Alfonsina Storni y su legado en torno a una sociedad igualitaria
Alfonsina Storni, poetisa y dramaturga argentina.

Alberto Farfán

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Alfonsina Storni planteó en su poesía una crítica a las normas sociales que imponían roles rígidos a ambos sexos.

Por Alberto Farfán

Nacida en Suiza pero asentada en la Argentina, Alfonsina Storni (1892-1938) es una de las poetisas quien junto a Gabriela Mistral y Juana de Ibarbourou levantaron la voz en contra de las disposiciones socioculturales de su época y, sin embargo, donde fueron más enérgicas fue con relación a una sociedad patriarcal que las asfixiaba.

Y si bien es cierto que las mujeres eran principalmente el objeto de marginación social, política y de toda índole, debemos agregar que, aunque de manera diferente, también el sexo opuesto padecía de estas normas implementadas al nivel de leyes inviolables y consagradas en su respectiva carta magna, particularmente en el caso de Argentina, país en el que la mujer pasaba a ser una persona a cargo del varón.

Como toda feminista, Storni por supuesto que cuestiona el patriarcado imperante, no obstante, y esto es sumamente relevante, también pone en tela de juicio la forma en cómo está estructurado el orden social, pues atañe tanto a mujeres como a hombres, con la metáfora de un león enjaulado. Escribe en su poema “El león”:

Un día, suavemente, con sus corteses modos

Hizo el hombre la jaula para encerrarte allí,

Y ahora te contempla (…)

No cede. Bien lo sabes. Diez veces en un día

Tu cuerpo contra el hierro carcelario se fue:

Diez veces contra el hierro fue inútil tu porfía.

Tus ojos, muy lejanos, hoy dicen: ¿para qué?

No obstante, cuando corta el silencio nocturno

El rugido salvaje de algún otro león,

Te crees en la selva, y el ojo, taciturno,

Se te vuelve en la sombra encendido carbón.

Los hijos que te nazcan, bestia caída y triste,

De leona esclava que por hembra te dan,

Sufrirán en tu carne lo mismo que sufriste,

Pero garras y dientes más débiles tendrán.

Y sobre tu salvaje melena enmarañada

Mi cuello delicado sintió la tentación

De abandonarse al tuyo, yo como tú, cansada,

De otra jaula más vasta que la tuya, león.

Como tú contra aquélla mil veces he saltado.

Mil veces, impotente, me volví a acurrucar.

¡Cárcel de los sentidos que las cosas me han dado!

Ah, yo del universo no me puedo escapar.

Cabe añadir que donde es más evidente esta pugna por una sociedad igualitaria es en el poema “Y agrega la tercera”. La esposa tradicional que anhela otra forma de vida que les favorezca a ambos es quien habla. He aquí algunos versos del mismo texto: “Acaso él también sueña lo mismo que soñamos”. Y este de la misma tesitura: En el que el hombre está ávido de “un ideal femenino, cuya clase ignoramos”.

Si comparamos lo anterior con unos versos a todas luces feministas de Rosario Castellanos, podré probar que Alfonsina Storni iba más allá del estatus quo de la mujer, ya que le interesaba el modelo social en general. Véase lo escrito por la mexicana después de enumerar a un grupo importante de féminas trascendentes en su respectivo ámbito, pero con finales aciagos. Debe haber “otro modo de ser humano y libre”. “Otro modo de ser”. Y en efecto, se requiere de una igualdad que cristalice para ambos sexos y no sólo inclinarse por uno, como lo vivimos actualmente en México en favor de la mujer.

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