
En ella, el marino encarcelado pide a Sheinbaum que se le permita acceder a documentos de la Secretaría de Marina que hasta ahora le niegan.
Sheinbaum reconoció no haber leído la carta y haberla enviado a Ernestina Godoy, que tiene poco más de dos semanas para decidir qué hará con Rocha Moya.
Los Ángeles Press
En una actividad casi de trámite, Claudia Sheinbaum hizo todo lo posible por mantener el tenue ánimo festivo que prevalece en la capital de México horas después de la inauguración de la Copa Mundial de Fútbol 2026.
Los aguaceros que marcaron distintos momentos del día y la experiencia acumulada de la afición mexicana frente a las frecuentes decepciones de la selección nacional impidieron que se produjeran celebraciones multitudinarias.
Aun así, Sheinbaum buscó extender el tono de optimismo y mantuvo una agenda ligera en Palacio Nacional. La única integrante del gabinete que la acompañó fue la secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora, por lo que las preguntas se concentraron en temas vinculados con el Mundial y la actividad turística.
Sheinbaum insistió en presentar como acertada su decisión de no asistir a la inauguración. Aunque en un primer momento quiso tomar distancia de la decisión de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) de tener como invitada de honor a la actriz Salma Hayek. Sin embargo, quizá consciente de cómo podía interpretarse ese deslinde abrupto, terminó colmando de elogios a la actriz mexicana.
También fue notable que Sheinbaum utilizara las “preguntas” de un medio de comunicación cercano a MORENA, cargadas de comentarios elogiosos hacia ella, para mofarse de quienes critican a su gobierno.
Una vez más, el Salón Tesorería fue escenario, en ese sentido, de la manera en que Sheinbaum, como su predecesor en el cargo, Andrés Manuel López Obrador, usa estas actividades para azuzar a su base contra quien quiera que no esté de acuerdo con ellos al presentarlos como enemigos del país.
El único momento en que la actividad abrió un margen de discusión fuera del tema deportivo ocurrió cuando Sheinbaum reconoció que no había leído la segunda carta enviada recientemente por uno de los acusados en el escándalo del llamado “huachicol fiscal”.
La presidente admitió no conocer el contenido de esa misiva, en la que el imputado —a quien no se mencionó por su nombre— señala que el problema de fondo sería la forma en que ese dinero habría llegado a la cúpula de MORENA.
Sheinbaum no mostró mayor interés en revisar lo que ahí se afirma sobre su partido. Eludió el fondo del asunto al decir que no había leído la carta y trasladó la responsabilidad de responder a la Fiscalía General de la República, encabezada por Ernestina Godoy, su ex consejera jurídica en la Presidencia. En el video que aparece después de este párrafo puede escucharse a la propia Sheinbaum reconocerlo.
La carta es la segunda en el último mes, pero forma parte de una colección que suma ya siete documentos en total. El común denominador en los textos enviados por el exalmirante Manuel Roberto Farías Laguna es el señalamiento de liderazgos en el seno de MORENA que activamente se beneficiaron del contrabando de combustible.
En una porción de la misiva dirigida a Sheinbaum, Farías Laguna acusa de manera expresa a la dirigencia del Movimiento de Regeneración Nacional como “los verdaderos culpables” del escándalo del huachicol fiscal, además de acusar a los altos mandos de la Secretaría de Marina-Armada de México de hacer de él un “chivo expiatorio” del problema.
Es notable que en la misiva, Farías Laguna insista en que los mismos mandos de la Marina-Armada de México le nieguen el acceso necesario a documentos para que pueda demostrar su inocencia.
Lejos de reconocer la necesidad de que se investigue a fondo el asunto, Sheinbaum remitió la responsabilidad de decidir qué sigue en ese asunto a la Fiscalía General de la República que, por cierto, ya tiene menos de tres semanas, 15 o 16 días dependiendo de cómo calcule uno la fecha, para tomar una decisión respecto del futuro de Rubén Rocha Moya.
El miércoles 29 de abril se hizo público algo que el gobierno de México sabía ya en horas previas: el Departamento de Justicia de Estados Unidos pedía el arresto con fines de extradición de Rubén Rocha Moya y otros nueve personajes de la vida pública de Sinaloa.
Eso hace que ya sólo queden poco más de dos semanas para que el gobierno de México decida qué hará, si entrega al exgobernador y a los siete “coacusados” que han logrado eludir hasta ahora a la justicia de Estados Unidos o si se arriesga a que ocurra una operación en Culiacán como la ocurrida a principios de año en Caracas cuando Estados Unidos se llevó a Nueva York a Nicolás Maduro.
En todo caso, mientras Sheinbaum y su equipo desdeñan la acusación de Todd Blanche, el titular del Departamento de Justicia del gobierno de Estados Unidos, por considerar que carece de pruebas, el caso de Farías Laguna muestra otro contraste. En la misiva citada en párrafos previos, él afirma que la Fiscalía encabezada por Godoy lo vinculó a proceso “porque se me inculpó con un video anónimo de YouTube; ésa es la prueba con la que se me inició el proceso legal”.
El único otro tema relevante para concluir la actividad de este viernes fue el reporte sobre un aumento en la actividad industrial en México que, a contrapelo de lo indicado por Palacio Nacional, refleja la manera en que las empresas de Estados Unidos se han protegido de una posible disrupción como resultado de la negociación del futuro del Tratado México-Estados Unidos-Canadá.
Oficialmente, la posición del gobierno de Sheinbaum es, sin embargo, que ese aumento en la actividad industrial es un reflejo de lo "bien que hacen su tarea".