Sheinbaum insiste en la “normalidad” con Trump pese a tensión
Captura de pantalla de la transmisión del 12 de enero de 2026.

Los Ángeles Press

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A pesar del optimismo de Sheinbaum, no es claro qué podría ocurrir luego de que Ovidio Guzmán decidió testificar contra Nicolás Maduro.

Sheinbaum se dijo confiada en el futuro del Tratado México-Estados Unidos-Canadá, a pesar de que en Canadá se preparan para un eventual ataque de Trump.

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La actividad en Palacio Nacional este lunes 12 de enero empezó dos horas más tarde porque Claudia Sheinbaum sostuvo, alrededor de las 7 de la mañana de México, 9 de Washington, DC, una conversación telefónica con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

No hubo una versión estenográfica o al menos un boletín oficial de los puntos abordados por los jefes de Estado, sólo lo que cada uno de ellos quiere decir en sus respectivas redes sociales o en los medios que ellos eligen para transmitir sus puntos de vista.

Trump ha optado, hasta el momento de redactar estas líneas, por no decir cosa alguna en sus redes sociales. Sólo ha felicitado a Dina Powell McCormick como nueva líder de Meta, la controladora dueña, entre otros productos, de Facebook y Whatsapp, además de declararse a sí mismo como salvador de la Organización del Tratado del Atlántico Norte.

Sheinbaum, en cambio, anunció desde muy temprano su conversación con el inquilino de la Casa Blanca, como se puede ver en el mensaje que aparece después de este párrafo.

En general, aunque se abordaron otros temas, la actividad de este lunes estuvo dedicada casi por completo a ofrecer algunos detalles adicionales de la conversación, que en cualquier caso no despeja la incertidumbre sobre el futuro de la relación entre ambos países.

Ni en materia comercial —un asunto que debe definirse lo antes posible para evitar que se contamine con la elección legislativa intermedia de Estados Unidos, prevista para noviembre de este año— ni en lo relativo a la situación en materia de seguridad, hubo definiciones claras.

Como la propia Sheinbaum señaló en sus redes sociales, la idea es que la relación con Trump se mantiene en buenos términos; sin embargo, resulta difícil confirmar esa versión si se considera, por ejemplo, que tanto Canadá como Brasil mantienen a sus fuerzas armadas en máximo estado de alerta.

En Canadá la situación se ha hecho más tensa desde que, a finales de 2024, luego de la elección de noviembre de ese año, Trump empezó a hablar de ese país como “el estado 51” de la Unión Americana.

La última vez que hubo un conflicto militar entre Estados Unidos y lo que ahora es Canadá fue en 1812, cuando Canadá era una colección de colonias integradas en el Imperio Británico y sus tropas quemaron la Casa Blanca luego de bombardear distintos puertos de Estados Unidos.

Actualmente, las fuerzas armadas de Canadá evalúan sus posibles mecanismos de defensa ante una posible invasión terrestre y/o un eventual ataque aéreo contra objetivos militares y civiles.

Algo similar ocurre en Brasil ya desde que, de la nada, Trump impuso severas sanciones al gobierno de Lula da Silva por haber permitido el juicio contra Jair Bolsonaro por crímenes similares a los que el propio Trump alentó en Estados Unidos.

La alerta militar en Brasil es más marcada luego del golpe que le permitió a Estados Unidos capturar a Nicolás Maduro para enviarlo a enfrentar un juicio en Nueva York que se ha complicado todavía más para México porque, durante el fin de semana, Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín Guzmán Loera, se dijo dispuesto a testificar contra Nicolás Maduro.

Es difícil imaginar qué podría emerger acerca de las relaciones del clan Guzmán con los políticos mexicanos, venezolanos y de otros países de América Latina, pero es un nuevo factor que debe considerarse.

Como sea, la idea de Sheinbaum sigue siendo la de que todo está bien con Trump, la de que hay una relación de colaboración y respeto entre ambos países pues, según dijo, la postura mexicana es que “no es necesaria una intervención militar”, además de que se dice comprometida con “la defensa de la territorialidad”.

Fiel al estilo que imita de Andrés Manuel López Obrador, Sheinbaum culpó a “la oposición” de promover la idea de una intervención sin reconocer que, la oposición no puede ni siquiera romper el quórum en alguna de las cámaras del Congreso de la Unión.

Mucho menos puede culparse a la oposición por la forma en que Trump tomó por sorpresa a Maduro para trasladarlo, contra su voluntad, a Nueva York; ni por la manera en que el presidente estadounidense amenaza, cada vez que tiene oportunidad, a antiguos aliados de Estados Unidos, como Dinamarca, con apoderarse de Groenlandia, o lanza advertencias sobre posibles ataques contra Irán y otros países.

Sheinbaum prefirió, en cambio, atenerse a la visión más estrecha del conflicto, al tiempo que insistía una vez más en que su gobierno no considera a las organizaciones criminales que operan en México como terroristas, a pesar de la manera en que efectivamente infunden terror en grandes porciones del territorio mexicano donde la presencia del Estado es prácticamente invisible.

Según Sheinbaum “nosotros no estamos de acuerdo, Nuestra constitución y nuestras leyes hablan de terrorismo en otro sentido; la delincuencia organizada no puede catalogarse como terrorismo, terrorismo tiene que ver directamente con acciones que tengan que ver contra el gobierno y otros esquemas. Entonces no está en el marco de nuestra legislación”.

Sheinbaum señaló que durante su conversación con Trump no hubo referencias a Cuba, país al que Trump también ha amenazado con algún tipo de operación militar en el futuro inmediato.

Finalmente, Sheinbaum se mostró confiada en que pueda ratificarse el Tratado México-Estados Unidos-Canadá que empezará a renegociarse en las próximas semanas.

En los últimos minutos de la actividad, Sheinbaum abanderó a la minúscula delegación de atletas mexicanos que participarán en los Juegos Olímpicos de Invierno a celebrarse en Milán, Italia, el próximo mes de febrero.

Captura de pantalla de la transmisión del 12 de enero de 2026.
Captura de pantalla de la transmisión del 12 de enero de 2026.

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