Rodolfo Soriano-Núñez Jueves, 23 de Enero del 2025
Mariann Budde, la obispa anglicana de Washington, D.C., pidió a Trump que “tenga piedad” de la comunidad LGTBQ y los migrantes.
En la Ciudad de México, el arzobispo de Chicago, el cardenal Blase Cupich, criticó los planes de Trump de realizar redadas en lugares de culto en Estados Unidos.
Por Rodolfo Soriano-Núñez
La segunda investidura de Donald Trump como presidente de Estados Unidos desató una cadena de reacciones a sus discursos y al primer grupo de decretos por parte de líderes de diferentes organizaciones religiosas activas en Estados Unidos.
Además del mensaje oficial y circunspecto de felicitación del papa Francisco, el pontífice de la Iglesia Católica expresó una clara crítica a las políticas migratorias de Trump cuando fue entrevistado por un programa italiano de los domingos por la noche, del que ha sido un invitado frecuente.
El mensaje oficial del papa, disponible aquí en el sitio web del Vaticano, y como una imagen después de este párrafo, sigue los estándares diplomáticos de la Santa Sede y no hay nada nuevo en él. Podría haber sido emitido para cualquier presidente o primer ministro del mundo.

Francisco presentó su mensaje en NOVE, una emisora privada italiana, como una advertencia cautelosa, todavía como una hipótesis, ya que el papa Bergoglio habló unas horas antes de la toma de posesión y no había claridad en ese momento sobre el alcance de los cambios reales en las políticas de migración y refugiados de Estados Unidos.
Francisco, hijo de inmigrantes italianos que llegaron a Argentina a principios del siglo XX, evitó cualquier condena tajante de las políticas de Trump, pero fue claro al subrayar lo absurdo de las medidas destinadas a hacer que los más pobres paguen por los “desequilibrios”. La Santa Sede tradujo en sus servicios en español lo dicho por el papa como “una vergüenza”.
Su entrevista completa en el programa Che Tempo che fa está disponible con audio sólo en italiano en el canal de YouTube de NOVE en el video vinculado arriba y un breve extracto de la entrevista, donde el pontífice argentino comparte su pesar por las decisiones de Trump aparece después de este párrafo.
El vídeo del papa Bergoglio en NOVE de Italia.
En la misma entrevista, Bergoglio llamó a Italia y otros países europeos a suavizar sus políticas migratorias. Al hablar del caso italiano, destacó cómo ese país ha alcanzado una edad promedio histórica de 46 años, similar a otros países europeos, incapaz de lograr incluso la tasa de reemplazo de crecimiento demográfico, el mínimo indispensable para mantener su población actual, y sin embargo no está dispuesto a cambiar sus políticas para permitir que personas de otras, las llamadas razas, ingresen a sus territorios.
Los servicios de noticias de la Santa Sede publicaron este texto en español en su sitio de Internet.
Tenga misericordia
El martes, durante la oración inaugural en la Catedral Nacional de Washington, la obispa de la Comunidad Episcopal, vinculada a la Iglesia Anglicana, de Washington, D.C., la reverenda Marian Edgar Budde, atrajo la atención del mundo después de hacer una respetuosa súplica a Trump y su equipo para que salven las vidas y el futuro de los adolescentes y adultos LGTBQ, y de las familias migrantes que viven con miedo a las políticas de Trump.
El mensaje de la obisa Budde de la diócesis episcopal de Washington, D.C., disponible sólo en inglés.
Un extracto de la súplica de la obispa Budde en la Catedral Nacional de Washington D.C. aparece como un video antes de este párrafo. Su sermón completo está disponible en el canal de YouTube de la Catedral Nacional, como se muestra a continuación, aunque sólo en inglés.
Fiel a su naturaleza, Trump desestimó el mensaje de la obispa Budde, como lo muestra el mensaje de CSPAN en lo que solía ser Twitter, vinculado a continuación. Allí, Trump desestimó el servicio para honrar el inicio de su segundo mandato como presidente de los Estados Unidos diciendo que "no creía que fuera un buen servicio".
La transmisión de CSPAN del servicio en la Catedral Nacional pudo captar la reacción despectiva de Trump y el vicepresidente J.D. Vance ante la petición de la obispa Budde, como se muestra en la captura de pantalla después de este párrafo.

Esa captura de pantalla proviene del mensaje de redes sociales de CSPAN vinculado a continuación.
Al día siguiente, el miércoles 22 de enero, Trump exigió “una disculpa” de la obispa Budde. Según el presidente recién investido, la petición del dignataria de la Iglesia Episcopal, vinculada a la Iglesia Anglicana, fue “de tono desagradable”, a pesar del lenguaje extremadamente cuidadoso utilizado por la obispa.
El núcleo de su mensaje decía:
Le pido que tenga piedad, señor presidente, de aquellos en nuestras comunidades cuyos hijos temen que sus padres sean arrebatados, y que ayude a quienes huyen de zonas de guerra y persecución en sus propias tierras a encontrar compasión y bienvenida aquí...
