
El anuncio de un nuevo decreto para restringir el uso de redes sociales ocurre cuando todavía no hay claridad sobre qué tan lejos llevará el gobierno de Sheinbaum el uso de la llamada “Ley antimemes”.
No hay evidencia de que el ataque en una secundaria de Torreón haya sido planeado por medio de redes sociales. Los autores publicaron un vídeo el día previo al ataque para anunciar sus intenciones.
Los Ángeles Press
La actividad de este viernes 2 de octubre en Palacio Nacional estuvo centrada en informar sobre un ataque ocurrido en una escuela secundaria ubicada en un ejido cercano a Torreón, Coahuila.
El ataque, perpetrado hasta donde se sabe ahora por dos exalumnos de la escuela, causó la muerte de Nery Edith Nervales, hasta ayer subdirectora del plantel, así como cuatro personas más heridas, dos profesores y dos alumnos. Los dos presuntos responsables de los hechos fueron sometidos por vecinos del Ejido La Unión, que es donde está ubicada la secundaria Justo Sierra Méndez.
Para dar cuenta de los hechos estuvo presente en Palacio Nacional el secretario de Seguridad del gobierno federal, Omar García Harfuch, quien ofreció algunos detalles de los hechos luego de que los vecinos de La Unión lograron someter a los dos agresores que, aunque usaron artefactos explosivos construidos por ellos mismos, agredieron a la subdirectora Nervales y a uno de los profesores con un machete.
El ataque en Torreón sirvió para que Claudia Sheinbaum volviera a la idea de que es necesario imponer algún tipo de regulación al uso de redes sociales que, sin dar detalles, sólo presentó como una necesidad urgente.
Sheinbaum pudo hacerlo porque los agresores, el día previo, publicaron un vídeo en la red Tiktok en el que aparentemente habrían mostrado la ropa que usaron durante el ataque, así como algunos símbolos que, según los medios locales de Torreón, serían “satánicos”, sin que expliquen de qué símbolos en concreto se habla.
La cuenta de esa red social, identificada como @user804248814011, ha sido eliminada de sus servidores y no es posible identificar alguna actividad previa, por lo que no es posible saber si, en realidad, los autores del ataque, identificados en los medios locales de La Laguna como “Los cuates” tenían una vida digital activa o si simplemente publicaron el vídeo el 30 de septiembre por la tarde antes de realizar el ataque la mañana del jueves 1 de octubre.
Sheinbaum aprovechó el hecho para insistir en ideas que su gobierno defiende desde hace varios meses acerca de la, según ella, urgente necesidad de imponer algún tipo de regulación a las redes sociales.
En los últimos días, esas redes sociales han visto severas críticas al gobierno de México por la así llamada “Ley antimemes” que busca imponer penas, incluidas la cárcel y multas cuantiosas contra quienes usen emblemas o logos del gobierno federal en memes o vídeos generados por medio de inteligencia artificial.
No es claro qué tan lejos llevará el gobierno de Sheinbaum la aplicación de esa ley. La “ley antimemes” ha generado más crítica porque durante las campañas de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de la república en 2012 y 2018 tanto el Partido de la Revolución Democrática como el Movimiento de Regeneración Nacional usaban tanto como podían fotografías, imágenes e incluso logotipos de los gobiernos de Felipe Calderón Hinojosa y de Enrique Peña Nieto para promover a López Obrador.
Lo que quedó claro de este viernes es que el gobierno federal buscará imponer controles, aunque no queda claro de qué alcance, a lo que se publique en redes sociales sin considerar que el ataque en Torreón no fue planeado, ni orquestado por medio de redes sociales.
El vídeo del 30 de septiembre en Tiktok fue muy probablemente el reflejo de la actitud arrogante de quienes planearon durante algún tiempo lo que ellos mismos presentaron con un reproche por el trato que recibieron cuando fueron alumnos de esa escuela secundaria, pero ni Tiktok ni alguna otra red social fueron, como tales, el vehículo o el medio para que los agresores se organizaran.
Ambos eran personas conocidas en La Unión, habían sido alumnos de la secundaria y se organizaron al margen de las redes. Sólo usaron una red social para alardear de lo que estaban a punto de hacer el día siguiente.
En algún punto de la actividad, Sheinbaum dijo:
“Tiene que haber prohibición de ciertas cosas en las redes. O sea, hay cosas que son delitos, no pueden estarse divulgando y más con los algoritmos, actividades delictivas, particularmente relacionadas con el abuso sexual. Esto no puede ser. O sea, tiene que tener un límite. Y yo creo que es unanimidad.”
No es claro a qué se refiere ella misma cuando dice que “es unanimidad”, pero no sería difícil que se trataran de imponer controles más severos sobre lo que se puede o no decir en redes sociales, como se le puede ver a Sheinbaum decirlo en el vídeo que aparece después de este párrafo.
Fue en ese sentido que, durante su intervención, García Harfuch anunció que la próxima semana se publicará un decreto del Poder Ejecutivo para prohibir lo que él calificó como “contenido violento” en redes sociales.
El problema, desde luego, es qué contenido caerá en esa categoría y, sobre todo, quién decidirá qué contenido merece esa calificación. Si una persona, periodista o no, informa de un ataque contra la comunidad en la que vive y publica un vídeo o fotos de las ya conocidas columnas de humo negro, ¿esa persona será castigada por publicar eso?
El gobierno de Claudia Sheinbaum parece, en ese sentido, dispuesto a recorrer una vez más un camino que ya ha causado problemas en México antes y para ello se vale de los lamentables hechos en Torreón, sin evidencia de que el problema hayan sido las redes sociales o si las redes sociales son los últimos espacios donde es posible que las personas den a conocer lo que está ocurriendo en sus comunidades.
Los últimos minutos de la actividad estuvieron dedicados a presentar algunos de los resultados de la Secretaría de Cultura y a la presentación de un cuarteto de cuerdas que interpretó música en el Salón Tesorería de Palacio Nacional.