Juan Ricardo Montoya Benítez Sábado, 03 de Mayo del 2025, 01:01
La jueza Janett Montiel y el magistrado Víctor Juárez González (Poder Judicial de Hidalgo) dictaron en tres ocasiones "no vinculación a proceso" para Willy Trejo y Eva Medina.
Por Juan Ricardo Montoya
Las dos niñas de Zimapán, Hidalgo, que en 2022 denunciaron haber sido violadas repetidamente por cinco familiares -entre ellos un pastor evangélico vinculado al gobernador del estado y una diputada local de Morena- continúan esperando justicia tres años después. Pese a pruebas médicas contundentes, testimonios grabados y órdenes de arresto, los acusados evaden la acción de la justicia, protegidos por influencias políticas y fallos judiciales cuestionables.
El caso, documentado en expedientes de la Fiscalía General de la República (FGR), revela un patrón de abuso sistemático. Las niñas señalaron a sus cinco tíos —Arturo Williams Trejo Leal, alias Willy Trejo, empresario, pastor evangélico y excoordinador de campaña del actual gobernador de Hidalgo, Julio Menchaca Salazar—, así como a la diputada local de Morena Alhely Medina Hernández, Ixshell Trejo Leal, Eduardo Bibiano Badillo Mejía y a Eva Medina Hernández.
De acuerdo con el expediente judicial, elaborado entre junio y julio de 2022, una de las psicólogas de la Fiscalía General de la República (FGR) reportó que una de las menores, a la que se le practicó una batería de preguntas denominada Pedro el Valiente, aseguró que los cinco señalados "les ponían pastillas en sus colitas; les metían una viborita que hablaba y contaba one, two, three, four y five", lo cual les hacían "de día y de noche" cuando ambas quedaron al cuidado de sus tíos, después de que su madre, Jaqueline Trejo, fuera hospitalizada en abril de 2022 por una operación de hernia.
En otro de los testimonios, una de las niñas comentó: "Mi tía Ixtshell, mi tío Lalo, mi tío Willy, mi tía Eva y Alhely me metían pastillitas en la colita y me sacaban sangre. Me ponían pomadas en la colita sin que se lavaran las manos y me chupaban la colita".

También relató que sus tíos "tenían granos porque ellos me ponían y me enseñaban sus colas, y ellos tienen esos granitos".
"Mi tío Lalo y mi tío Willy me hacían que me quitara la ropa, y ellos también se la quitaban y me decían que bailara sobre su cola, y me dolía mucho".
Además, le decían "que me iban a contar cuentos donde ellos se disfrazaban y ahí me metían pastillas y sus colas. Otras veces me decían que me iban a dar un regalo, un hada de Peppa Pig, y cuando iba por ella, ahí mi tía Ixtshell me decía que me quitara la ropa, y mi tía se metía ella las pastillas en su cola y luego me las metía a mí en mi colita. Mi tío Lalo me hacía lo mismo y me grababan cuando me hacían esas cosas".
Durante la investigación realizada por la FGR, Jaqueline declaró que el 16 de junio de 2022 llevaron a una de las niñas con una ginecóloga luego de que presentara molestias en sus partes íntimas, y fue entonces cuando la especialista les informó que la menor había sido violada. Tras salir del consultorio, se hospedaron en un hotel del municipio de Ixmiquilpan, ya que al día siguiente, 17 de junio, ella junto con su hermana Aylén acudirían a la Agencia del Ministerio Público de Zimapán para interponer la denuncia por lo ocurrido.
En el hotel, su hija mayor le reiteró que sus tíos le "metían pastillas y sus colas". Le contó que "se disfrazaban de novios; mis tías solo se ponían algo en su cabeza y estaban abajo desnudas, y arriba mis tíos se ponían sus moños de novios". Su hija menor, al escuchar lo que su hermana decía, le dijo a Jaqueline que en una ocasión una de sus primas la besó en la boca.
Los peritajes realizados por la FGR confirmaron que las menores presentaban lesiones ocasionadas por agresiones sexuales. Además, una de ellas relató que cuando su mamá "estaba enferma" —es decir, hospitalizada por una afección en el apéndice (del 18 al 27 de abril de 2022)— y estaban al cuidado de sus tíos, una noche Willy Trejo le dijo que "le chupara con su boca y lengua su cola por donde hace pipí". Hizo referencia a que estaba acostada en la cama viendo el techo, que su tío Willy no tenía ropa porque se le veía la piel, que se le acercó y le puso dentro de su boca "su cola por donde hace pipí, que le chupó su cola y sabía a asco".
Karla Moreno Noguez, perito en psicología de la FGR, dictaminó que, tras varias entrevistas con una de las menores, se estableció que presentaba "daño psicológico y una alteración en su sano desarrollo psicosexual derivado de los hechos denunciados". Descubrió que mostraba conocimientos sexuales inusuales para su edad.
Los peritajes psicológicos y ginecológicos, así como los señalamientos directos en contra de Willy Trejo, la diputada Alhely Medina y los otros tres implicados —los cuales fueron videograbados por la FGR— derivaron, tras una larga lucha legal, en que hace casi tres semanas la Procuraduría General de Justicia de Hidalgo giró órdenes de aprehensión contra los cinco integrantes del clan.
