
Guadalupe Lizárraga Domingo, 30 de Julio del 2023
Los Enríquez Parra, grupo bajo mando de Ricardo Bours Castelo, en 2005, según testimonios.
Junto con Ildefonso y Wilfrido Enríquez Parra, buscan a otros tres integrantes de Los Números.
Por Guadalupe Lizárraga
Después de 18 años y más de 40 ejecuciones, el grupo delictivo de Los Números o Los Güeritos, del estado de Sonora, tiene una orden de aprehensión contra sus sobrevivientes por un caso de privación ilegal de libertad que implica como cabeza a Ricardo Bours Castelo, exalcalde de Cajeme y hermano del exgobernador de Sonora Eduardo Bours.
La orden ejecutoria es contra los hermanos Ildefonso y Wilfrido Enríquez Parra y contra otros tres integrantes, quienes, en abril de 2005, fueron señalados de perpetrar el secuestro y asesinato del periodista Alfredo Jiménez Mota, originario de Empalme, Sonora. Con el tiempo y reacomodos de poder en el estado, sin embargo, se abandonó esta línea de investigación, incluso por los mismos periodistas en México que formaron colectivos para exigir justicia.
La orden de aprehensión contra los Enríquez Parra que incluye a José Darey Castro Borbón, Rey David González Armendáriz y José Luis Parra Cruz fue puesta en Álamos, Sonora, el pasado 10 de julio, con el Número Único de Caso: SON/NAV/FGE/2023/114/04408, y bajo la causa penal 331/2023. Corresponde a la carpeta de investigación CI/NAV/105/84/0014/1-2023 por el delito de privación ilegal de libertad en perjuicio de Elva Nidia Palma Morquecho.
El liderazgo de quienes integraban el grupo de Los Números recaía en Raúl Enríquez Parra, alias El 9, también con los apodos de “El Güero” y “El Rolando”. Fue asesinado el 22 de octubre de 2005, a la edad de 34 años. Según la prensa de ese entonces, la célula sonorense de narcotráfico contaba con al menos 20 integrantes, y los socios identificados eran Joaquín El Chapo Guzmán, José Alfredo y Arturo Beltrán Leyva. No obstante, el asesinato del reportero Alfredo Jiménez Mota, según testigo, fue ordenado por Ricardo Bours Castelo, quien además mantuvo en su domicilio de Navojoa secuestrada a Palma Morquecho.
El testigo sobre estos hechos es el del exteniente Jesús Francisco Ayala Valenzuela, quien en esa fecha siendo policía municipal de Navojoa, presentó evidencia a la entonces SIEDO, en donde refirió que el que encabezaba el grupo de Los Números era el hermano del exgobernador de Sonora. Raúl Enríquez respondía a él. Incluso, este testimonio ya lo había publicado la revista Proceso, tras dar una entrevista al periodista Alejandro Gutiérrez, el 21 enero de 2007.
"El hermano del gobernador (Bours) aparece abiertamente, pero es quien protege a este grupo que tiene la hegemonía en la procuraduría y en las principales policías locales de Sonora para brindar protección a las mafias que operan en el estado". Revista Proceso, No. 1577 (21 de enero de 2007).
La víctima de secuestro
En entrevista Elva Nidia Palma Morquecho, la víctima de secuestro, narró para Los Ángeles Press que estuvo casi una semana encerrada en una habitación dentro de la residencia de Ricardo Bours en Navojoa, en junio de 2005. Al principio no sabía dónde se encontraba. Le daban comida y le permitían el uso del baño. Con ayuda de otra persona pudo escapar, tras un descuido de sus vigilantes, y una vez fuera, reconoció la zona.
"Reconocí la calle en cuanto la vi, nos habían llevado a la casa de Bours con los ojos tapados y no sabíamos en dónde estábamos".
Durante su cautiverio, Palma Morquecho escuchaba en habitaciones contiguas las reuniones de varios hombres que bebían y organizaban detenciones de otras personas. "Todo el tiempo estaban bebiendo y se oía que entraban y salían", dijo.
