La censura de Sheinbaum ocurre luego de que la prima de AMLO calificó de “asqueroso” a Trump en una asamblea de la secretaría del Bienestar en Palenque.
Sin embargo, Sheinbaum eludió fijar una posición clara sobre la posible candidatura a gobernador de Enrique Inzunza, uno de los coacusados de Rocha Moya en Sinaloa.
Los Ángeles Press
La actividad de este miércoles 17 de junio en Palacio Nacional quería ser un ejercicio en el que Claudia Sheinbaum celebrara los logros en materia de electrificación con el programa de “Justicia eléctrica”, con el que la Comisión Federal de Electricidad espera cubrir el 99 por ciento del territorio nacional.
Sin embargo, dada la manera en que estos asuntos se reciclan repetidamente en Palacio Nacional, resulta difícil presentarlos en realidad como algo novedoso. Lo mismo puede decirse de lo dicho hoy en materia de salud o ayer en materia de seguridad pública.
En materia de salud, lo único novedoso fue el anuncio de la entrada en operaciones de un quirófano equipado por inteligencia artificial en el Hospital General de Xoco que forma parte de lo que, según Alejandro Svarch, el titular del Instituto Mexicano del Seguro Social, tendrá la sala de urgencias “más avanzada de América Latina”.
En todos estos asuntos, Sheinbaum y su equipo reiteran puntos que podían ser considerados como novedosos en octubre o noviembre de 2024, cuando recién se hacían cargo del gobierno federal, pero que, a la vuelta de casi ya dos años de ejercicio, resultan repetitivos.
En lugar de ello, uno de los asuntos que dominaron la actividad presidencial fue, en un sentido, la censura que Sheinbaum misma pronunció contra Manuela Obrador Narváez, prima de Andrés Manuel López Obrador y actual delegada de los programas del Bienestar quien, en el marco de una asamblea en Palenque, Chiapas, calificó de “asqueroso” a Donald Trump.
Dada la inmediata resonancia de los dichos de la prima del patriarca de la llamada Cuarta Transformación, Sheinbaum fue advertida desde ayer y hoy se pronunció contra la funcionaria del gobierno federal y prima del su predecesor.

Qué tanto Obrador Narváez representa el sentir real del primer círculo de López Obrador es difícil de evaluar, pues ha habido todo tipo de mensajes contradictorios de parte del expresidente que, en una de sus más recientes intervenciones públicas, usó uno de sus propios lemas de campaña para pedir el regreso del Donald Trump que, entre otras muchas cosas, le regresó, intocado e intocable a quien fuera el secretario de la Defensa Nacional de Enrique Peña Nieto, el general Salvador Cienfuegos.
En Palacio Nacional Sheinbaum tomó distancia de los dichos de Obrador Narváez e insistió en la idea de que la prima de su antecesor en el cargo debía decidir si optaba por actuar como militante de su partido o como funcionaria del gobierno federal, pues según Sheinbaum, “tenemos que ser respetuosos con el presidente”.
El problema para Sheinbaum es que Trump pone una presión sobre la estructura del gobierno de México sin precedentes y, a pesar de que llama a respetarlo, ella misma deja abierta la puerta a que haya dudas respecto de qué hará para remediar la relación entre los dos países.
Fue notable, en ese sentido, que luego de hablar de Obrador Narváez, Sheinbaum eludiera tomar una posición firme respecto de si Enrique Inzunza, el actual senador por Sinaloa y uno de los “coacusados” de Rubén Rocha Moya a quien Trump quiere enjuiciar en Estados Unidos por narcotráfico, puede o no ser candidato a gobernador.
Sinaloa es uno de los estados que tendrá elecciones concurrentes a gobernador, congreso local y alcaldías junto con las elecciones legislativas intermedias en 2027 y ahora vive el doble hervidero político generado por la solicitud de que se arreste y extradite a Rocha Moya, Inzunza y otros seis exfuncionarios públicos sinaloenses, junto con la tensión de cualquier sucesión en el gobierno estatal.
Lejos de tomar una posición firme, Sheinbaum dejó en manos del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) la decisión sobre si Inzunza puede o no ser candidato a gobernador de su partido.
Más esquiva fue la posición de Sheinbaum respecto de la inminente segunda vuelta en la elección presidencial en Colombia, donde Gustavo Petro la presenta como una aliada de su gobierno e incluso ha bromeado con la idea de que ella tuvo vínculos con una de las agrupaciones guerrilleras ya desmovilizadas en Colombia.
Sheinbaum eludió tomar posición entre Iván Cepeda, el candidato de Petro y Abelardo de la Espriella, quien ha recibido apoyos expresos de figuras del Partido Republicano de Estados Unidos y de algunos de los líderes de partidos de la extrema derecha de otros países de América Latina que han ganado elecciones en fechas recientes.
Sheinbaum se limitó a desear “que gane el pueblo de Colombia”, acaso consciente de que Cepeda enfrenta una situación difícil pues muchas de las promesas de pacificación con las que Petro llegó al cargo se quedaron en buenos deseos, pero quizás también consciente de los costos que tiene para México el quedarse cada vez más solo, luego de que se rompieron relaciones con Ecuador y Perú y dada la frialdad de las relaciones actuales con los gobiernos de Argentina, Bolivia y Chile.
Hacia el final de la actividad, Sheinbaum volvió a reprochar a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) el que insistan en tener una reunión con ella cuando ya tienen a su disposición reuniones con los secretarios de Gobernación y Educación, Rosa Icela Rodríguez y Mario Delgado.
Finalmente, se confirmó la vigencia del decreto que limita las actividades de la burocracia federal y de los gobiernos de la Ciudad de México y Guadalajara durante los partidos que se realizarán mañana en el marco torneo deportivo en curso en México, al tiempo que Sheinbaum llamaba a los padres de familia a reducir el acceso de sus hijos a los teléfonos celulares.
