
Ignacio García Jueves, 17 de Septiembre del 2026
Foro Público
La lucha interna por la candidatura del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) a la gubernatura de Guerrero ha terminado. La dirigencia nacional del partido guinda eligió a la senadora Beatriz Mojica Morga como coordinadora estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Guerrero, es decir, que es la virtual abanderada para suceder a Evelyn Salgado.
Después de disputar el cargo con la ex consejera jurídica de la Presidencia de la República, Esthela Damián Peralta; la alcaldesa de Acapulco, Abelina López, y la dirigente nacional del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Karen Castrejón, Mojica Morga fue la elegida para intentar retener la gubernatura de Guerrero.
Aunque la dirigencia nacional de Morena no puede denominar formalmente a las aspirantes a las gubernaturas, el partido guinda se ha adelantado al proceso electoral para definir a los perfiles que buscarán continuar con la llamada “cuarta transformación”.
Guerrero, uno de los estados más complicados del país, por las disputas entre diferentes organizaciones criminales que disputan las regiones y que incluso han atentado contra la Iglesia Católica, es uno de los principales objetivos de Morena, aprovechando los efectos de los programas sociales.
La entidad era una de las más disputadas por Morena. La polémica alcaldesa de Acapulco, que recientemente se ganó el favor de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para evitar ser investigada por el manejo de más de 800 millones de pesos para la atención de los damnificados por el paso del huracán Otis en octubre por parte de la Auditoría Superior del Estado, fue una de las más estridentes para intentar conseguir el apoyo partidista.
No obstante, la edil fue rechazada por las bases morenistas, ya que existen una serie de señalamientos de su labor con el crimen organizado, pues aceptó públicamente haberse reunido con grupos criminales para impulsar “la paz narca”, aunado a que de forma “inexplicable” recibió un collar de más de 200 mil pesos por parte “del pueblo de Acapulco”.
Los cuestionamientos en torno a su figura causaron una serie de cuestionamientos del partido, por lo cual fue la peor posicionada en las encuestas internas de Morena, mientras que la ex consejera jurídica de la Presidencia, Esthela Damián, no logró obtener las redes de apoyos dentro de las estructuras internas del partido.
La ex funcionaria federal decidió apostar por la candidatura a la gubernatura de Guerrero, esperando que el favor presidencial fuese suficiente, sin embargo, no se ganó el apoyo partidista local que nunca la consideró como una opción tangible para encabezar el gobierno de Guerrero.
Además, la ex consejera jurídica nunca fue del agrado de Félix Salgado Macedonio, quien es uno de los principales electores del perfil para la gubernatura de la entidad, como en su momento lo hizo con su hija, la actual gobernadora Evelyn Salgado, quien ha sido cuestionada por su incapacidad para garantizar paz y seguridad a la población que padece diariamente los efectos de la violencia.
Otra de las suspirantes que se quedó en la orilla fue la actual dirigente nacional del PVEM. No obstante, la dirigencia de Morena determinó que esa candidatura le correspondía al instituto político guinda, por lo cual no formaba parte de alguna negociación.
A diferencia de San Luis Potosí, donde el Verde se ha empecinado en impulsar la candidatura de Ruth González, esposa del actual gobernador de esa entidad, Ricardo Gallardo, en Guerrero el partido tenía pocas cartas para negociar una candidatura donde Morena tiene mayores posibilidades de retener la gubernatura.
La segunda oportunidad de Beatriz Mogica
En 2015 la ahora abanderada de Morena buscó por primera vez la gubernatura de Guerrero, en esa ocasión defendiendo los colores del extinto Partido de la Revolución Democrática (PRD), pero perdió ante el aspirante del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Héctor Astudillo Flores, quien tenía el cobijo del gobierno de Enrique Peña Nieto.
En esos comicios la ahora legisladora federal tenía la obligación de retener la gubernatura de Guerrero, en medio de la crisis social causada por la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa ocurridos durante el gobierno del también perredista Ángel Aguirre, actualmente preso por ordenar desaparecer información cobre el caso.