En una de estas conversaciones, alcanzó a escuchar sobre el periodista desaparecido, Alfredo Jiménez Mota, del que ya tenía vagas referencias. Él llevaba 25 días encerrado, dijo la entrevistada, y entre los hombres hablaban de que estaba muy golpeado.
Al preguntarle por qué las habían privado de su libertad, respondió de tajo: "para trata".
Palma Morquecho comentó que aunque el grupo de sus captores ya no opera en la región, aún tiene poder el hermano del exgobernador. Incluso hace varios años, en la Ciudad de México, dijo a los medios lo que le había pasado y quiénes eran sus captores. No obstante, pese a que salió en televisión abierta la noticia y puso una denuncia ante la entonces Procuraduría General de la República, no se llevó a cabo ninguna investigación. Sólo simularon la búsqueda del reportero, dijo, pero no lo encontraron.
La cobertura de Jiménez Mota que lo llevó a su muerte
Alfredo Jiménez Mota trabajó como reportero por seis meses en el diario de Hermosillo El Imparcial y dio cobertura puntual al crimen organizado que operaba desde el poder, durante el gobierno de Eduardo Bours Castelo.
El trabajo periodístico publicado por Jiménez Mota en ese diario es de 379 notas, en la sección policiaca. Sus investigaciones sobre narcotráfico abarcaron un par de decenas de notas sobre los grupos de Los Paredes y Los Números o Los Güeritos, y una de Los Salazar. Además, daba cobertura a la corrupción de agentes del ministerio público y policías locales.
En ese periodo en el que estuvo investigando el crimen organizado en Sonora, Jiménez Mota tuvo el acompañamiento de otros reporteros como Omar A. Nevárez, quien llegó a dar cobertura sobre la ejecución de Daniel Irene Enríquez Parra, de 30 años (nacido el 2 de febrero de 1975). En su investigación sobre el narcotráfico en Sonora lo mencionaban como “El cuarto pasajero”.
El editor de El Imparcial refería a Daniel Irene Enríquez con ese mote porque presuntamente las autoridades desconocían su identidad al momento de su detención, el 11 de septiembre de 2004. Los otros tres pasajeros que detuvieron en una camioneta con aliento alcohólico y armas de fuego fueron Ramón Robles Trujillo, Octavio Ortiz Araujo y Santiago Aragón Álvarez. Y el reportero Jiménez Mota también dio a conocer el nombre de los policías que en ese momento dejaron ir a Enríquez. .
Poco tiempo después de la detención de quien también tenía el apodo de El 15 o El quinceañero, con la doble presentación ante el entonces juez calificador José Mariano Córdova Morales, en Hermosillo, Daniel Enríquez Parra quedó libre de cargos. Pero en enero de 2005 fue ejecutado en Tijuana por un grupo de 16 hombres vestidos de uniforme de la Agencia Federal de Investigación, según el reporte de Jiménez Mota
Actualmente, el juez Córdova Morales, que dejó en libertad a Daniel Irene, en su información curricular más reciente, de 2018 a 2021, especifica que es jefe de departamento jurídico de regidores en la ciudad de Hermosillo.
La huida de los Enríquez Parra
De los hermanos sobrevivientes están Ildefonso Enríquez Parra, alias El 10, (nacido el 23 de junio de 1965), y Wilfrido Enríquez Parra, El 11, (nacido el 7 de diciembre de 1968); ambos originarios de Álamos, Sonora, al igual que sus hermanas Eneida (1979), María Dolores (1977), Guadalupe (1972), Vianney (1982) y Magdalena (1984).
Tras el asesinato de Raúl y Daniel Irene, gran parte de la familia emigró a los Estados Unidos. Por parte del lado materno, los Parra, hacia North Carolina, y las hermanas, junto con Wilfrido, hacia California, en Victorville, una ciudad dentro del condado de San Bernardino. Algunos de sus parientes se quedaron en El Paso, Texas, y otros en Phoenix, Arizona.
Los negocios de los Enríquez Parra
En California, la familia compró varias propiedades y tiene dos empresas registradas a nombre de Vianney Enríquez Parra. Una de las empresas está registrada como empresa de transporte de carga de Victorville, y la otra, VIP Tree Care LLC, de servicio de árboles y jardinería registrada en esta mismo ciudad.