López Obrador dijo desconocer que policía de Sinaloa cuidara a Zambada
Captura de pantalla de la transmisión oficial del 12 de agosto de 2024.

Los Ángeles Press

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Del asesinato de Cuén Ojeda, exrector de la Autónoma de Sinaloa, López Obrador celebró que el gobernador haya pedido que la FGR atraiga el caso.

Sin embargo, fiel a su estilo, López Obrador salió a la defensa del gobernador Rocha Moya de Sinaloa, a pesar de que al hacerlo entorpece la investigación que él mismo celebró.

Los Ángeles Press

La actividad de este lunes 12 de agosto en Palacio Nacional estuvo dedicada a celebrar al gobierno que vive ya sus últimos días. De particular interés para Andrés Manuel López Obrador y quienes le acompañaron en el coro de elogios a ellos mismos fue insistir, una vez más, en las supuestas ventajas del Tren Maya.

No lo fue tanto, en cambio, el responder preguntas acerca de la presunta participación de agentes del gobierno estatal de Sinaloa como "escoltas" de Ismael Zambada.

Y es que, luego de que en las últimas horas se ha conocido que agentes en activo de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Sinaloa fungían como escoltas personales de Zambada, López Obrador se dijo ignorante de ello al tiempo que minimizaba esa situación para mostrarse preocupado, en cambio, por su bienestar:

No sabíamos. Muy mal, pero primero hay que procurar encontrarlos; porque están desaparecidos. Son dos, eso es lo primero y ojalá se encuentren con vida.

Las cuentas de redes sociales de la Fiscalía de Sinaloa, por cierto, han permanecido mudas las últimas 72 horas. En la red social antes conocida como Twitter, uno de sus últimos mensajes, publicados el 10 de agosto, daba cuenta de una de las pistas en el asesinato del exrector de la Universidad Autónoma de ese estado.

López Obrador no mostó algún interés similar para dar cuenta de la porción de responsabilidad que sería de suponer que existe en el gobierno de México por prestar ese tipo de servicios a organizaciones criminales que operan desde México.

López Obrador insistió en que su gobierno no encubrirá a nadie al tiempo que exigía que se presentaran pruebas de una colusión con narcotraficantes que nadie ha señalado de manera formal o informal.

 

 

Hacia el final de la actividad, un poco antes de las diez de la mañana, López Obrador volvió a reprochar a Tim Golden, el periodista de ProPublica que señaló los tratos que tuvieron, en 2006, personas cercanas a la campaña de López Obrador en ese año con dirigentes del así llamado Cartel de Sinaloa, que aparece enlazado antes de este párrafo.

Insistió, como se puede ver en el vídeo que aparece enlazado después de este párrafo, en pedir a la Administración para el Control de las Drogas, la DEA por sus siglas en inglés, que presenten pruebas, aunque la DEA tampoco lo haya señalado a él.

Fragmento del vídeo de la actividad en Palacio Nacional el 12 de agosto de 2024.

A pesar de lo dicho este lunes en Palacio Nacional, es inevitable advertir que ha sido sólo después de que Ismael Zambada “amaneció” en el aeropuerto de Santa Teresa, Nuevo México, cerca de El Paso, Texas, que el gobierno de México investiga sus actividades.

Así lo dejan ver las primeras planas de diarios del noroeste de México de este lunes que dan cuenta de cómo, ahora sí, se investiga a Zambada.

No es claro si sólo se investiga cómo es que “amaneció” en Santa Teresa o si también resulta de interés para el gobierno de México el papel de Zambada como uno de los principales promotores de la violencia que afecta a gran parte de México desde que se creó, a finales de los ochenta, el así llamado Cartel de Sinaloa.

 
Captura de pantalla de la transmisión del 12 de agosto de 2024.

Lo que es un hecho, en cambio, es que el presidente volvió a celebrar como un logro de su administración al Tren Maya, al tiempo que reprochaba a administraciones previas el gasto militar.

Lo hizo a pesar de que ha sido él quien ha aumentado el gasto militar y, sobre todo, ha diversificado la participación del Ejército en distintas áreas de la economía nacional, desde el ya referido Tren Maya a la operación de la así llamada Farmacia del Bienestar.

 

 

Respecto de la situación en Sinaloa, el estado donde residía hasta hace unos días Ismael Zambada y donde recientemente fue asesinato el exrector de la Universidad Autónoma de esa entidad, Héctor Melesio Cuén Ojeda, López Obrador celebró que el gobernador Rubén Rocha Moya haya pedido que la Fiscalía General de la República atrajera el caso pero, de todos modos, como ya es costumbre cuando se trata de sus aliados, López Obrador extendió su aval moral a Rocha Moya.

Cuén Ojeda había sido candidato a diputado federal por la coalición que apoyó la candidatura presidencial de Xóchitl Gálvez sostenía notables diferencias con el ahora gobernador de Sinaloa quien, además, recién fue víctima de declaraciones previas que hizo en las que aceptaba algún grado de coordinación con los dirigentes del Cartel de Sinaloa.

Al inicio de la actividad López Obrador reprochó a quienes critican su repetido llamado a que se le otorgue a su partido una supermayoría capaz de controlar a capricho cualquier cambio en la Constitución General de la República, a pesar de que no le corresponde a él como presidente decidir ese asunto.

En primera instancia le corresponde al Consejo General del Instituto Nacional Electoral que presentará y aprobará su propuesta y que, una vez publicada, seguramente será objeto de impugnaciones ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

López Obrador, que está dispuesto a validar cualquier capricho de la autoridad electoral en Venezuela, no está dispuesto a aceptar lo que hagan las autoridades electorales en México, fundamentalmente porque, a diferencia de las ramas ejecutiva y legislativa del gobierno federal, no las controla él.

 

 

También criticó que una jueza cambiara la medida cautelar contra Mario Marín, exgobernador de Puebla, después de que en una audiencia que tuvo lugar el fin de semana, se le dictó la libertad condicional a quien está acusado de participar en la tortura de periodistas que denunciaron casos de abuso sexual perpetrados por amigos de Marín quien, de esta manera, podrá enfrentar el juicio desde su domicilio.

 
López Obrador y los asistentes a su actividad en Palacio Nacional, 12 de agosto de 2024.

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