
Sin embargo, al analizar los datos oficiales es claro que la reducción de homicidios con Sheinbaum sólo es real cuando se limita el análisis a los datos de López Obrador
Al comparar datos de homicidios, Sheinbaum tiene mayor número de asesinatos que cualquiera de los siete gobiernos para los que hay datos salvo el de AMLO.
Los Ángeles Press
La actividad de este miércoles 15 de julio en Palacio Nacional estaba diseñada originalmente para concentrarse en el anuncio de una iniciativa de ley con la que el gobierno de Claudia Sheinbaum busca resolver uno de los aspectos de la violencia de género en México: las reparaciones a las víctimas de ese tipo de violencia.
Como suele suceder, los primeros minutos, los funcionarios hicieron su mejor esfuerzo por mantener la atención en ese asunto, pero luego de poco más de media hora otros temas adquirieron mayor relevancia.
El más notable, el de las declaraciones de la Agencia para el Control de las Drogas, la DEA por sus siglas en inglés, acerca de los problemas del gobierno de México con el tema de los vínculos entre la política y el narcotráfico, pero también el de la comedia de equívocos y enredos en que se ha convertido la extradición, exprés, de Mauro Alberto Núñez Ojeda.
Núñez Ojeda es, por donde se le vea, un personaje menor en la estructura del Cártel de Sinaloa, pero clave para comprender tanto la manera en que Joe Biden logró, en territorio de Estados Unidos, el arresto de Ismael Zambada, algo que el gobierno de México intentaba, aparentemente de manera infructuosa al menos desde 1998.
De manera más importante es un personaje clave para calibrar el alcance de las constantes contradicciones en las que se coloca a sí mismo el gobierno federal siempre que, por la razón que sea, se discute el arresto de Zambada y, de manera más general, la cada vez más tensa relación con Estados Unidos.
Este miércoles, Sheinbaum mostró su insatisfacción con lo que ayer por la tarde publicó la Fiscalía General de la República a modo de “explicación” de por qué se entregó a Núñez Ojeda a pesar de que, a final de cuentas, es la pieza clave que podría haber resuelto muchos de los enojos tanto de Andrés Manuel López Obrador como de Sheinbaum respecto del arresto de Zambada.
Núñez Ojeda hubiera podido explicar la manera en que, 26 años después de que el gobierno de México tuvo la primera orden de arresto contra Zambada, el gobierno de Estados Unidos “se le adelantó” al arrestarlo en Santa Teresa, Nuevo México, y lo forzó a reconocer su papel como figura clave del narcotráfico en México que, más allá de lo que uno piense o no de quienes consumen ese tipo de productos, generan violencia en gran escala en México y otros países donde operan.
En todo caso, Sheinbaum se mostró más interesada en, por una parte, insistir en la idea de que la Fiscalía es autónoma, a pesar de que ella colocó ahí a Ernestina Godoy, quien fue su fiscal cuando fue titular de la jefatura de gobierno de la Ciudad de México y luego la acompañó en los primeros meses de su gestión como consejera jurídica de la Presidencia.
Qué tan efectivamente autónoma puede ser Godoy es una pregunta al menos tan difícil de resolver como la de qué tan autónoma fue Rosario Piedra cuando exoneró al Ejército Mexicano y a la Secretaría de la Defensa Nacional por los hechos de septiembre de 2014 en Iguala donde, según la versión oficial, desaparecieron “43 estudiantes normalistas”.
El problema para Sheinbaum y la defensa a ultranza que hace de muchos de sus más cercanos es que, por ejemplo, en el caso de la exoneración de la autónoma Comisión Nacional de los Derechos Humanos del Ejército ahora ya incluso Alejandro Encinas, quien fue una figura cercana a Andrés Manuel López Obrador hasta que el caso Ayotzinapa los separó, reconoce lo que Los Ángeles Press publicó a mediados del año pasado acerca de la manera en que la dupla Ejército Mexicano-Secretaría de la Defensa Nacional infiltró a la base estudiantil de la normal de Ayotzinapa, con uno de los suyos, como detalla el texto enlazado después de este párrafo.
Sheinbaum continuó en esa misma lógica al deslindarse de la renuncia de Ulises Lara, quien hasta ayer fue uno de los fiscales especiales de la FGR y quien, supuestamente, investigaba las andanzas y las finanzas de Rubén Rocha Moya, como lo señala el texto después de este párrafo.
