
Rodolfo Soriano-Núñez Domingo, 29 de Octubre del 2023
Con México y Estados Unidos, El Salvador, Panamá, la República Dominicana, Uruguay y Venezuela celebrarán elecciones presidenciales en 2024.
Religión y vida pública: A pesar de las expectativas de las ciencias sociales, la modernización no eliminó lo religioso en la vida pública. en Estados Unidos o en otros países.
Por Rodolfo Soriano-Núñez
Las ciencias sociales nos decían, a mediados del siglo pasado que, como resultado de la modernización seríamos testigos de una creciente secularización de la vida pública.
Y es cierto, hay cosas para las que ya nadie consulta a los jerarcas de las iglesias cristianas, los imanes de las grandes mezquitas musulmanas o a los líderes del hinduismo y otras tradiciones religiosas del sudeste asiático.
Formalmente, en muchos países lo religioso ha sido prácticamente eliminado del discurso público oficial, pero cuando uno escucha el discurso con el que Mike Johnson asumió la presidente de la Cámara de Representantes del Congreso de Estados Unidos, resulta inevitable preguntarse en qué se equivocaron los científicos sociales y políticos que, a finales de los cincuenta y principios de los sesenta hablaban de un mundo libre de la influencia del pensamiento mítico, mágico y/o religioso.
El discurso, del que sólo tomo poco menos de un minuto, deja ver la manera en que la extrema derecha, que se dice cristiana en Estados Unidos, se ve a sí misma, como instrumento de la voluntad de Dios.
En el discurso, Johnson dijo:
«Quiero decirles a todos mis colegas lo que les dije a los republicanos en aquel salón anoche. No creo que haya coincidencias. Creo en las Escrituras. Y la Biblia es muy clara en el sentido de que ha sido Dios quien nos ha llevado a cada uno de nosotros a esta posición y es Dios quien nos ha traído a este lugar y punto específico en el tiempo.
«Creo que cada uno de nosotros tiene una gran responsabilidad hoy para usar los dones que Dios nos ha dado para servir al extraordinario pueblo de este gran país, y ellos lo merecen, y para garantizar que nuestra república se mantenga de pie como el gran faro de luz, esperanza y libertad en un mundo que desesperadamente los necesita».
Más allá de las expresiones nacionalistas inevitables en situaciones como esta, lo que dejó ver Johnson, a quien Donald Trump identificó en una de sus cuentas de redes sociales de manera inequívoca como “MAGA Mike Johnson”, es decir, como el Mike Johnson que pertenece al movimiento Make America Great Again de Trump, es que se ve a sí mismo como instrumento de la voluntad de Dios.
Imagen del mensaje de Trump luego de la elección de Mike Johnson. De sus redes sociales.
¿Lo era cuando apoyó la insurrección que trataba de echar abajo los resultados de la elección en de 2020 en Estados Unidos? ¿Lo es cuando bloquean la ayuda para el desarrollo a países que no se ajusten a su idea de lo que el desarrollo debe ser? ¿Lo es cuando niegan los derechos de las personas homosexuales porque ven a la homosexualidad como un pecado imperdonable, como una condición abominable, a partir de una interpretación muy sesgada de algunos pasajes aislados de la Biblia?
Distintos medios de comunicación de Estados Unidos han publicado perfiles completos del extremismo político de Johnson. En este texto publicado por el Partido Demócrata de Estados Unidos se resumen algunos de esos textos. No es necesario repetir aquí lo que ya se ha dicho acerca de él. Lo que debe quedar claro es que al justificar todas sus acciones en nombre de Dios, abre la puerta a que se cometan cualquier tipo de atrocidades en nombre de la interpretación que él y sus cercanos dan a la Biblia.
Es un terreno fangoso que desconoce el carácter contingente de lo político y le trata de dar un carácter trascendente. Siempre que lo religioso ha sido usado como fundamento de lo político en los últimos mil 500 años o más de historia del Occidente europeo y América se abre la puerta a todo tipo de riesgos de los que políticos como Johnson, Trump y otros no se hacen responsables.
