'The Chicago Dossiers', del economista y escritor Ramón Jiménez
'The Chicago Dossiers', del economista y escritor Ramón Jiménez
'The Chicago Dossiers', del economista y escritor Ramón Jiménez

Ramón Jiménez

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En un viaje hacia Chicago, entre nevadas intensas y encuentros fortuitos, se entrelazan historias personales y colectivas que dan cuenta del crecimiento y la transformación de la Ciudad de los Vientos.

Por Ramón Jiménez

La primera vez que llegué a la Ciudad de los Vientos, viajando en Mexicana de Aviación, me tocó una nevada increíble. El aeropuerto O'Hare casi estaba detenido, y llegar al barrio mexicano (en California y Troy) fue toda una odisea. Todo esto ocurrió gracias a una señora de la tercera edad a quien ayudé en el avión a llenar los papeles de migración. Al final, pasó la aduana como si fuera mi madre, lo que me ayudó a conseguir un aventón al barrio, a la calle de California. De lo contrario, el viaje me habría costado 300 USD, ya que lo caro del servicio era por la nevada.

Llegué a Chicago apoyado por Banamex, ya que fui uno de los héroes de 1968 que resguardó la sucursal de Ciudad Universitaria (#241), hasta la medianoche del fatídico 18 de septiembre de 1968, cuando el Ejército tomó por asalto la UNAM. Nadie recuerda que Banamex, bajo la dirección de Don Agustín Legorreta, el "Viejo", apoyó a la UNAM desde agosto hasta diciembre, financiando a la Máxima Casa de Estudios para que pudiera subsistir sin el presupuesto federal que el presidente Gustavo Díaz Ordaz había congelado por apoyar al movimiento estudiantil.

En ese entonces, yo era Jefe de Cheques y me tocaba supervisar la enorme cantidad de cheques emitidos por la UNAM para su personal de mantenimiento, administrativo, educativo y social. Practicamente, era el pagador de muchos líderes universitarios que recibían recursos de las diferentes escuelas y facultades, como Pablo Gómez, de la Facultad de Economía. Cuando el Ejército abandonó Ciudad Universitaria, se supo de un gran saqueo de cheques, y me tocó la titánica labor, junto con dos ayudantes del banco y el departamento de Tesorería de la UNAM, encabezado por la tabasqueña Carmen María Priego, de localizar a las personas que habían cobrado los miles de cheques robados.

Como recompensa, Don Agustín Legorreta me envió a un curso intensivo de Moneda y Banca en la Universidad Loyola de Chicago, con el gurú bancario de la época, el Dr. George Kaufman. Allí aprendí todo sobre el sistema bancario de Estados Unidos, lo bueno y lo malo. Además, me enviaron a las Bolsas (CME, CBOE, CBOT) a realizar una estancia con la Casa de Bolsa Stotler, donde aprendí sobre el FOREX, que apenas comenzaba. Posteriormente, conocí a Skolnick, el gurú de las historias tenebrosas y fascinantes de las Bolsas.

Sin embargo, llegó al banco el Junior Agustín Legorreta, quien barrió con todo lo relacionado con su padre, despidió a todos los de la UNAM y depuró el banco de elementos afines a su padre. Venía de estudiar en la Sorbona de París y se convirtió en un acérrimo enemigo de los movimientos estudiantiles tanto en París como en México.

En aquel entonces, en la Ciudad de los Vientos, Harold Washington, un afroamericano, competía por la Alcaldía de la ciudad. Con el respaldo de la comunidad mexicana, que contaba con los mejores estrategas del PRI, como el famoso Meme Garza de Tamaulipas, Washington logró la victoria. Derrotaron a Richard Daley, el viejo, un auténtico autócrata que había atacado duramente al movimiento democrático durante la Convención Nacional Demócrata en Chicago. Sin embargo, Washington tuvo una estancia breve en la Alcaldía, ya que, oficialmente, falleció debido a un infarto (aunque extraoficialmente se rumorea que fue envenenado a través de una taza de café). Su sucesor fue Richard Daley, hijo del anterior alcalde, quien había permanecido 21 años en el poder. El hijo de Daley, aunque estuvo un tiempo más corto en el cargo, se convirtió en el verdadero transformador urbano de Chicago, un líder que marcó la auténtica “apertura democrática” de la ciudad. Bajo su mandato, Chicago se llenó de museos, tecnología y modernismo. Se especuló que todo el conflicto había surgido porque Harold Washington quería estatizar la empresa ConEdison, que monopolizaba los servicios públicos como electricidad, agua, gas y calefacción.

El economista y escritor Ramón Jiménez.