No obstante, días antes de que se emitieran las órdenes, el 14 de abril pasado, Alhely Medina dejó de asistir a las sesiones del Congreso de Hidalgo. Tras ausentarse en cinco sesiones, a través de sus asesores envió una solicitud de licencia por 30 días.
La Ley Orgánica del Congreso de Hidalgo establece que cuando un diputado se ausenta en tres ocasiones consecutivas, se debe llamar al suplente —en este caso, Rosario Guerrero Martínez—, lo cual hasta el sábado 3 de mayo no había ocurrido. Así, bajo este contexto, la diputada Alhely Medina Hernández; Arturo Williams Trejo Leal, alias Willy; su esposa Eva Medina; Ixtshell Trejo Leal; y Eduardo Bibiano Badillo se encuentran prófugos de la justicia.
Fue hasta que las niñas fueron evaluadas por las peritos de la FGR que también señalaron a Alhely Medina Hernández como otra de sus agresoras. Una de las menores refirió que también su tía "Eva ponía su cola y le chupaba su cola", con lo que la perito concluyó que la niña se encontraba en un estado de vulnerabilidad.
Durante la aplicación de un test de apercepción temática infantil (versión de animales) en el área especializada en psicología de la FGR, la niña, que entonces tenía cinco años de edad, dijo a la perito que le iba a contar la verdad:
"Mis tíos malos me metían espinas en mi colita; mi tía Chei (Ixtshell), mi tío Lalo (Eduardo), mi tía Eva, mi tío Lalo, mi tía Chei, mi tío Willy y Alhely", así como sus primos menores de edad.
La niña dijo que a sus primos también les metían espinas, las cuales eran grandes y de colores (verde, morado, amarillo, naranja, rosa, azul y rojo).
En su declaración ante peritos de la FGR, una de las menores describió con precisión los escenarios de los presuntos abusos: Recordó que estaba en un cuarto de la casa de su tía Ixtshell, donde había una silla o sillón de color café, y que sus tíos le dijeron que la querían matar porque no tenía dinero, de lo cual se reían.
Las citas textuales del expediente judicial revelan la naturaleza de los actos denunciados: "Me decían que les chupara su cola a todos; sabía a asco. Me decían Eva, Chei, Lalo y Alhely, si se las chupé, sabían a asco". "Y ellos se vestían de novios, se ponían un vestido de novia y se besaban en sus bocas y en sus colas".
Influencia política y protección judicial
Los acusados de abuso sexual infantil en Zimapán, Hidalgo, han logrado evadir la justicia en repetidas ocasiones, amparados, al parecer, por una red de influencias políticas y protección institucional. Arturo Williams Trejo Leal y su esposa Eva Medina han sido beneficiados por resoluciones judiciales que han ignorado pruebas médicas, psicológicas y los testimonios de las niñas víctimas.
En al menos tres ocasiones, la jueza Janett Montiel y el magistrado Víctor Juárez González —ambos adscritos al Poder Judicial de Hidalgo— han dictado autos de no vinculación a proceso en favor de la pareja. Estas resoluciones han generado un profundo malestar social, ya que la Procuraduría General de Justicia de Hidalgo (PGJH) también ha sido señalada por omitir su deber en la protección de las menores y en la persecución del delito.
El manto de protección se extiende incluso al ámbito religioso. Trejo Leal y Medina cuentan con el respaldo de los miembros de la iglesia evangélica El Buen Samaritano, congregación que ellos mismos fundaron en Zimapán. Desde sus plataformas en redes sociales, seguidores de la iglesia han descalificado a la madre de las víctimas, calificándola de “mentirosa” y “loca”, en un intento por desacreditar su testimonio y el de sus hijas.
Recuento de la investigación del caso
Los hechos
Según el expediente de la FGR, las menores -entonces de 5 y 7 años- describieron patrones sistemáticos de abuso ocurridos principalmente cuando quedaron bajo cuidado de sus tíos, durante la hospitalización de su madre en abril de 2022.
En entrevistas forenses realizadas entre junio y julio de 2022, las niñas detallaron:
- Introducción forzada de objetos y sustancias por vía anal
- Actos sexuales con penetración
- Grabación de los abusos
- Uso de engaños como disfraces o regalos para perpetrar los actos
Evidencia médica y legal
Los exámenes ginecológicos practicados el 16 de junio de 2022 confirmaron lesiones compatibles con violencia sexual. Los peritajes psicológicos documentaron en ambas menores:
- Conocimientos sexuales no acordes a su edad
- Secuelas en su desarrollo psicosexual
- Recuerdos traumáticos específicos y consistentes
Obstrucción judicial
El caso registra tres autos de "no vinculación a proceso" emitidos por:
- La jueza Janett Montiel
- El magistrado Víctor Juárez González
Estas resoluciones se mantuvieron pese a:
- Videos de testimonios infantiles
- Pruebas médicas concluyentes
- Peritajes psicológicos
Situación actual
La Procuraduría de Justicia de Hidalgo giró órdenes de aprehensión contra los cinco implicados en abril de 2024. Todos se encuentran prófugos. El caso continúa bajo investigación mientras las menores permanecen bajo medidas de protección.