Al decir, como hizo Johnson en este discurso, que “Dios le ha llevado” a la situación que ahora ocupa, plantea todo tipo de problemas de interpretación. ¿Efectivamente Dios deseaba que Kevin McCarthy fuera depuesto por una revuelta de los republicanos más radicales? ¿Cuando Donald Trump pagaba para que sus parejas sexuales no difundieran detalles de sus encuentros, cumplía con la voluntad de Dios? Podría apuntar otras 20 preguntas similares. Todas llevarían al mismo callejón sin salida de cualquier teodicea política: no es posible justificar en nombre de Dios las decisiones que toman, por su cuenta, los actores políticos.
Al actuar como lo hacen, los republicanos que invocan el nombre de Dios para justificar sus propios excesos sólo transfieren la responsabilidad de lo que ocurra a esa idea de Dios que ellos han creado. Es una idea, además, que dado que no es posible conocer de manera cierta, inequívoca, a Dios, es siempre una interpretación de depende de las limitaciones del intérprete.
También en Argentina
Obviamente el riesgo no existe sólo en Estados Unidos. Lo mismo puede decirse de la manera en que miembros de La Libertad Avanza, el partido que encabeza Javier Milei en Argentina van de la astrología, a la cábala o la lectura del tarot como parte del arsenal con el que toman decisiones.
En ese caso la paradoja es más abrumadora porque una de las cosas que Jorge Rafael Videla usaba para criticar al gobierno de Estela Martínez de Perón, Isabelita, y justificar el golpe de Estado de 1976, era el que quien fue la segunda esposa de Juan Domingo Perón dependía excesivamente del “consejo” del así llamado en la Argentina de los sesenta y setenta José López Rega El Brujo.
Por si fuera poco, Milei se hizo de la fama que le permitió ser el candidato más votado en las así llamadas Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias, porque fustigaba—entre otras personas—a Jorge Mario Bergoglio, el papa Francisco.
Y criticar al papa Francisco por errores que comete, por ejemplo, en el tratamiento de la crisis de abusos sexuales o en otros temas, a partir de evidencia es tan válido como la critica a cualquier otra figura pública. El problema es que Milei y algunos de sus más cercanos, lo denuestan por considerarlo parte de una suerte de conspiración que nunca han podido demostrar que exista, pero que es del agrado de los exilios latinoamericanos que residen en Miami, Florida y aplauden cualquier ataque, personal o de otro tipo, contra el papa argentino.
La más reciente de esas críticas ocurrió justo en el acto de cierre de campaña de Milei en una arena deportiva de Buenos Aires y corrió a cargo de uno de los santones de la extrema derecha de América del Sur, Alberto Benegas Lynch, quien llamó a que Argentina rompa relaciones con la Santa Sede “mientras en la cabeza del Vaticano prime el espíritu totalitario”.
Y en México
En México, como di cuenta en estos espacios Eduardo Verástegui es precandidato independiente a la Presidencia de la República, como lo es también el presidente del Partido Encuentro Social, Hugo Eric Flores que también buscará conseguir el alrededor de un millón de firmas necesarias para ser candidato a la presidencia en la elección de junio de 2024.
Podría ir país por país de América Latina y Europa, dando cuenta de las muchas organizaciones que, con menor o mayor éxito continúan haciendo apelaciones desde el pensamiento religioso para instaurar lo que sólo puede describirse como teocracias en las que su interpretación de la Biblia, el libro sagrado del cristianismo se erija en el criterio único para decidir qué es o no aceptable.
El próximo mes, por ejemplo, Verástegui será uno de los oradores en una suerte de “cumbre” de la extrema derecha global en la ciudad de Nueva York. Pomposamente llamada V Cumbre Transatlántica, la actividad está organizada por una figura clave de la extrema derecha chilena, José Antonio Kast Rist, quien en alguna ocasión alardeó de que si Pinochet viviera votaría por él.
Kast ha sido diputado nacional, es presidente del Partido Republicano de Chile, y es hermano de Miguel Kast Rist, quien fue una de las figuras clave del grupo de economistas popularmente conocidos como los Chicago Boys que acompañaron el gobierno de Augusto Pinochet desde 1973 y hasta su muerte en 1983.