Varias horas después de la ceremonia, Trump criticó a la obispa de la Comunión Episcopal a través de sus numerosas cuentas en las redes sociales como "una radical de izquierda de línea dura que odia a Trump", como se puede ver en la imagen que aparece después de este párrafo, tomada de una de esas cuentas.

El representante republicano Mike Collins de Georgia pidió la deportación de la obispa Budde, a pesar del hecho de que nació en Nueva Jersey en 1959, hija de una pareja de ciudadanos estadounidenses.
Otros líderes conservadores como la presidenta de la conferencia del Partido Republicano, Lisa McClain, reprendió a Budde por ser “extrema en sus opiniones, extremadamente fuera de lugar y fue totalmente innecesario”, según ella.
Una Iglesia Católica dividida
La Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos publicó un breve mensaje en su sitio web, disponible aquí, sólo en inglés. La brevedad del mensaje y su contenido reflejan los efectos divisivos de las políticas de Trump en una Iglesia cuyo crecimiento ha estado estrechamente relacionado con las olas de migración, primero de irlandeses, luego de italianos y otras minorías europeas durante el siglo XIX, y de mexicanos y otras minorías latinoamericanas a lo largo del siglo XX.
La conferencia de obispos revisará cuidadosamente las órdenes ejecutivas que se espera que firme hoy el presidente Trump. La enseñanza fundamental de la Iglesia Católica nos llama a defender la sacralidad de la vida humana y la dignidad dada por Dios a la persona humana. Esto significa que el cuidado de los inmigrantes, refugiados y pobres es parte de la misma enseñanza de la Iglesia que nos exige proteger a los más vulnerables entre nosotros, especialmente a los niños no nacidos, los ancianos y los enfermos. La conferencia de obispos trabajará con la administración Trump, así como con el Congreso de los Estados Unidos, para promover el bien común para todos, lo que incluirá instancias de acuerdo, así como de desacuerdo.
La profunda división en la Iglesia Católica de los Estados Unidos queda clara en la última oración de la declaración, donde el mensaje habla de “instancias de acuerdo, así como de desacuerdo”. Y eso es lo que ha estado sucediendo en la Iglesia Católica en los últimos días.
El domingo 19, unas horas antes de la entrevista del papa Francisco, el cardenal Blase Cupich, arzbispo de Chicago, Illinois, presidió una misa en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en la Ciudad de México.
Aunque el cardenal Carlos Aguiar Retes, arzobispo primado de México y anfitrión de Cupich durante el día, pronunció la homilía de la misa, el arzobispo de Chicago hizo comentarios tanto en español como en inglés al final del servicio.
Allí ofreció otra visión de la profunda división en su iglesia en los Estados Unidos. En sus comentarios en la Iglesia más grande de la Ciudad de México, destacó cómo…
Si bien deseamos éxito a la nueva administración en la promoción del bien común, los informes que circulan sobre deportaciones masivas planeadas dirigidas al área de Chicago no sólo son profundamente inquietantes sino que también nos hieren profundamente.
Habló sobre el “legado de inmigración” de Chicago, que no se limita a las comunidades mexicanas, sino que abarca grandes vecindarios de católicos de ascendencia polaca, alemana, italiana y de otros países europeos, además de grandes comunidades de familias puertorriqueñas, dominicanas y vietnamitas.
Cupich, nacido en Nebraska en 1949, en una familia de Croacia, habló en la Ciudad de México de un “momento para ser honestos acerca de quiénes somos: no hay una persona en Chicago, salvo los pueblos indígenas, que no se haya beneficiado de este legado”.
Responsabilidades
Hablando como jerarca de la arquidiócesis de Chicago, enfatizó la necesidad de hablar “en defensa de los derechos de los inmigrantes y solicitantes de asilo”, al tiempo que convocó a sus fieles a “oponerse a cualquier plan que incluya una deportación masiva de ciudadanos estadounidenses nacidos de padres indocumentados”.
El arzobispo Cupich continuó recordando la “responsabilidad del gobierno de asegurar nuestras fronteras y mantenernos seguros” e incluso si estaba dispuesto a “apoyar los esfuerzos legítimos de las fuerzas del orden para proteger la seguridad de nuestras comunidades”, también destacó su compromiso de “defender los derechos de todas las personas y proteger su dignidad humana”.
Como otros líderes de su fe han estado haciendo en los últimos días, Cupich condenó “todos los esfuerzos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas y otras agencias gubernamentales para ingresar a los lugares de culto con el fin de realizar actividades de control”.
Para el arzobispo de Chicago, “la elección no es simplemente entre una aplicación estricta de la ley y fronteras abiertas, como algunos comentaristas quieren hacernos creer”.
Su mensaje, pronunciado en la Ciudad de México en inglés, está disponible en el sitio web de su arquidiócesis aquí.
El núcleo de ese mensaje aparece como un video después de este párrafo. El video completo de la misa en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe está disponible aquí, con una parte del audio disponible sólo en inglés.
El mensaje en inglés del cardenal Cupich en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe.
