“La corrupción en el Poder Judicial me obligó al exilio“: abogado Garduño Real

Alejandro Garduño Real

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Por la corrupción de Netzaí Sandoval, querían darle 70 años de prisión a Jacobo Tagle.

Por Alejandro Garduño Real

Viendo estas noticias, llegan a mi mente muchos recuerdos y, al sacar conclusiones sobre por qué y cómo cambió mi vida de un momento a otro, me doy cuenta de que éste fue el motivo principal por el cual fui obligado a salir de mi país, empezar de cero en otro lugar, distinto al mío. Tuve que enfrentar muchas adversidades en una cultura muy diferente y, sobre todo, con un idioma distinto; dejando atrás mi carrera profesional, sacrificando a mi familia y mi salud en vano.

Esta carrera la venía desarrollando por más de 20 años, pero fue truncada por el simple hecho de hacer bien mi trabajo y no dejarme sobornar ni intimidar por el “vende plazas” del Poder Judicial de la Federación, Netzaí Sandoval Ballesteros, quien en ese momento era mi jefe inmediato en la Defensoría Pública Federal.

Un corruptazo de primera. Él me decía que recibiera dinero, que exigiera a mis defendidos y a sus familiares dinero por defender su causa penal, ya que supuestamente teníamos carta abierta del presidente López Obrador para robar todo lo que pudiéramos, entregando a ellos, los “MORENARCOS”, el 70%, y quedándome yo con el 30%. Solo así podría tener a mi familia en las mejores escuelas, como él tenía a sus hijos y sobrinos, quienes, según él, estudiaban en Harvard por parte de Irma Eréndira.

Yo le contesté que no podía recibir dinero porque mis padres me inculcaron principios y valores. Me refiero a Netzaí, el hermano de la corrupta exsecretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval Ballesteros, esposa de John M. Ackerman.

La razón por la que me cesaron de mi cargo fue porque Netzaí, en su momento, hizo alianza con la hoy occisa María Isabel Miranda de Wallace para obtener una sentencia condenatoria de más de 70 años para Jacobo Tagle Dobin y Brenda Quevedo Cruz, quienes aún faltaban por ser sentenciados, tal y como sucedió con otros coacusados en la misma causa penal.

Al no prestarme a la simulación de defensa, decidieron iniciar una persecución e intentos de homicidio contra mi persona, motivo por el cual tuve que abandonar mi país, México.

Sin embargo, hoy me enaltece y me enorgullece no haber caído en manos de los “MORENARCOS” ni haberme dejado intimidar, principalmente por Netzaí Sandoval Ballesteros, aquel que cargaba portafolios y se tomó una foto junto con Andrés Manuel López Obrador solo para hacer creer a la gente y al pueblo de México que habían iniciado una denuncia contra el expresidente Felipe Calderón Hinojosa ante la Corte Penal Internacional.

Desde luego, mi carrera judicial fue interrumpida, pero el orgullo más grande que tengo es que Brenda Quevedo Cruz pudo obtener la libertad con prisión domiciliaria, gracias al cambio de medida cautelar que presenté en su momento. Para algunos esto puede no significar mucho, pero para mí, como profesional del derecho, fue un gran logro.

Ahora solo estamos a la espera de que a mi exdefendido Jacobo Tagle Dobin le sea aplicada la misma estrategia, para que el juez otorgue su libertad no solo con prisión domiciliaria, sino con una sentencia absolutoria, por el montaje y las falsas acusaciones del caso que nunca existió: el llamado “CASO WALLACE”.

Alejandro Garduño Real, exdefensor público de Jacobo Tagle Dobín.