Sheinbaum minimizó las diferencias con Ronald Johnson, el futuro embajador de Estados Unidos en México.
A pesar del supuesto respeto del que Sheinbaum presume en la relación con Trump, Johnson dijo en su audiencia de confirmación que todo era posible en materia de combate a los carteles de la droga.
Los Ángeles Press
La actividad en Palacio Nacional este viernes 14 de marzo estuvo centrada en la defensa del actual y el anterior gobierno por la presidente Claudia Sheinbaum. La defensa tiene el común denominador de tener que lidiar con la respuesta de ambos gobiernos a la violencia generada por el crimen organizado y la manera en que, a querer o no, esa violencia facilita la intervención del gobierno de Estados Unidos.
Respecto del anterior gobierno, Sheinbaum expresó su molestia por las críticas que se han hecho en distintos frentes a la actitud de Andrés Manuel López Obrador frente al fenómeno de los desaparecidos.
Sheinbaum quiso descalificar a quienes cuestionan la manera de actuar de su predecesor y padrino político al llamarlos a que “dejen en paz” al expresidente que, en lo que es la nueva costumbre del Movimiento de Regeneración Nacional, Sheinbaum se refirió con el título de “presidente” y no de “expresidente” como hacen cuando hablan de otros antiguos titulares del Ejecutivo Federal que no sean López Obrador.
El momento de la defensa se puede observar en el vídeo que aparece después de este párrafo, que fue la respuesta de Sheinbaum a una pregunta que pretendía desacreditar a lo que uno de los asistentes a la actividad calificó de “comentócratas”.
La paradoja es que, aun cuando Sheinbaum dijo que no valía ni la pena responderle a los “comentócratas”, la presidente dedicó más de cinco minutos a contestarle, con la defensa a capa y espada de López Obrador, a esos “comentócratas” que según ella no merecían respuesta y, sin embargo, la recibieron, además de una denodada defensa de las decisiones que tomó López Obrador.
La defensa, sin embargo, perdió de vista la manera en que López Obrador descabezó a la Comisión Nacional de Búsqueda, luego de lo cual atacó a quien fue su titular, para luego forzar la salida de uno de sus más leales colaboradores, Alejandro Encinas, que se tragó su salida forzada del gobierno federal en los últimos meses del anterior gobierno, como eventualmente lo harían también los miembros de la, así llamada, Comisión de la Verdad, que al despedirse dieron cuenta de las contradicciones en las que incurrió López Obrador en el tema de los desaparecidos, como se puede ver en el texto que aparece después de este párrafo.
Sheinbaum también insistió en la lógica de la defensa de su gobierno y el anterior en insistir en Genaro García Luna que, en todo caso, demuestra que fue el gobierno de Estados Unidos y no el de México el que estuvo dispuesto a actuar con un personaje clave para el funcionamiento de los cárteles de la droga que operan en México.
En lo que hace al fondo del problema del campo de exterminio que operaba el Cartel Jalisco Nueva Generación, Sheinbaum insistió en que se informará cabalmente de lo que ocurría ahí una vez que la Fiscalía General de la República haga los peritajes.
Debe señalarse, sin embargo, que la FGR no ha acusado recibo de la petición de la presidente de atraer el caso del campo de exterminio operado por el CJNG. Ni la página de internet de la FGR, ni las cuentas de redes sociales de la dependencia a cargo de Alejandro Gertz Manero, se han pronunciado acerca de esa posibilidad por lo que, en estricto sentido, hasta las 10:30 am del viernes, el caso sigue en manos de la Fiscalía General del estado de Jalisco.
Antes de dar la respuesta a quienes no merecían respuesta, Sheinbaum contestó a una de las preguntas, siempre comedidas y a modo, de la corresponsal en la Ciudad de México de la empresa estatal de televisión del régimen de Nicolás Maduro, Telesur.
En ella se le cuestionaba acerca —entre otros asuntos— de lo dicho por quien muy probablemente será el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson.
Aunque Sheinbaum insistió en que su gobierno respeta y recibe mucho respeto del gobierno de Donald Trump e hizo todo lo posible por negar que pudiera haber una incursión armada de Estados Unidos contra los cárteles de la droga en territorio mexicano, la realidad es que en la audiencia de Johnson él dejó en claro que, desde el punto de vista del gobierno al que servirá como representante en la Ciudad de México “cualquier opción es posible”.
La posición de Sheinbaum se puede escuchar en el vídeo que aparece a continuación en el que insiste en la idea de respeto entre los gobiernos de México y Estados Unidos, a pesar de que el propio Johnson dejó en claro ayer en el Capitolio que no descarta el uso de la fuerza, pues “cualquier opción es posible”.
Que hay diferencias en la manera en que los dos países entienden el reto que plantean las organizaciones criminales ha sido evidente en la reacción del gobierno de México a la manera en que, durante el gobierno de Joe Biden, Estados Unidos logró la captura, en su territorio, de Ismael El Mayo Zambada.
Desde que esa captura ocurrió, el gobierno de México no ha dejado de quejarse sin que ello haya logrado cambiar la postura del gobierno de Biden o, en los últimos dos meses, del gobierno de Trump.
Sheinbaum insistió en la idea de la colaboración y el respeto al reiterar que México incluso entregó a 29 dirigentes de organizaciones criminales mexicanas, unas semanas después de que Estados Unidos usara el tema del tráfico de fentanilo como parte de su estrategia en materia de aranceles.
Antes de despedirse de México, Ken Salazar, el embajador de Biden hacía ver la manera en que los gobiernos mexicanos insisten en subestimar el problema que plantean organizaciones criminales como los cárteles de la droga, como se puede ver en la nota enlazada antes de este texto.
Mientras ocurría la actividad en Palacio Nacional, en Ottawa, Mark Carney asumía como nuevo primer ministro de Canadá. Sheinbaum le saludó y habló de la posibilidad de reunirse con él próximamente.