A pesar del llamado de Cupich, ya el miércoles 22, Los Ángeles Press informó sobre cambios en las políticas que impiden las redadas en los lugares de culto defendidas por el cardenal Cupich, como lo muestra el video después de este párrafo.
Además del cardenal Cupich, el arzobispo de Santa Fe, Nuevo México, John C. Wester y el obispo de El Paso, Texas, Mark Seitz emitieron declaraciones en las que destacaron sus preocupaciones con los cambios en la política que guía las acciones de las autoridades federales de Estados Unidos.
El arzobispo Wester habló sobre la necesidad de no tratar a los migrantes como “simples peones en un juego de ajedrez ni politizarlos. En cambio, debemos colocar sus necesidades y preocupaciones al frente de nuestros debates, considerando tanto a los ciudadanos de nuestra nación como a quienes buscan refugio en nuestras fronteras. Nuestra fe cristiana nos insta a cuidar al residente y al extranjero”.
Su declaración, disponible en formato PDF, en su totalidad aquí, aunque sólo en inglés es similar a la emitida en El Paso por el obispo Seitz a través de sus cuentas de redes sociales, como lo muestra el mensaje publicado en X después de este párrafo.
Su diócesis se ha estado preparando para posibles cambios en la política migratoria de Estados Unidos durante el último año, como lo demuestra el lanzamiento del Fondo de Asistencia a Refugiados Fronterizos, cuya página Go Fund Me está disponible aquí.
Más recientemente, en octubre de 2024, Seitz lanzó la Iniciativa Migrante con Dignidad, cuya página web está disponible aquí.
Una declaración publicada el 21 de enero, luego de las nuevas políticas para realizar redadas de Trump, enfatiza el disgusto de Seitz. Su párrafo principal dice:
El final de la sensata política del Departamento del Interior (para realizar redadas) golpea con miedo el corazón de nuestra comunidad, al colocar de manera cínica una capa de ansiedad en las familias que acuden a adorar a Dios, cuando tratan de curarse o cuando llevan o van por sus hijos a la escuela.
Sin embargo, como fue evidente durante la toma de posesión de Trump, le pidió al arzobispo de Nueva York, el cardenal Timothy Dolan, que dirigiera la llamada invocación, como lo muestra el video de PBS que se muestra después de este párrafo, disponible sólo en inglés.
Aunque la oración de Dolan fue extremadamente cuidadosa para evitar bendecir el tipo de políticas que Trump está a punto de desatar en los Estados Unidos, ha estado dispuesto a participar en esta y otras funciones públicas con Trump y sus aliados más cercanos.
En su parte sustantiva, la oración de Dolan dice:
Nosotros, benditos ciudadanos de esta nación única bajo Dios, humildes por nuestro propio lema de que "Confiamos en Dios", nos reunimos en esta toma de posesión para orar. Por nuestro presidente Donald J. Trump, su familia, sus asesores, su cabinete, sus deseos, su vicepresidente. Pedimos las bendiciones de Dios sobre Joseph Biden. Por nuestros varones y mujeres en uniforme. Por cado uno, que nuestras esperanzas están puestas en este año nuevo, en esta toma de posesión.
El texto completo de la invocación de Dolan está disponible sólo en inglés en el sitio web de la arquidiócesis de Nueva York.
Además, al tratar de comprender la complejidad del papel de la Iglesia Católica en el segundo mandato de Trump, es necesario reconocer el papel de J.D. Vance, su vicepresidente que dice ser un converso al catolicismo, aunque está estrechamente alineado con las facciones de esa iglesia más vocales en su implacable oposición y ataque a las enseñanzas, la teología y los enfoques pastorales del papa Francisco.
Los conservadores católicos justifican su lealtad a Trump en la revocación total del caso Roe vs. Wade, ya que el aborto sigue siendo la prioridad clave para la USCCB, la conferencia de obispos de Estados Unidos, a pesar de que Cupich y otros jerarcas católicos han tratado de cambiar las prioridades de la ese organismo.
Algo similar sucede en el mundo católico fuera de los Estados Unidos a pesar de la amarga experiencia de esa Iglesia en Nicaragua, donde el cardenal Miguel Obando y Bravo desestimó repetidamente las advertencias de la provincia local de los jesuitas en la primera década de este siglo.
Daniel Ortega, el hombre fuerte de Nicaragua, se embolsó el apoyo de Obando después de que promulgara una de las leyes más restrictivas que prohíbe casi cualquier tipo de aborto en la nación centroamericana.
Y a pesar de la valiente súplica de misericordia de Budde en la Catedral Nacional de Washington, los líderes cristianos no católicos están al menos tan divididos y confrontados por las políticas de Trump como la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos.
En su número de febrero The Atlantic Magazine profundiza en las fuentes de apoyo político a Trump en la esfera política cristiana no católica en Estados Unidos.
En 2023, Los Ángeles Press publicó una serie que describe los vínculos entre la extrema derecha mexicana y la estadounidense. La última entrega de esa serie está vinculada a continuación.