Otro hermano de José Antonio, Hans Kast Rist, fue sacerdote en la arquidiócesis de Santiago de Chile. Ahí formó parte de la Pía Unión Sacerdotal, la “orden” que Fernando Karadima creó como parte de la muy elaborada cobertura de lo que era una iniciativa orientada a acercarle víctimas a quienes atacaba sexualmente.
Hans Kast Rist eventualmente rompió con Karadima y fue el primer sacerdote que se sumó a las voces que señalaban las contradicciones que caracterizaban su trabajo supuestamente pastoral. Luego de esa ruptura, Hans Kast se apartó por un tiempo del sacerdocio en 2019. Seis meses después, en abril de 2020, abandonó de plano el ministerio.
La actividad que tendrá a Verástegui como uno de sus oradores principales se realizará el 16 y 17 de noviembre en Nueva York. Los organizadores aseguran que asistirán líderes de 30 países de América, Europa y África.
De manera notable, uno de los organizadores oficiales de la actividad es el gobierno de Guatemala que, encabezado por Alejandro Giammattei está plenamente alineado con la extrema derecha de América Latina.
Además del gobierno nacional de Guatemala, aparece como un patrocinador clave de la actividad la Fundación Heritage de Estados Unidos, que es una fundación con algún prestigio gracias a investigaciones que avalan algunos de los puntos de vista que defienden.
Sin embargo, además del gobierno nacional de Guatemala y de la Heritage, en el vientre de la cumbre en Nueva York está una estela de organizaciones más pequeñas, que carecen del récord de publicación de documentos de la Heritage, alineadas con agendas que tratan de prohibir cualquier forma de aborto, además de negar los derechos de las personas homosexuales, entre otras minorías.
La lista de organizadores incluye al Center for Fundamental Rights o Centro para los Derechos Fundamentales que, a pesar del nombre que ostenta, es en realidad una organización cercana a la extrema derecha política de Hungría.
También de ese país aparece la Foundation for a Civic Hungary o Fundación para una Hungría Cívica, que comparte prácticamente todas las posiciones que defiende el ya referido Center for Fundamental Rights, además de que hay quienes son miembros de ambos grupos de manera simultánea.
También aparece el Global Center for Human Rights o Centro Global para los Derechos Humanos que, a pesar de su nombre, es una organización de la extrema derecha de Estados Unidos y otros países de América que asume ya desde la declaración que hace acerca de sí misma que tanto la Organización de Naciones Unidas como la de Estados Americanos están “colonizadas” por quienes ellos identifican como enemigos de los “valores cristianos”.
Según este “centro global”, tanto Naciones Unidas como la OEA circunvienen o subvierten la autoridad de los poderes legislativos de cada país para imponer agendas propias. El “centro global” presenta a la ONU y la OEA como el proverbial “hombre de paja” y las presenta como “instituciones poderosas”, enemigas del “alma cristiana” de América Latina.
Está el International Centre on Sexual Exploitation o Centro Internacional sobre Explotación Sexual que promueve una agenda orientada a abolir por completo la prostitución, un objetivo loable, pero como sus colegas del “centro global” lo hacen presentando a la ONU como su enemigo.
En una de las secciones de su portal Web dicen “los grupos que promueven la prostitución trabajan alrededor del mundo y en cuerpos globales de poder como Naciones Unidas para legalizar o descriminalizar la prostitución”.
Está la Family Watch International o Vigilancia Familiar Internacional, un grupo más oscuro, del que se sabe poco más allá de que fue creado a finales del siglo pasado y que promueve algunas de las leyes que criminalizan la homosexualidad y buscan imponer severas penas a esa práctica sin que, en estricto sentido, exista evidencia que justifique ese tipo de enfoques.
Otro grupo con una historia de activismo en África es el llamado C-Fam o Center for Family and Human Rights (Centro para la Familia y los Derechos Humanos) que, como Family Watch, promueve legislación en países de África que lejos de proteger los derechos humanos, los socava. Como muchos de las organizaciones ya citadas, C-Fam presenta a la ONU como una perversa agrupación que promueve lo que ellos consideran que son antivalores o valores contrarios a su comprensión del mundo.
Otro patrocinador es ADF International, una organización originalmente basada en Austria donde asume una posición más abiertamente partidista y alineada con el catolicismo tradicional en ese país del centro de Europa.
