Además de los nuevos penales, la Sedena informó haber decomisado partes para construir drones como los que se usan en la guerra entre Rusia y Ucrania.
Sheinbaum misma aceptó que las condiciones en penales en México son violatorias de los derechos humanos.
Los Ángeles Press
La actividad de este martes 13 de octubre en Palacio Nacional estuvo centrada en la defensa de la estrategia de seguridad pública que el gobierno de Claudia Sheinbaum suele hacer los martes de cada semana.
El guion fue el mismo: presentar como un gran logro la reducción de la violencia registrada durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, sin reconocer los riesgos de insistir en una política que, en lo sustantivo, mantiene el enfoque iniciado con Felipe Calderón Hinojosa y que dio paso a la ola de violencia que ha marcado al país.
Sheinbaum y su equipo, como cada martes en que se abordan estos temas, se mantuvieron en la misma idea que defienden ya desde las primeras semanas de su gobierno: hay una caída en los índices de violencia, como se puede ver en la gráfica que aparece después de este párrafo que, de manera conveniente, sólo considera los primeros dos años de la gestión de Sheinbaum.

Y la caída, aunque presente en las estadísticas que el gobierno federal presenta cada semana, sólo es tal cuando uno se limita a comparar con el último año de gobierno de López Obrador, e incluso cuando se compara con algunos de los años de gobierno de Enrique Peña Nieto.
No lo es cuando se recurre a series estadísticas más completas, que dejan ver que la situación está lejos de ser tan positiva como lo plantea el gobierno federal, pues incluso ahora, cuando apenas se han consumido las primeras dos semanas de octubre, el mes 25 de su gobierno, la estadística de homicidios durante la gestión de Sheinbaum arroja un total de 46 mil 930 asesinatos, poco menos de dos mil más que los 45 mil 72 con los que cerró el mes 25 de la gestión de Peña Nieto, como se puede ver en la gráfica que aparece después de este párrafo.

En todo caso, en Palacio Nacional el tono es siempre uno de triunfalismo que esta mañana contó con el agregado de datos a escala latinoamericana en los que Sheinbaum aparece junto con el gobierno dictatorial de Nayib Bukele como la más popular de América Latina.
Entre esos dos datos, Sheinbaum, con la ayuda de Omar García Harfuch, su secretario de Seguridad, presentó los seis nuevos penales con lo que según el actual gobierno se ofrecerá algún alivio al severo problema de sobrepoblación y malas prácticas generalizadas que afectan a distintos penales, tanto estatales como federales y que, no en balde, provocan frecuentemente motines y conflictos como el que recién ocurrió en Sinaloa en el así llamado “Castillo” de Mazatlán, donde hubo enfrentamientos con armas de fuego que estaban en poder de los internos el fin de semana próximo pasado.
García Harfuch señaló, a propósito de esa “riña”, que los responsables serían dos bandos de Los Chapitos, una de las facciones del Cártel de Sinaloa que, en total, habrían causado la muerte de al menos doce personas.
Fue notable que, a pesar de la manera en que Sheinbaum y Harfuch anunciaron los seis nuevos penales, que tendrían una capacidad combinada para albergar a poco más de 18 mil internos, de todos modos, persistirían los problemas de sobrepoblación en penales federales y estatales.
Una de las causas es que la reforma penal que impulsó Andrés Manuel López Obrador hizo notablemente difícil acceder a la libertad bajo caución, la así llamada “fianza”, por lo que más personas deben ser enviadas a purgar lo que en los hechos es una pena de prisión por adelantado, mientras que las fiscalías generales de los estados o la general de la república deciden qué hacer en sus casos.
Los seis nuevos penales estarán ubicados en Chiapas, Estado de México, Nayarit, Sinaloa, Sonora y Veracruz y en total tendrían un cupo combinado de 18 mil 480 personas en condiciones ideales. Como se sabe, en México la práctica más común es que esos cupos ideales difícilmente se respetan y lo que hay, en cambio, es una constante sobrepoblación en las galeras que ocupan los reos de escasos recursos, mientras que otros logran hacerse de espacios a cambio de pago a los administradores de los penales.

Según García Harfuch los nuevos penales “contarán con infraestructura de alta seguridad, tecnología de vigilancia y monitoreo, sistemas de inspección y bloqueo de señales, así como módulos diferenciados para una adecuada clasificación de personas según su delito”, luego de lo cual anunció que el primero en construirse será el de Sinaloa y luego reconocer que, a pesar del número, no resolverán el problema de la sobrepoblación.
Fue notable que la propia Sheinbaum reconoció el problema que plantea la sobrepoblación en distintos penales y que, aunque aceptó que su gobierno ha recibido recomendaciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, no reconozca la necesidad de evaluar la manera en que se abusa en México de la llamada “prisión preventiva”.
Aunque Sheinbaum admitió la realidad del aumento en las detenciones que deben apegarse a la norma de la “prisión preventiva” dijo que no se debe “permitir sobrepoblación, por derechos humanos y por seguridad”. Aunque habló de ampliaciones adicionales en los centros de detención federal, no hubo detalles sobre cuándo o cómo ocurrirían.
En otros temas, Ricardo Trevilla, secretario de la Defensa Nacional, informó que la dependencia a su cargo decomisó lo que él identificó como partes que suelen usarse para la construcción de drones. Él mismo los comparó con los que actualmente se usan en el conflicto que libran Rusia y Ucrania luego de la invasión ordenada por Vladimir Putin.
Hacia el final de la actividad, hubo preguntas sobre los problemas de abasto del sector salud que afectan ahora incluso a los hospitales de las secretarías de la Defensa Nacional y la Marina-Armada de México. Trevilla negó que existan problemas de abasto, aunque él mismo aceptó que sólo se logra un abasto del 80 por ciento que, según él, “es suficiente” para atender las necesidades de los derechohabientes de esos hospitales.
En los últimos minutos, antes de que Sheinbaum presumiera compartir la cima de la popularidad presidencial con Nayib Bukele, se refirió brevemente a las conversaciones que ha tenido recientemente con Donald Trump. Según ella no siempre hay acuerdos, a pesar de que hablan de temas que van “desde la familia hasta la seguridad”.
Según dijo, “recientemente la mayoría de las conversaciones son sobre los temas comerciales. A veces avanzamos, a veces no tanto, pero siempre acordamos una nueva llamada para avanzar”.