Los Ángeles Press
En un mensaje publicado ayer en su plataforma de redes sociales, Truth Social, el presidente electo Donald Trump lanzó una fuerte advertencia a México y Canadá, exigiendo que tomen medidas inmediatas para frenar el cruce de inmigrantes ilegales y el tráfico de drogas hacia los EEUU, y enfatizó, particularmente el fentanilo.

Trump denunció que miles de personas cruzan la frontera sur del país, argumentando que esta situación ha llevado a niveles sin precedentes de crimen y narcotráfico. Incluso aludió a la caravana que va en marcha y que salió el 20 de noviembre de Tapachula, Chiapas, con el propósito de llegar antes de que él asumiera la presidencia.
"Como todos saben, miles de personas están cruzando México y Canadá, trayendo crimen y drogas a niveles nunca antes vistos. En este momento, una caravana que viene de México, compuesta por miles de personas, parece imparable en su búsqueda por pasar por nuestra frontera actualmente abierta".
“El 20 de enero, como una de mis primeras órdenes ejecutivas, firmaré todos los documentos necesarios para cobrar a México y Canadá un arancel del 25% sobre TODOS los productos que ingresan a los Estados Unidos”, escribió Trump en su publicación. El expresidente aseguró que este arancel permanecería vigente hasta que ambos países actúen para detener lo que calificó como una “invasión” de inmigrantes y drogas.
El exmandatario también subrayó que tanto México como Canadá tienen la capacidad de resolver el problema, pero advirtió que, hasta que no lo hagan, las consecuencias económicas serán severas. "Exigimos que utilicen este poder, y hasta que lo hagan, ¡es hora de que paguen un precio muy alto!" agregó.
Trump ha sido una figura polarizante en la política estadounidense, con su retórica agresiva hacia la inmigración y el narcotráfico siendo un tema recurrente durante su presidencia. Su propuesta de imponer aranceles a las naciones vecinas refleja un enfoque de presión económica que ya había utilizado durante su mandato anterior, particularmente con China.
El mensaje generó la reacción inmediata de la presidente de México Claudia Sheinbaum, quien incluso negó el consumo de fentanilo en México, señalando que los precursores químicos chinos para su producción entran de manera ilegal al país. Pero eludió la relación de las mafias chinas con los cárteles mexicanos que han sido favorecidos por el gobierno mexicano desde el mandato de López Obrador.