
A pesar de lo dicho por Sheinbaum, Sara Carter, responsable de la política contra las drogas de Trump, advirtió que irán tras políticos mexicanos en una entrevista el domingo.
Por lo pronto, Sheinbaum tiene dos semanas para decidir qué hará con Rubén Rocha Moya. En Palacio Nacional se anunció la llegada de Laura Itzel Castillo a la Secretaría de las Mujeres.
Los Ángeles Press
La actividad en Palacio Nacional este lunes 15 de junio quiso originalmente centrarse en los programas de vivienda del gobierno de Claudia Sheinbaum. La realidad se le impuso, y ella misma, lejos de concentrar toda la atención de la actividad en un tema, anunció hoy mismo el nombramiento de la actual senadora Laura Itzel Castillo como nueva secretaria de las Mujeres.
De igual modo, Sheinbaum atajó preguntas sobre la compleja relación con Estados Unidos que lejos de despejar dudas se ve marcada por más incógnitas. Apenas durante el fin de semana, los medios en Canadá mostraban la molestia de la sociedad en ese país al saberse que un puente fronterizo que tomó más de 20 años construir y que, al final, fue mayormente financiado por el gobierno en Ottawa, no podrá ser inaugurado como se esperaba en los próximos días, por ser rehén de la negociación del Tratado México-Estados Unidos-Canadá.
La discusión en Canadá se ve afectada, además, por los números de la economía de ese país que dejan ver los efectos de la incertidumbre que genera la estrategia negociadora de Donald Trump, que colocan a la economía canadiense al borde de una recesión.
En México, el problema no son puentes que se quedan sin inaugurarse, sino el problema que plantea la manera en que Estados Unidos entiende el combate al narcotráfico y la forma en que el gobierno de Sheinbaum hace todo lo posible por eludir esa realidad.
Qué tanto podrá continuar así es algo difícil de evaluar, pues quedan dos semanas, 14 o 15 días, según el criterio que se use, para que México tome una posición oficial y definitiva sobre el arresto y eventual extradición de Rubén Rocha Moya y los siete “coacusados” del “gobernador con licencia” que rehúyen el arresto y extradición, pero que tampoco hacen algún esfuerzo por demostrar que son inocentes.
De hecho, si uno presta atención a lo que dice la prensa local en Culiacán y Mazatlán uno tendría que pensar que las cosas han empeorado allá desde que Todd Blanche, el fiscal de Estados Unidos, pidió el arresto de Rocha Moya.
En los últimos días ha sido frecuente ver los intercambios, cada vez más ríspidos entre la gobernadora Yeraldine Bonilla Valverde y Paola Gárate, una diputada federal del Partido Revolucionario Institucional, que acusaba al gobierno de Sinaloa ya desde que Rocha Moya despachaba en el Palacio de Gobierno de no atender sus llamados a que se proteja a su familia y a ella misma.
El hecho sería irrelevante si no fuera por la manera en que hay funcionarios y ciudadanos que repetidamente piden ayuda al gobierno federal o a los de los estados y esos gobiernos, lejos de reconocer el riesgo que enfrentan, se desentienden y los dejan a su suerte.
En la última semana, Los Ángeles Press ha dado cuenta del asesinato de un alcalde en funciones y un antiguo alcalde en Oaxaca, el más reciente apenas este domingo 14 de junio, que resulta más grave porque, como hace ver la nota enlazada después de este párrafo, el presidente municipal pidió ayuda al gobierno del estado en Oaxaca de Juárez y sólo encontró silencio.
En ese sentido, llama la atención el que Sheinbaum insistiera en minimizar el alcance de la tensión con el gobierno de Trump en el tema de la seguridad pública. Y más porque apenas el jueves de la semana pasada el nuevo secretario de Relaciones Exteriores de México, Roberto Velasco, rompió el protocolo al ser él quien acudiera a la sede de la embajada de Estados Unidos en México a sostener una reunión con el embajador Ronald Johnson.
La decisión de Velasco causó un mal sabor de boca en antiguos embajadores mexicanos. Agustín Gutiérrez Canet, embajador en retiro, hizo pública su molestia en sus cuentas de redes sociales donde deploró la manera en que Velasco rompió con décadas de precedente para tener una reunión en la embajada en la Ciudad de México, como se puede ver en el mensaje que aparece después de este párrafo o aquí si no se despliega.
Sheinbaum minimizó la magnitud de los problemas que enfrenta su gobierno e insistió en la idea de que está dispuesta a sostener una reunión o conversación con Trump, sin que quedara en claro si hay o no una decisión de su gobierno sobre el principal problema que enfrenta la relación bilateral en este momento que no es la accidentada negociación del acuerdo comercial, sino qué hará con Rubén Rocha Moya y quienes, según el gobierno de Estados Unidos, son sus cómplices en la comisión de múltiples delitos.
En el vídeo que aparece después de este párrafo se puede escuchar a la propia Sheinbaum fijar su posición.
Aunque en estricto sentido, la respuesta fue una no respuesta, pues Sheinbaum eludió fijar una postura ante los dichos de Sara Carter, responsable de la lucha antidrogas en el gobierno de Trump respecto de la necesidad de endurecer la posición ante los cárteles de las drogas. Lejos de ello, Sheinbaum insistió en llamar a las embajadas a registrar el trabajo que hagan en México empleados suyos para evitar situaciones como la ocurrida en Chihuahua.
Carter habló así de la posición del gobierno de Trump frente al de México en un podcast que se transmite por YouTube y que se difundió ayer domingo. En él se puede ver a Carter hablar repetidas veces del alcance de los problemas que plantean a la relación entre ambos países las actividades de los cárteles.
El podcast en el que Carter hace las afirmaciones aparece, con audio sólo en inglés, pero con la posibilidad de obtener subtítulos en español desde el panel de control de YouTube, después de este párrafo.
En algún punto de la entrevista, Carter dice de manera explícita que el gobierno de Trump está dispuesto a tomar medidas unilaterales contra políticos mexicanos. En el ecosistema de los medios de la derecha de Estados Unidos se pueden ver circular extractos de la entrevista de Carter con Jan Jekielek en los que se deja ver hasta dónde está dispuesto a ir Trump en este asunto.
En otros temas, Sheinbaum hizo todo lo posible por mantener el tono festivo propio de la competencia deportiva internacional actualmente en curso, aunque sí evidenció la molestia de su gobierno con la posición de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación a la que responsabilizó de manera implícita del súbito cambio que sufrió su agenda de actividades en el estado de Zacatecas durante el fin de semana.
Sheinbaum incluso llamó a los comerciantes que se consideren afectados por las movilizaciones de la CNTE en el Centro Histórico de la capital de la República a presentar su queja ante la Secretaría de Gobernación.