Por qué preocupa en México creciente uso de explosivos y coches bomba
La comisaría municipal de Ojocaliente y otros edificios resultaron dañados por la explosión de un coche bomba. Foto: AP/ Eduardo Pesci

María Verza

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Los coches bomba se suman al uso de drones y minas por los cárteles, con ataques recientes en Zacatecas y Michoacán.

Por Maria Verza

CIUDAD DE MÉXICO (AP) — La utilización de coches bomba en pequeñas ciudades, como ocurrió hace cinco días en Zacatecas, es una preocupación creciente en México porque se une al aumento del uso de explosivos en drones y minas por parte de los cárteles y pone al país en una situación todavía más delicada ante el presidente estadounidense Donald Trump, quien ha reiterado su deseo de intervenir militarmente para combatir a quienes considera terroristas.

La explosión del domingo por la noche frente a la comisaría de policía de Ojocaliente, 580 kilómetros al noroeste de Ciudad de México, no causó muertos, pero el estallido de 200 kilos de explosivos provocó 11 heridos y daños en más de 60 viviendas del centro de la ciudad, dijo el viernes el secretario de Seguridad federal Omar García Harfuch de visita en Zacatecas con la presidente Claudia Sheinbaum. Hay tres detenidos.

Aunque la mandataria destacó el descenso de homicidios parte de la población sigue sin sentirse segura. Este año van 23 ataques con explosivos, seis de ellos colocados en vehículos, dijo el fiscal estatal Cristian Paul Camacho.

El Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el de Sinaloa llevan años luchando por el control de Zacatecas.

“Hasta hemos llegado al terrorismo con los coches bomba”, dijo Rafael Armas, un empleado del ayuntamiento de la capital del estado que pidió más acciones contra la corrupción. “Antes eran las ejecuciones, las desapariciones... no podemos estar seguros mientras esté esta gente (los cárteles) aquí”.

Estas son algunas claves para entender por qué estos ataques preocupan aunque su impacto esté lejos del sufrido en el pasado por otros países como Colombia.

¿Es habitual el uso de coches bomba en México?

No, pero sí se han utilizado desde hace años, generalmente como parte de la lucha entre cárteles.

Víctor Manuel Sánchez, profesor de la Universidad de Coahuila, ha mapeado los coches bomba de las últimas décadas y destacó un primer momento marcado por el atentado en Guadalajara de 1994 del Cártel de Tijuana contra uno de los fundadores del Cártel de Sinaloa, Ismael “El Mayo” Zambada, ahora condenado en Estados Unidos.

En torno al año 2010 hubo otra fase de acciones con coches bomba, el más grave en la fronteriza Ciudad Juárez, con al menos cuatro muertos.

Más recientemente, el CJNG ha liderado el uso de explosivos para expandir su presencia en el país. Las autoridades atribuyen a este grupo los dos atentados a comisarías de policía, ambas en el centro de pequeñas poblaciones: el de diciembre en el estado occidental de Michoacán, con cinco muertos, y el del domingo de Zacatecas.

¿Cuándo empezaron los cárteles a usar más explosivos?

Hace unos cinco años. Los lanzan desde drones para atacar a las fuerzas de seguridad o a grupos rivales o los entierran como minas para delimitar territorios.

En 2023, ocho bombas en un camino de Jalisco mataron a seis personas e hirieron a 14. Un mes después, el Ejército reconoció que era un problema creciente y ofreció sus primeras cifras: en cuatro años y medio había decomisado unos 2.800 explosivos en todo el país.

Al año siguiente las autoridades desactivaron casi 3.200 explosivos sólo en Michoacán, donde en 2025 una mina mató a ocho militares, uno de los eventos más letales de este tipo. Las autoridades no han ofrecido cifras nacionales recientes.

“Estamos viendo una constante intensificación de la violencia”, destacó Vanda Felbab-Brown, experta en crimen organizado de la Brookings Institution, un centro de estudios estadounidense. “Esto agudiza enormemente el clima de miedo y represalias”.

¿Por qué utilizar coches bomba?

Para intimidar, generar presión al gobierno y sembrar terror en la población.

Carlos Pérez Ricart, profesor de Estudios Internacionales de la universidad mexicana CIDE, señaló que son una manera de llamar la atención e influir en las autoridades para negociar con ellas, sobre todo cuando los grupos se sienten asediados.

El general Arturo Medina, secretario de Seguridad de Zacatecas, dijo que tiene capturas de pantalla de mensajes donde criminales ofrecen pagos a agentes para que los dejen operar.

¿Se puede hablar de terrorismo en México?

México ha rehuido este término para evitar presiones externas y que su turismo o sus inversiones se resientan, explicó Vanda Felbab-Brown.

Uno de los argumentos oficiales es que el terrorismo tiene fines ideológicos y los cárteles no. Pero sí ha habido ataques contra civiles como las granadas lanzadas en la capital de Michoacán en las fiestas de la Independencia de 2008, que mataron a ocho personas e hirieron a decenas; o el incendio de un casino en el norte del país tres años después donde murieron 52 personas.

Ahora que la administración estadounidense utiliza esa designación para justificar acciones militares cuya legalidad es cuestionada dentro y fuera de Estados Unidos, expertos y autoridades son más cautelosos.

Para Pérez Ricart, luchar contra los cárteles con métodos antiterroristas no funciona porque “la respuesta al terrorismo es la desaparición del enemigo” y en la política de drogas ese enemigo es todo un mercado ilegal.

Ante la imprevisibilidad de Trump, los académicos coinciden en que México debería reforzar la lucha contra la corrupción de altos funcionarios, como los que estaban en el gobierno de Sinaloa, acusados por Estados Unidos de vínculos con el narcotráfico, para demostrar su combate total contra el crimen organizado.

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El videoperiodista de The Associated Press Eduardo Pesci contribuyó a esta nota desde Zacatecas.

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