EEUU imputa a agente iraní por plan para matar a Trump

Los Ángeles Press

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El Departamento de Justicia de EEUU desmanteló el complot de asesinato por encargo contra Trump orquestado por un agente del IRGC.

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Nueva York.- El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos este viernes contra Farhad Shakeri, un ciudadano iraní de 51 años, vinculado a la Guardia Revolucionaria de Irán de tramar un plan para asesinar al entonces candidato republicano Donald Trump antes de las elecciones.

Según el comunicado sobre la denuncia penal, Shakeri utilizó una red de asociados para vigilar y planear el asesinato de un ciudadano estadounidense de origen iraní, crítico del gobierno de Irán, y también recibió instrucciones para elaborar un plan de asesinato contra el presidente electo Donald Trump. Junto a Shakeri, han sido imputados Carlisle Rivera, alias “Pop”, de 49 años, residente de Brooklyn, y Jonathon Loadholt, de 36 años, de Staten Island, quienes presuntamente colaboraron en la vigilancia y el intento de asesinato del disidente iraní en Nueva York. Rivera y Loadholt fueron arrestados ayer, mientras que Shakeri continúa prófugo y se cree que reside en Irán.

 

El acusado del plan contra Trump

El principal acusado es Farhad Shakeri, descrito en la demanda como un afgano residente en Teherán que pasó una década en la cárcel en Nueva York, donde conoció a sus socios, antes de ser deportado -ahora se le supone en Irán-, participó voluntariamente en una conversación telefónica con el FBI, a los que aseguró que el 7 de octubre pasado le encargaron preparar un plan para matar a Donald Trump en la semana siguiente, pero que nunca pensó en preparar ese plan “en el marco de tiempo propuesto por la Guardia Revolucionaria”, sin que quede muy clara esa contradicción.

El fiscal general Merrick Garland enfatizó la gravedad de la amenaza que representa Irán para la seguridad nacional de Estados Unidos. "El Departamento de Justicia ha imputado a un agente del régimen iraní que lideraba una red de criminales para ejecutar los planes de asesinato de Irán, incluyendo uno contra el presidente electo Trump", declaró Garland, destacando la resolución de EE.UU. de proteger la seguridad nacional ante cualquier amenaza extranjera. Según el director del FBI, Christopher Wray, este caso refleja los continuos intentos de Irán de eliminar a sus opositores y tomar represalias contra objetivos estadounidenses.

Detalles de la Operación

Shakeri fue deportado de EEUU en 2008 tras cumplir una condena de 14 años en prisión, donde estableció contacto con excompañeros para ejecutar la operación. En uno de los mensajes, Shakeri instaba a Rivera y Loadholt a observar cuidadosamente a la víctima y esperar pacientemente para “atraparla en algún momento”.

Además, el IRGC, una organización terrorista extranjera designada por EEUU, también asignó a Shakeri la tarea de monitorear a otros ciudadanos estadounidenses e israelíes con el fin de atacarlos. Durante un interrogatorio, Shakeri admitió que en octubre de 2024 se le ordenó presentar un plan para asesinar a Trump, aunque afirmó no tener intenciones de ejecutar dicho plan en el plazo indicado. También reveló que se le ofrecieron $500,000 por asesinar a dos ciudadanos judíos estadounidenses en Nueva York y turistas israelíes en Sri Lanka.

Cargos y posibles penas

Shakeri, Rivera y Loadholt enfrentan múltiples cargos, incluyendo conspiración para cometer asesinato a sueldo, conspiración para proporcionar apoyo material a una organización terrorista extranjera y conspiración para violar las sanciones impuestas a Irán, entre otros. Cada cargo podría conllevar penas de hasta 20 años de prisión.

Este caso está siendo investigado por la Oficina de Campo del FBI en Nueva York, con la colaboración de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza y la Administración de Control de Drogas. La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, en colaboración con la División de Seguridad Nacional, lidera la acusación. El Departamento de Justicia ha reiterado que los imputados son inocentes hasta que se pruebe su culpabilidad más allá de una duda razonable en un tribunal de justicia.

El director del FBI, Christopher Wray, dijo en la nota que la demanda “expone los intentos flagrantes de Irán contra ciudadanos estadounidenses, incluido el presidente electo Donald Trump, otros líderes de gobierno y disidentes que critican al régimen iraní”.