Roberto Velasco, secretario de Exteriores, dio cuenta de lo que hace el gobierno de Sheinbaum respecto de las muertes de mexicanos en operativos de migración.
Sheinbaum eludió dar detalles de los bloqueos carreteros que convirtieron a Michoacán, una vez más, en una zona de guerra.
Los Ángeles Press
La actividad de este miércoles 19 de agosto siguió el guion del gobierno de Claudia Sheinbaum, centrado en construcción de vivienda y migración. Los bloqueos en Michoacán y las trabas a la exportación de fresa terminaron por irrumpir en la agenda y desplazar parcialmente esos temas.
En materia de vivienda, durante los primeros minutos estuvieron presentes la gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros, y su homólogo de Hidalgo, Julio Menchaca.
Ambos participaron de breves ceremonias de entrega de viviendas por parte de los distintos programas del gobierno federal, al tiempo que anunciaban algunas otras actividades o políticas en desarrollo o a punto de iniciar, como en el caso de un hospital en Hidalgo, en cuya construcción participará la cementera Cruz Azul.
En materia migratoria estuvo presente Roberto Velasco, de la Secretaría de Relaciones Exteriores, quien defendió la supuesta buena relación entre México y Estados Unidos y explicó, desde la postura oficial, cómo se atienden las deportaciones de mexicanos, así como las muertes registradas recientemente durante algunos arrestos violentos en territorio estadounidense.
El problema es que ayer mismo la cadena de televisión CBS de Estados Unidos daba cuenta de la manera en que, a pesar de lo que el gobierno de México dice acerca de acuerdos y entendimientos de “alto nivel” con el gobierno de Donald Trump, hay una gran cantidad de personas mexicanas que son enviadas a distintos países de América Latina luego de que caen en las redadas del gobierno de Estados Unidos.

Según CBS, el gobierno de Trump ha enviado sin hacerlo público de manera explícita a una cantidad no determinada pero estimada por esa televisora en “cientos” de ciudadanos mexicanos deportados hacia Guatemala y Honduras.
Los vuelos pasan sobre territorio mexicano para trasladar a los repatriados directamente a Centroamérica en lugar de entregarlos en la frontera o en territorio mexicano, como se supone que lo han pactado las autoridades de ambos países en lo que Sheinbaum repetidamente ha calificado como sus “diálogos de alto nivel”.
Según CBS, el objetivo no declarado de esas medidas es “disuadir la migración de retorno”, es decir, evitar que traten de regresar a Estados Unidos, al enviarlos más lejos de México.
La postura de la Secretaría de Relaciones Exteriores fue una de rechazo de la medida al recordar que México acepta la repatriación de todos sus connacionales. Ese fue, de hecho, uno de los temas en los que se detuvo Velasco para explicar qué se hace cuando Estados Unidos envía a una persona a México al tiempo que emitía un rechazo enérgico del envío a los así llamados “terceros países”, al tiempo que insistía en que no existen acuerdos que autoricen esos procedimientos.
Aunque Velasco hoy en la Ciudad de México insistió en que no es necesario enviar a ciudadanos mexicanos a los “terceros países”, el hecho es que observadores de lo que ocurre en Estados Unidos en estos días, como la Oficina en Washington Sobre América Latina, o WOLA (Washington Office on Latin America), interpretan los traslados a “terceros países” como una práctica punitiva sin precedentes en la relación bilateral.
Ninguna de las preguntas que Sheinbaum aceptó esta mañana destacó la contradicción entre esos envíos a “terceros países” y lo que suele decirse en el Salón Tesorería de Palacio Nacional acerca del “diálogo de alto nivel” que según Sheinbaum existe entre su gobierno y el de Donald Trump.
Sheinbaum rechazó de manera explícita volver a hablar de la manera en que el gobierno de Estados Unidos canceló la visa del hijo de Andrés Manuel López Obrador y también evitó insistir en los problemas de Marina del Pilar Ávila, la gobernadora de Baja California que fue una de las primeras altas funcionarias mexicanas que se llevaron la sorpresa de ver cancelada su visa para cruzar a Estados Unidos.
Según Sheinbaum, “No hay nada de las autoridades de Estados Unidos a las autoridades mexicanas que digan que hay una investigación (sobre Ávila) tiene que informarlo la Fiscalía, pero hasta donde tengo entendido es muy difícil”, luego de lo cual la mandataria pasó a otro tema.
Otro de los temas que se le colaron al recuento en materia de vivienda de este miércoles fue el de la violencia que se vivió desde muy temprano en la zona poniente del estado de Michoacán, la que colinda con los estados de Jalisco y Colima.
En especial los municipios cercanos a Zamora se convirtieron en el telón de fondo para escenas que parecen sacadas de cintas de guerra, con columnas de humo negro que se elevan sobre plantíos de maíz a las afueras de pueblos y ciudades en las que nadie se atreve a salir, como se puede ver en el vídeo que un medio local de esa ciudad de Michoacán subió a Facebook en el transcurso de la mañana y que aparece después de este párrafo.
Sheinbaum debió aceptar que, efectivamente, su gobierno decidió realizar un operativo y, como suele suceder en estos casos, los grupos del crimen organizado recurrieron a las tácticas ya conocidas de robar vehículos, quemarlos y bloquear casi las carreteras que alimentan a la autopista 15D, que cruza el centro de Michoacán y que conecta, entre otras, a las ciudades de México y Guadalajara.
En todo caso, Sheinbaum eludió dar detalles sobre la situación en Michoacán y pidió que fuera el gabinete de seguridad de su gobierno el que informara en el transcurso del día de los detalles de los bloqueos que causaron zozobra y terror en los habitantes de Michoacán cuando se supo que la Secretaría de la Defensa Nacional trataba de arrestar a un mando del Cartel Jalisco Nueva Generación.
Sheinbaum, en cambio, se dio tiempo para explicar que Omar García Harfuch, su secretario de Seguridad, participó recientemente en una cumbre global convocada por la Agencia para el Control de las Drogas, la DEA por sus siglas en inglés en Buenos Aires, Argentina.
También detalló Sheinbaum que su primer impulso fue el de que García Harfuch no asistiera. El secretario de Seguridad viajó al hemisferio sur pues, según Sheinbaum, el consenso de su gabinete de seguridad fue el de que era preferible que García Harfuch estuviera presente para dar cuenta de lo que, según ella, son los avances en materia de seguridad.
Al final, una vez más, Sheinbaum llamó a la Universidad Nacional Autónoma de México a “abrir más espacios” a pesar de las razones que repetidamente ha adelantado esa institución de la que ella formó parte.
La actividad de este miércoles concluyó con el recuento de las que, según los empleados de la Presidencia de la República son las mentiras que se dicen en los medios y las redes sociales acerca del actual gobierno.
Fue notable, sin embargo, que durante la actividad de este miércoles no hubiera preguntas o referencias a la decisión del gobierno de Estados Unidos de poner trabas a la importación de fresas mexicanas a ese país.
Muy tarde, casi a las diez de la noche del martes, la secretaría de Economía publicó en sus cuentas de redes sociales un comunicado en el que expresaban su sorpresa y rechazo a la decisión del gobierno de Estados Unidos de limitar el ingreso de fresas mexicanas, como se puede ver en el mensaje que aparece al final de este párrafo.