Como si eso no fuera suficiente, Sheinbaum optó por salir al paso de las declaraciones de Terry Cole, director de la DEA, que repitió algo que esa agencia del gobierno de Estados Unidos ha dicho a lo largo de las últimas tres décadas respecto de gobiernos tanto del Partido Revolucionario Institucional, de Acción Nacional y más recientemente de Morena: hay una mortífera conexión entre el gobierno y los grupos criminales en México.
Sheinbaum mostró su molestia, como se puede ver en el vídeo que aparece después de este párrafo, insistió (como ha hecho muchas veces antes) en que han ocurrido casos de corrupción en esa dependencia del gobierno de Estados Unidos, y quiso descalificar el argumento al hablar una vez más de sus cifras en materia de homicidios, como hizo apenas ayer.
El problema de la argumentación de Sheinbaum es que invoca el aumento de violencia que objetivamente ocurrió durante el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, sin reconocer que su gobierno tiene un desempeño muy por debajo del de Calderón en materia de homicidios.
La caída en el número diario de homicidios, el logro al que se aferra siempre que puede Sheinbaum, sólo es real cuando uno limita la comparación de su gobierno al escenario dantesco que México vivió durante el gobierno de López Obrador.
Incluso si uno se limita sólo a lo que ha ocurrido en el mes 22 de la gestión de los últimos siete titulares de la Presidencia de la República, Sheinbaum sólo tiene un mejor desempeño que López Obrador.
En el momento en que, como hace la gráfica que aparece después de este párrafo, elaborada por TResearch International de México, se compara a Sheinbaum con cualquiera de los presidentes previos, salvo López Obrador, el argumento ya no se sostiene.
Es cierto, ella tiene poco más del 60 por ciento de los homicidios que se reportaron al cierre del mes 22 de la gestión de López Obrador, pero tiene tres mil homicidios más que los que Peña reportó al cierre de ese mes, y al mes 22 de Sheinbaum todavía le quedan 15 días más.
Sheinbaum tiene más del doble de los 19 mil 325 homicidios que se reportaron al cierre del mes 22 de Calderón, similares a los 18 mil 918 con los que cerró el mes 22 de Vicente Fox. Tiene el 54 por ciento más de los 27 mil 909 con los que cerró Ernesto Zedillo el mes 22 de su administración y poco menos de cuatro veces los diez mil 752 con los que concluyó Carlos Salinas el mes 22 de su gestión.
En ese sentido, refutar a la DEA con la idea de que su gobierno ha reducido el número de homicidios podría ser cierto respecto de López Obrador, pero se probaría falaz cuando se usa ese criterio para compararse con Felipe Calderón.
En todo caso, más allá de esas comparaciones, lo que es claro es que la defensa que hace Sheinbaum de su gobierno es más un ejercicio para ondear la bandera y usar los símbolos patrios que una evaluación seria de lo que hace o no su gobierno.
El gobierno de Estados Unidos con Trump está plagado de contradicciones y de injusticias, la muerte de otro mexicano ahora en Florida ayer mismo es sólo un ejemplo más de las contradicciones del gobierno actual de Estados Unidos, pero el hecho es que cuando se considera el tema del combate al narcotráfico, México está lejos de haber hecho lo necesario para resolver el problema.
El hecho mismo que Estados Unidos haya arrestado a Zambada 26 años después de que México dijo haber librado la primera orden de arresto contra el líder del Cártel de Sinaloa debería servir para reconocerlo. Pero el tono en Palacio Nacional no es el de un análisis sereno de la evidencia y los datos disponibles, sino el de una defensa a ultranza del actual gobierno y sus decisiones.
En otros asuntos, Sheinbaum eludió comentar acerca de las más recientes movilizaciones convocadas por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación en la Ciudad de México.
De los hechos de violencia ocurridos contra una regidora de Morena y su marido en el municipio de Tecate, Baja California, Sheinbaum pidió que sea el Gabinete de Seguridad el que informe.
Brevemente se refirió a la posibilidad de ampliar el acuerdo comercial con la Unión Europea, así como a la reunión que tendrá hoy más tarde con el presidente de Panamá.
Al final de la actividad se presentó un vídeo en el que el gobierno federal descalifica a los medios que publican información que no siga las explicaciones que el propio gobierno da de sus actos.