de los tres países. “Forma parte de una tendencia que están observando en el Hemisferio Occidental de alineación con Estados Unidos y los intereses estadounidenses”.

El canciller colombiano Omar Bula dijo en un video difundido el martes que la visita de Rubio representa “el inicio de la reconstrucción de una alianza estratégica con Estados Unidos” y aseguró que “desde Colombia nos vamos a enfocar en seguridad, comercio y defensa de valores compartidos”.

De la Espriella ha prometido adoptar una línea dura contra los narcotraficantes y se ha comprometido a deportar a miles de migrantes que están en Colombia sin permisos de residencia, principalmente venezolanos, mientras intenta introducir cambios significativos en las políticas migratorias del país que, según sostiene, reducirán la delincuencia.

Tras asumir el cargo el mes pasado, De la Espriella incorporó a Colombia a la Coalición de las Américas contra los Cárteles y reforzó la cooperación de seguridad de larga data con Estados Unidos, después de tensas relaciones durante el gobierno progresista de Gustavo Petro (2022-2026).

El excandidato presidencial Iván Cepeda, aliado de Petro, dijo en X que la visita de Rubio parece un “acto de entrega de aspectos estratégicos de nuestra soberanía”, especialmente porque se suscribirán “acuerdos que comprometen la riqueza mineral y energética del país” y se abordarán asuntos de seguridad nacional.

De la Espriella ha llevado a cabo al menos tres bombardeos contra grupos armados e incrementado las operaciones militares. Pero varios menores han muerto durante los bombardeos, lo que ha suscitado críticas de la oposición.

Como parte de su estrategia de seguridad, ha centrado sus esfuerzos en exhibir los resultados de las operaciones militares. No obstante, hubo críticas de la oposición y de la estatal Defensoría del Pueblo después de que De la Espriella mostró los cuerpos en el suelo de presuntos delincuentes envueltos en bolsas blancas junto a municiones incautadas.

Apodado “El Tigre”, el presidente ha cambiado la política de seguridad del país cerrando las negociaciones de paz iniciadas por Petro durante su gobierno, que considera un esfuerzo fallido que únicamente incrementó la violencia en Colombia.

Colombia lidia con grupos armados ilegales que compiten por el control de territorios de importancia estratégica para el narcotráfico y la minería ilegal, a pesar de que el Estado firmó hace una década un histórico acuerdo de paz con la guerrilla de las FARC.

Aliados latinoamericanos amplían el combate al narcotráfico

Un día antes, fuerzas de Estados Unidos interceptaron y hundieron una embarcación ecuatoriana que, según Washington, tenía vínculos con el grupo delictivos Los Choneros, el quinto ataque de este tipo en menos de dos semanas.

Pero a diferencia de los ataques contra lanchas presuntamente utilizadas para el narcotráfico que comenzaron en septiembre de 2025, las personas a bordo de las estaciones flotantes de reabastecimiento de combustible fueron retiradas y trasladadas a las autoridades ecuatorianas.

Parece tratarse de un cambio luego de una serie de ataques contra embarcaciones en el último año que han causado la muerte de al menos 227 personas a quienes el gobierno de Trump acusa, sin aportar pruebas, de ser “narcoterroristas”. El ejército de Estados Unidos llevó a cabo al menos dos de esos ataques el mes pasado.

Después de Colombia, Rubio hará una breve escala en Quito y se reunirá con el presidente ecuatoriano Daniel Noboa, cuyo gobierno ha incrementado de manera constante las operaciones antidrogas realizadas con el ejército de Estados Unidos.

Rubio concluirá la visita en Lima, Perú, donde se reunirá con la nueva presidenta Keiko Fujimori —hija del exmandatario Alberto Fujimori—, cuyo gobierno también ha dado un giro hacia la derecha.

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Suárez informó desde Bogotá, Colombia. Los periodistas de The Associated Press Meg Kinnard en Columbia, Carolina del Sur; Farnoush Amiri en Nueva York; y Jonathan J . Cooper en Phoenix, Arizona contribuyeron con este despacho.