Para Mogica, la labor era cuesta arriba. El gobierno de Aguirre había sido señalado de cómplice por la desaparición de los normalistas, aunado a que el alcalde de Iguala, José Luis Abarca, también había arribado a la presidencia municipal defendiendo los colores del sol azteca.
Así, el PRI recuperó el gobierno de Guerrero, mientras que el PRD se fragmentó y ocupó la Secretaría General del partido y en 2016 tras la renuncia de Agustín Basave de la dirigencia nacional del instituto político ocupó interinamente ese cargo.
En 2019 Mogica renunció al PRD y se unió a Morena, pero en 2021 sólo fue una espectadora en la designación de la candidatura de Evelyn Salgado a la gubernatura después del escándalo que protagonizó su padre por intentar buscar ese puesto.
En 2024, la ahora aspirante a la gubernatura de Guerrero recuperó presencia mediática, pues ganó una senaduría por la vía de mayoría relativa, al tiempo que comenzó a impulsar su candidatura a la gubernatura de la entidad, al enarbolar la bandera de la defensa de la comunidad afromexicana.
En esta segunda ocasión, la senadora vuelve a buscar la gubernatura de Guerrero, pero ahora con el cobijo del nuevo partido hegemónico que ha aprovechado la ausencia de una oposición partidista significativa en la entidad.
Mientras que el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, destapó a Manuel Añorve como el aspirante a la gubernatura de Guerrero, Morena ha afinado la maquinaria para intentar mantener el control partidista de una de las entidades más importantes, pero al mismo tiempo más complicadas de administrar.
Ahora, el partido deberá aplicar efectivamente la operación cicatriz para garantizar la unidad partidista, ya que una salida de alguna de las aspirantes puede fragmentar el voto morenista hacia los comicios de 2027 y con ello también reducir las posibilidades de que Regeneración Nacional gobierne la mayoría de las alcaldías.
Guerrero, la división criminal
El estado de Guerrero históricamente ha sido una tierra brava. Desde su fundación, al ser uno de los principales puntos de las batallas de Independencia y posteriormente ser uno de los territorios en disputa en la guerra contra Estados Unidos y después contra Francia, ganó relevancia nacional.
No sólo lleva el apellido de uno de los principales líderes insurgentes que se escondió en sus montañas durante la Independencia, sino que también ha sido el semillero del pensamiento más contestatario del país.
En el siglo XX, Guerrero volvió a ganar notoriedad cuando fue uno de los espacios que sirvió para la Revolución y posteriormente con la pacificación del país fue uno de los sitios en donde nacieron las combativas escuelas normales rurales, como la de Ayotzinapa.
Durante la década de los setenta, fue el sitio neurálgico de la guerrilla encabezada por Genaro Vázquez y Lucio Cabañas, así como de la desaparecida Liga 23 de septiembre. En la década de los ochenta fue uno de los principales centros de producción de mariguana y formó parte del Cártel de Guadalajara hasta que se fragmentó y convirtió en uno de los estados controlados por el naciente Cártel de Sinaloa.
En los noventa fue el centro de la masacre de 17 campesinos en el caso conocido como la matanza de “Aguas Blancas” que involucró al gobierno de Rubén Figueroa, descendiente de una familia caciquil que había gobernado la entidad por años.
Con la guerra contra el narcotráfico iniciada por Felipe Calderón, Guerrero se convirtió en uno de los principales sitios de disputa por la intervención de nuevas agrupaciones criminales que trataban de disputar el control al Cártel de Sinaloa, hasta que éste se dividió y confrontó a los Beltrán Leyva con la fracción del Chapo Guzmán y el Mayo Zambada.
Estos enfrentamientos fueron cada vez más crueles y violentos, derivando en la presencia de más cárteles hasta causar la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa.
En la actualidad en el estado operan al menos 17 organizaciones criminales, según datos de la Agencia AntiDrogras de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) entre las que se encuentran el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Guerreros Unidos, La Familia Michoacana, Los Rusos, Los Tlacos, Los Ardillos, los Beltrán Leyva, Los Caballeros Templarios, Cártel Independiente de Acapulco, La Nueva Familia Michoacana, entre otros, lo que causa que sea un estado con una crisis de ingobernabilidad que Mogica espera enfrentar.