Aunque Sheinbaum quiso presentar una evaluación objetiva de las cifras sobre homicidios, alguien le pasó un dato erróneo.
Lo que es más grave, aunque como señaló Sheinbaum la violencia con Calderón fue excesiva, AMLO tuvo 91 homicidios diarios contra 55 de Calderón Hinojosa.
Los Ángeles Press
La actividad de este viernes 28 de agosto en Palacio Nacional estuvo centrada, formalmente, en informar sobre los resultados del trabajo de la Unidad de Inteligencia Financiera del gobierno federal aunque, en los hechos, el grueso de los datos y el comentario aportados este día por Claudia Sheinbaum y sus colaboradores estuvo centrado en insistir en la gravedad de los delitos perpetrados por Genaro García Luna y en el fracaso de la estrategia de él y Felipe Calderón durante el sexenio 2006-12.
Lamentablemente para Sheinbaum, o confió demasiado en su memoria o alguien le pasó una tarjeta equivocada pues, cuando volvió a recordarle al país las muchas diferencias que, según ella, existen entre las políticas de Calderón y García Luna y las suyas y de Omar García Harfuch, se equivocó con los números.
Como se le escucha a ella misma decirlo en el vídeo que aparece después de este párrafo, Sheinbaum afirmó que los homicidios con Calderón pasaron de 28 a “setenta y tantos” al día.
Es cierto que México sufrió ese tipo de violencia. De hecho, todavía estamos en una situación muy similar, pero sin negar lo absurda que fue la “guerra contra el crimen organizado” de Felipe Calderón y García Luna, la realidad reconocida por las cifras oficiales es que con Calderón se alcanzó la cifra efectivamente dantesca y condenable de 55 homicidios al día. Correspondió a Enrique Peña Nieto el dudoso “honor” de llevar la cifra diaria de homicidios de 55 a 71 cada 24 horas.
El problema para la interpretación que Sheinbaum hace de esos números es que el campeón absoluto de la violencia ha sido Andrés Manuel López Obrador, con quien la cifra de homicidios diarios pasó de los 71 de Peña Nieto a un demencial dato de 94 asesinatos cada 24 horas, como se puede ver en la gráfica que aparece después de este párrafo, elaborada por TResearch International de México a partir de los datos oficiales.

Y aunque Sheinbaum se elogia a sí misma y a García Harfuch siempre que la oportunidad se les presenta, ella misma registra en la actualidad un total de 65 homicidios al día, diez más de los que promediaba el villano favorito de los protagonistas de las actividades en el Salón Tesorería: Felipe Calderón.
Como sea, Sheinbaum hiló, según el guión que heredó de López Obrador, un argumento según el cual la violencia se le salió de control a Calderón por los pactos inconfesables que Calderón hizo con las agencias de policía e inteligencia del gobierno de Estados Unidos que operan en México.
Según ella, hubo acuerdos entre Calderón y Barack Obama para que se realizaran esos operativos, aunque en la realidad lo que hay es el registro de una relación muy difícil entre Calderón y quien fuera embajador de Estados Unidos en México, el cubano-americano Carlos Pascual quien expresaba dudas y reparos acerca de la eficacia de la política de seguridad de Calderón, entre otras cosas por el impacto negativo que esa política tenía en Estados Unidos. Fue, en ese sentido, una relación por lo menos tan difícil o más que la que tuvo López Obrador con Ken Salazar.
En todo caso, en Palacio Nacional nadie contradice ni cuestiona las afirmaciones que hace Sheinbaum, de modo que sólo sus argumentos y puntos de vista quedan registrados en los vídeos y las versiones estenográficas que el gobierno federal distribuye en sus propios sitios de internet, así como en YouTube y otras plataformas y redes sociales.

En los primeros minutos de la actividad, antes de que Omar Reyes Colmenares, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera presentara sus datos en materia de incautación de recursos y las cuentas bancarias y de criptomonedas que logra detectar, Arturo Zaldívar, quien fuera propuesto como ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación por Felipe Calderón Hinojosa, presentó un resumen de las causas que impiden que un ciudadano mexicano pueda ser candidato a algún cargo de elección popular.
El resumen que presentó Zaldívar se liga con los rumores que hay acerca del intento de Francisco García Cabeza de Vaca, exgobernador de Tamaulipas, de contender como candidato a la presidencia de la república en el proceso de 2030.
Se antoja difícil que García pudiera ser un contendiente real, dado su desastroso desempeño en el proceso que siguieron los partidos Acción Nacional y Revolucionario Institucional para nombrar a Xóchitl Gálvez como candidata en la elección de 2024, e incluso resulta inevitable preguntarse si desde Palacio Nacional hay un esfuerzo para ayudarle a García Cabeza de Vaca a creerse capaz de ser candidato para luego proceder contra él y desacreditar de esa manera cualquier opción que no sean las que avala Sheinbaum y su movimiento.
En todo caso, Zaldívar presentó las causales para perder el derecho a ser votado, aunque dejó fuera la más notable adición a esas causales que es la de ser migrante. El argumento en Palacio Nacional no podría ser, en ese sentido, más contradictorio.
Sheinbaum dedicó hoy algunos minutos a celebrar a los migrantes, insistió incluso en llamarlos héroes y se dijo respetuosa de la decisión de algunos de haber optado por la ciudadanía de Estados Unidos. Al mismo tiempo, quien sepa leer entre líneas debería tener claro que ayer jueves Luisa María Alcalde, la consejera jurídica de Sheinbaum, hizo su mejor esfuerzo para dejar en claro que no permitirán que alguno de esos migrantes a quienes hoy Sheinbaum llamó “héroes” puedan ser gobernadores y mucho menos aspirar a ser presidente de la república.
En todo caso, el único gesto que hubo hacia esos mexicanos en el exterior es el de que en Palacio Nacional les llamen “héroes” así como la posibilidad de que participen en el concurso de canto organizado por Sheinbaum que, según ella misma, buscan que “las narrativas de la música no tengan que ver con violencia, con drogadicción, con adicciones, sino con muchos otros temas que tienen que ver con el amor, con el desamor, con el amor por la patria, con el reconocimiento de México, con historias de cada uno de quienes cantan o historias de distintos lugares de nuestro país”.
En lo que hace a los recursos que el gobierno federal logró recuperar de lo mucho que robó Genaro García Luna del erario durante los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña, los colaboradores de Sheinbaum cifraron el monto en 5.8 millones de dólares que, según la titular de la presidencia se destinará a escuelas en las zonas más marginadas de la Montaña de Guerrero.