Es notable que en ambos casos, sus siglas son muy similares a las del partido de extrema derecha Alianza por Alemania (Allianz für Deutschland), sólo cambia el orden en el que aparecen la D y la F, además de que sus logotipos usan el azul y el rojo como los colores dominantes, como se puede ver en la imagen que se presenta a continuación.
Otro patrocinador es una organización de la extrema derecha de Estados Unidos que se presenta como una institución de salud sin serlo; se trata de The Institute for Women’s Health o Instituto Para la Salud de las Mujeres. A pesar de que los miembros de ese instituto se presentan como académicos, los grados que los avalarían para ejercer ese función ha sido emitidos por instituciones como Liberty University, vinculada a la extrema derecha evangélica de Estados Unidos, como en el caso de la señora Stephanie Jennings, quien dice haber obtenido una maestría en nutrición en esa universidad, pero cuando da cuenta de su experiencia profesional habla de 20 años como despachadora de servicios de emergencia en el condado de Estados Unidos en el que ella vive.
Liberty University ha sido señalada recientemente por malos manejos financieros de sus líderes, algunos de los cuales han sido señalados por sostener relaciones homosexuales con empleados a quienes pagaron grandes sumas de dinero para evitar que les denunciaran. Hulu, el servicio de TV de paga de Estados Unidos produjo en 2022 el documental God Forbid (Dios lo prohíba) que va al fondo del escándalo en esa institución educativa y los efectos que ese escándalo ha tenido en las iglesias evangélicas vinculadas a esa universidad. El documental está disponible en América Latina en el servicio de Star+.
Está la llamada International Organization for the Family u Organización Internacional por la Familia que celebró en 2022 en México el XIV Congreso Mundial de las Familias y que celebrará en marzo de 2024, poco antes de que inicien las campañas para la elección presidencial del año próximo. En el congrego que celebraron en México, por cierto, invitaron a uno de los enemigos declarados del papa Francisco, el exprefecto de la entonces Congregación para la Doctrina de la Fe, el alemán Gerhard Ludwig Müller.
Convocatoria
Como puede verse, no se trata de una convocatoria amplia o libre de sesgos y preferencias ideológicas. Todo lo contrario, cuando Verástegui haga uso de la palabra lo hará rodeado de personas que, como él, repudian cualquier forma de aborto, incluso cuando se trata de salvar la vida de una mujer que ya es madre de otros niños.
Repudian también los derechos de las personas homosexuales y se alinean con los partidos neofascistas de Europa y América Latina en la actualidad.
De Europa, por ejemplo, estarán presentes Kinga Gál y Margarita de la Pisa Carrión, del Parlamento Europeo por Hungría y España, respectivamente. De la Pisa Carrión es integrante de Vox, el partido neofranquista de España. Gál, a su vez, es integrante de Fidesz, el partido neofascista actualmente en el poder en Hungría.
También estarán presentes Valerie Huber, presidente del ya citado Institute for Women’s Health; Sharon Slater, presidente de la ya referida Family Watch International; así como Dawn Hawkins, directora ejecutiva del International Centre on Sexual Exploitation, del que ya ofrecí algunos detalles, entre otros.
Todas estas organizaciones comparten enfoques a propósito de las leyes que deben aprobarse en los distintos países. Entre las más importantes para ellos son las que prohíben casi todas las formas de abortos, además de la homosexualidad. También comparten una cierta idea de lo que los gobiernos de cada país deben hacer o no en términos del tipo de intervenciones económicas que realicen. En ese rubro le apuestan a una desregulación amplia, que no considera lo específico de cada país, sino que utiliza al mercado como criterio único, universal.
También es notable su desdén por las instituciones multilaterales, a las que sistemáticamente desacreditan por formar parte, según estos grupos, de amplias conspiraciones orientadas o a destruir la creencia religiosa como tal o a imponer una moral sexual que llega a justificar las penas de cárcel contra las personas homosexuales y, desde luego, reprueba el matrimonio de personas del mismo sexo.
Además de México y Estados Unidos, otros países que celebrarán elecciones presidenciales en 2024 son El Salvador, Panamá, la República Dominicana, Uruguay y Venezuela. También se celebrarán elecciones generales en Austria. En todos esos países, de una u otra manera, Dios estará presente en las boletas.