La ciudad de Chicago está situada en el estado de Illinois y es la tercera más grande de Estados Unidos. Es uno de los principales centros industriales, comerciales, financieros y de transporte del país. Se extiende a lo largo de unos 47 km de la orilla suroeste del lago Michigan y ocupa una llanura atravesada por dos ríos: el río Chicago y el río Calumet. La conexión de ambos ríos, mediante canales, con los ríos Illinois y Mississippi, ha convertido a Chicago en un punto clave de la vía fluvial que conecta el valle del Mississippi con los Grandes Lagos, a través del canal de San Lorenzo.

En 2010, la población del condado de Cook, que incluye a Chicago, era de 2,783,726 habitantes. Durante ese año, la mayoría de la población de la ciudad (270,334 habitantes) y de su área metropolitana (1,429,336 habitantes) tenía ascendencia alemana, seguida por personas de origen polaco (261,899) e irlandés (237,113). Los grupos minoritarios más significativos incluyen a la población afroamericana, que representa casi una quinta parte de la población metropolitana y reside principalmente en East Chicago y Gary, Indiana, mientras que alrededor de un 9% de los habitantes tienen origen hispano.

En 1673, los exploradores franceses Jacques Marquette y Louis Jolliet fueron los primeros en atravesar la zona que hoy ocupa Chicago.

Los exploradores franceses encontraron una zona baja y pantanosa que los pueblos indígenas, principalmente los sauk, mesquakie y potawatomi, llamaban "Checagou", en referencia a las cebollas salvajes que crecían en las zonas pantanosas del lago Michigan. Antes de 1837, gracias a las mejoras en el puerto y al inicio de la construcción del canal de Illinois y Michigan, Chicago alcanzó los 4,000 habitantes. Esta cifra creció aún más con la finalización del canal en 1848 y la llegada del ferrocarril a principios de 1850.

En sus primeros años, Chicago fue principalmente un puerto y un centro comercial para las materias primas procedentes del Medio Oeste y los productos manufacturados del Este. Se le conoció hasta el siglo XX como "El Rastro de Estados Unidos".

Con cariño, dedico estas palabras a mi amigo Ricardo Veisaga, un uruguayo y líder de los tablajeros de Chicago, así como hombre de letras, respetado por todos.

Chicago pronto se convirtió en un importante enlace ferroviario nacional y un centro industrial destacado. Las oleadas de inmigrantes procedentes de Europa (polacos, judíos, rusos, checos, lituanos, ucranianos, serbios, italianos y griegos) provocaron que Chicago se convirtiera en una zona de diferentes comunidades étnicas, ahora verdaderos ghettos y ese es el futuro que se vislumbra para Estados Unidos, una mancomunidad de ghettos y regiones étnicas.

Antes de 1890, debido principalmente a la anexión de varios barrios, la población de Chicago sobrepasó el millón de habitantes. Durante la época de la Ley Seca (1919-1933) esta ciudad se hizo famosa por el contrabando de licores y por los enfrentamientos entre bandas de gángsteres, entre los que destacó la figura de Al Capone, protagonista de la matanza de San Valentín en 1929. La población continuó creciendo hasta alcanzar más de 3.6 millones, en 1950.

En cuanto a los mexicanos que fueron arribando a la Ciudad de los Vientos, se debió a la buena relación entre Lincoln y Juárez.

Académicamente, mucho del conocimiento acerca de la comunidad mexicana en Chicago viene de los estudios de Paul Taylor (1931) un economista de la Universidad de California en Berkeley, quien luego radica en Chicago y viene a ser parte del Departamento de Sociología y Antropología de la University of Chicago. Sus estudios sobre la comunidad mexicana en los años 1920 y 1930 son pioneros en este tipo de trabajos académicos para explicar la migración y la problemática mexicana en la Ciudad de los Vientos. Sus trabajos están plasmados en Paul Taylor Collection at the Bancroft Library (University of California-Berkeley). Un lugar fabuloso para estudiar días completos e investigar es la Biblioteca Newberry.

Entre los trabajos académicos y tesis de maestrías que tuve la oportunidad de leer se encuentran los estudios Jackson Baur y Raymond Nelson, de la Universidad de Chicago y de Robert C. Jones del Chicago Theological Seminary; estudios de residencia de Manual Ibáñez; estudios de las agencias locales de servicios a la comunidad de Anita Edgar Jones.

(Fragmento del libro The Chicago Dossiers)

Primera entrega 20 de febrero de 2025

El autor es economista de la UNAM, con estudios en Chicago, San Antonio y Nueva York. Con experiencia en la Casa de Bolsa de Stotler, y con gran interés en desarrollar los derivados financieros climáticos. Metido a fondo en las diferentes historias de la ciudad, desde sus orígenes hasta la derrota electoral de Hillary Clinton en 2016.