Alberto Farfán Viernes, 10 de Julio del 2026, 13:20
Sheinbaum recibe a figuras empresariales y del espectáculo, mientras colectivos de víctimas, trabajadores y periodistas críticos permanecen fuera de Palacio Nacional.
Por Alberto Farfán
Si las conferencias matutinas de la jefa del Ejecutivo Claudia Sheinbaum Pardo (CSP) las denomina “las Mañaneras del Pueblo”, por extensión el Palacio Nacional también debería ser un lugar para el pueblo bueno, que dice el partido en el poder querer tanto y por el que trabaja de día y de noche.
Sin embargo, llama la atención que esto no es así; al contrario, vemos desfilar por los pasillos del recinto para dialogar directamente con CSP desde millonarios y empresarios de distintos rubros, hasta líderes del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) para arreglar asuntos propios del partido que nada tienen que ver con el país en sentido estricto.
Lo curioso con respecto a miembros de Morena es que tampoco les ha abierto la puerta a personajes como Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa; a Enrique Inzunza Cázarez, senador de la República; Juan de Dios Gámez Mendíbil; alcalde de Culiacán y Enrique Díaz Vega, exfuncionario estatal. Además de otros como Dámaso Castro Saavedra, Marco Antonio Almanza Avilés, Alberto Jorge Contreras Núñez, Gerardo Mérida Sánchez, José Antonio Dionisio Hipólito y Juan Valenzuela Millán, todos ellos exservidores públicos o mandos de seguridad del sistema de justicia y seguridad pública de Sinaloa. Extraña paradoja, pues si se presumen inocentes y son de alto rango, ¿por qué CSP se niega a hablar de ellos o por qué no los invita?
Pero sigamos con las grandes personalidades que sí tienen el nivel para estar en el Palacio de Sheinbaum. Como el grupo coreano BTS. La presidenta tuvo que enviar una nota diplomática y carta oficial al presidente de Corea del Sur, Lee Jae-Myung, solicitando su intervención para que la banda de K-Pop (pop coreano) abriera más fechas para que se presentaran en México. Lo cual finalmente logró. Y por supuesto que estuvieron presentes en Palacio. Otra estrella pero esta de Hollywood y mexicana, Salma Hayek, también visitó la selectiva (¿discriminatoria?) sede presidencial, sin mayor problema.
Otro punto que no es menor fue la negativa de Sheinbaum a asistir a la inauguración del Mundial de Futbol, tal y como han hecho los presidentes anteriores, quienes por supuesto fueron abucheados y recibieron una andanada de frases de índole soez cuando tomaron la palabra. La mandataria a sabiendas de que no iban a estar los acarreados de siempre y que sólo acudirían personas de cierto nivel económico pues el costo de los boletos era excesivo, optó por no salirse de su zona de confort e inventó la ocurrencia de realizar una competencia de “dominadas” para mujeres, la ganadora recibiría el boleto de CSP. Y así ocurrió.
Pero Palacio Nacional sí tiene cabida para “Merlín”, el pato del Mundial. Sin embargo y de manera ultrajante, Claudia Sheinbaum les prohíbe la entrada a los siguientes. No recibe al colectivo “Soy papá, no criminal”, ni a las organizaciones de madres buscadoras, tales como el “Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México”, “Madres Buscadoras de Sonora”, “Familias Resilientes y Familias Buscadoras del Ajusco”, y los colectivos en Guerrero, Tamaulipas, Jalisco, Veracruz y Sinaloa, entre otros; con más de 135,000 casos, según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas.
A su vez, tampoco recibe a diversos grupos de trabajadores, como a los empleados del Poder Judicial de la Federación, o a los de Salud (Personal del IMSS-Bienestar y suplentes), o a los de Nacional Financiera y Bancomext, pero sobre todo a los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, que exigen, entre otras demandas, la abrogación total de la Ley del ISSSTE de 2007, lo cual por cierto fue una promesa de la hoy mandataria a los profesores cuando participó en la campaña electoral rumbo a la presidencia, de ahí el encono del magisterio.
Y ya para qué hablar de los periodistas independientes, imparciales y críticos, a quienes por serlo se nos niega la entrada al sagrado inmueble. En tanto que a ciertos comunicadores que comulgan con Morena y sobre todo a los youtuberos afines al régimen les abren las puertas de par en par. En fin, hay de filias y fobias, que más bien se configuran en vulgar discriminación. Usted decida, amable lector.