Jorge Octavio Ochoa Domingo, 13 de Septiembre del 2026, 13:29
Sheinbaum enfrenta cuestionamientos por el trato a voces críticas, mientras desde el oficialismo aumentan ataques y amenazas contra periodistas rumbo a 2027.
Por Jorge Octavio Ochoa
Y sigue la mata dando. En las últimas semanas, el régimen de la 4T ha respondido como mafioso de 4ª, con expresiones tan bajas como: “Los tenemos ubicados”, “vamos tras de ti”, “hagan de cuenta que no están”. Esto, ante el visible nerviosismo por el proceso electoral 2027 que ha iniciado.
La presidente Sheinbaum corrigió, y literalmente regañó al senador Luis Fernando Salazar, que profirió amenazas contra el periodista Enrique Acevedo por la emisión de un reportaje de N+, en el que aseguran que la también senadora Julieta Ramírez está en negociaciones con el gobierno de EEUU para convertirse en informante.
Sin embargo, ella había cometido un grave error poco antes. Durante la “presentación” de su 2º Informe en Colima, una activista pedía la palabra para pronunciarse en contra de la ampliación del Puerto de Manzanillo y la afectación a la Laguna de Cuyutlán, con megáfono en mano, con el que interrumpía el evento.
Entre los gritos y la confusión, porque no se sabía si los gritos de “¡Fuera! ¡Fuera!” eran para la mandataria o para la activista, Sheinbaum guardó unos segundos de silencio, miró intensamente a la multitud y dijo: “Vamos a continuar, vamos a hacer de cuenta que no están”, y sometió a votación a mano alzada su propuesta.
Evidentemente, los que estaban en la sillería levantaron de inmediato la mano, en pro de la propuesta de la presidente. Así apagó el intento de protesta y siguió el evento, pero el mensaje quedó ahí plasmado: ésa es la forma en que se aplastarán las manifestaciones en el futuro, con supuestas encuestas populares.
Claudia Sheinbaum calificó a estos manifestantes como “irrespetuosos” y los dejó en calidad de infiltrados del “PRIAN”, pero aun así ofreció atenderlos después de la conclusión del evento. Sin embargo, los dejó ahí, con un palmo de narices, mirando desde lejos su retirada.
Esa estrategia de “Vamos a hacer de cuenta que no están” es la misma que se utilizó con las madres buscadoras, con Grecia Quiroz y otros cientos de personas. Los políticos deberían recapacitar y pensar más cada vez que hablan cuando pretenden ignorar las protestas que les son contrarias.
Venir de la oposición y decir ahora que es grosería una expresión pública es tanto como escupir al cielo, porque esa es la historia de la llamada izquierda mexicana, que hoy se comporta como ultraderecha, con lujos imperdonables. ¿Por qué ellos sí tenían derecho de escandalizar y bloquear durante meses Avenida Reforma?
Más preocupados por precisar si le gritaron o no a la presidente “¡Fuera! ¡Fuera!”, los corifeos e influencers del régimen enderezaron nuevamente una campaña contra la conductora Azucena Uresti, empeorando la situación. El momento es preocupante para el país. Se le ve a la mandataria irritable, nerviosa y preocupada.
La aparición de mantas amenazantes contra Omar García Harfuch luego del secuestro, tortura, asesinato y mutilación de un agente de la Guardia Nacional es altamente preocupante. Ya fueron detenidos dos de los mandos que mencionó en el video de 8 minutos el agente asesinado.
El lunes 7 de septiembre hubo una fuerte movilización militar en distintos puntos de Acapulco y Coyuca de Benítez. Los mensajes criminales hablan de posibles ataques a patrullas y elementos militares si continúan los operativos en Xaltianguis, San Marcos, Tres Palos, Puerto Marqués, El Diamante, Barra de Coyuca, Pie de la Cuesta, El 30 y Paso Texca.
El gobierno federal ha querido mantener en bajo perfil ese asunto. Pero es más preocupante cuando nos enteramos del incremento de artefactos explosivos decomisados al crimen organizado. Pasaron de 220 a 706 de 2024 al 2026. Y son minas terrestres, drones y otros artefactos que hablan ya de narcoterrorismo.
No fue gratuito ni casual que el secretario de Estado del vecino país, Marco Rubio, declarara días después que el gobierno mexicano “ha hecho más de lo que jamás se había hecho” para perseguir a los cárteles, pero “no es suficiente”. Que hay vastos territorios en México que no son gobernados por el Estado.
Y puntualiza que son “organizaciones narcoterroristas” las que controlan ahí, lo cual añade un motivo de preocupación, porque lo dijo justo al cumplirse 25 años de los ataques del 11 de septiembre a las Torres Gemelas, lo que deja abierta la puerta a un pretexto de intervención territorial, que sería injustificable.
Sea como sea, el hecho es que Estados Unidos está sobre exaltado, y la guerra con Irán ahonda esa sensación de que pronto entraremos en un estallido global. En México, los datos también son pasmosos. Tras dos años de narcoguerra, Sinaloa ha sido víctima de 3 mil 172 homicidios, 4 mil 125 personas desaparecidas.
En ese lapso, 174 niñas y niños menores de edad han sido asesinados, 344 menores desaparecidos y alrededor de 3 mil familias desplazadas. Tras 730 días de violencia, Sinaloa ha sufrido pérdidas económicas por 170 mil millones de pesos, 54 mil sinaloenses perdieron su empleo y 7 mil negocios cerraron.