Tras 15 años de impunidad, Las Abejas de Acteal, en pie de lucha
Tras 15 años de impunidad, Las Abejas de Acteal, en pie de lucha

Argenis Esquipulas

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El crimen de Acteal es considerado un acto de genocidio y crimen de Estado.

Por Argenis Esquipulas

Han pasado más de 26 años desde que el 22 de diciembre de 1997, 45 indígenas tzotziles fueron brutalmente asesinados en la comunidad de Acteal, en el municipio de Chenalhó, Chiapas. Entre las víctimas, se encontraban niños y mujeres embarazadas. Aquel día, las balas disparadas por paramilitares acabaron con la vida de los miembros de la organización civil Las Abejas de Acteal, quienes se encontraban rezando por la paz. Sin embargo, más de un cuarto de siglo después, la lucha por la justicia y la memoria continúa.

Hace 15 años, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ordenó la liberación masiva de los paramilitares responsables de la masacre. Esta decisión dejó una profunda herida en las y los sobrevivientes, así como en toda la comunidad de Las Abejas de Acteal, que hoy siguen denunciando la impunidad que rodea este crimen de Estado. A pesar de los años, la organización ha mantenido su firmeza en la búsqueda de justicia, negándose a ser manipulada por los gobiernos responsables y por los que, con su indiferencia, perpetúan la impunidad.

Las Abejas de Acteal, una organización que ha mantenido viva la memoria de sus mártires, se ha enfrentado a lo largo de los años a una estrategia de desgaste y olvido por parte de las autoridades. El crimen de Acteal es considerado un acto de genocidio y un crimen de Estado que no ha recibido el castigo correspondiente. La organización sigue acusando a los gobiernos de utilizar su poder para mantenerse en el control, sin importar el dolor y el sufrimiento que han causado.

La situación en Chiapas ha empeorado con el tiempo. La violencia se ha vuelto incontrolable, y los grupos armados siguen desplazando a comunidades enteras. En particular, el municipio de Pantelhó y las comunidades cercanas en Chenalhó han sido víctimas de desplazamientos forzados debido a los constantes disparos y ataques de grupos armados. Las y los sobrevivientes de Acteal, especialmente las mujeres que vivieron el terror de la masacre, han sufrido profundas secuelas psicológicas, viviendo en constante miedo y ansiedad.

En lugar de garantizar que no se repitan crímenes como el de Acteal, las autoridades han permitido que la violencia persista, generando un ambiente de terror en la región. Esta impunidad ha permitido que otros crímenes de Estado, como los casos de Ayotzinapa, Tlatlaya, Pasta de Conchos y Aguas Blancas, permanezcan sin resolver.

La impunidad de los responsables de la masacre de Acteal ha generado que la violencia continúe.

Las Abejas de Acteal han señalado que la decisión de la SCJN de liberar a los responsables materiales de la masacre y la campaña de descrédito contra la organización, promovida por figuras y entidades ligadas al poder, han contribuido a una escalada de violencia en Chiapas. Según la organización, esta impunidad ha sumido al estado en una especie de guerra civil, tal como advirtió el Ejército Zapatista de Liberación Nacional en uno de sus comunicados del año pasado.

A pesar de la adversidad, Las Abejas de Acteal siguen firmes en su compromiso de ser guardianes de la memoria y constructores de la justicia y la paz. No obstante, mientras la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) no emita un informe de fondo sobre el Caso 12.790 Manuel Santiz Culebra y Otros (Masacre de Acteal), la violencia, los desplazamientos y el terror seguirán aumentando.

Las Abejas de Acteal han hecho un llamado urgente a la CIDH para que emita este informe, responsabilizando al Estado mexicano por la masacre y abriendo así el camino para que se investigue y se juzgue a los autores intelectuales, entre ellos el expresidente Ernesto Zedillo Ponce de León.

Finalmente, la organización reitera su invitación a la sociedad civil y a todas las personas que sienten indignación por la impunidad y la violencia, a levantar la voz y realizar acciones no violentas para exigir justicia. Recuerdan que la Constitución y los tratados internacionales garantizan el derecho a la paz y a la vida, derechos que deben ser protegidos por las autoridades en todos los niveles de gobierno.

Desde Acteal, Casa de la Memoria y Esperanza, Las Abejas de Acteal continúan su lucha, con la esperanza de que algún día la justicia prevalezca y que sus mártires no sean olvidados.

Las Abejas de Acteal en pie de lucha.