Precisiones sobre la situación de Héctor Valdez, periodista preso en CDMX por revelar corrupción

Guadalupe Lizárraga

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Precisiones sobre la situación del periodista Héctor Valdez Hernández, quien se encuentra preso por delitos fabricados, desde hace 14 meses, en el Reclusorio Oriente de la Ciudad de México, y que tras la revelación de la corrupción en el penal, fue aislado, incomunicado, amenazado y víctima de tortura psicológica.

 

Ciudad de México, 6 de marzo de 2022

Alejandro Encinas Rodríguez

Subsecretaría de Derechos Humanos, Migración y Población

Claudia Sheinbaum

Gobierno de la Ciudad de México

Rosario Piedra Ibarra

Presidencia de la Comisión Nacional de Derechos Humanos

Guillermo Fernández-Maldonado Castro

Representación Adjunta en México del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los derechos humanos

Vilma Ramírez Santiago

Titular del Mecanismo Nacional para prevenir la tortura

Durante el Encuentro Nacional de Periodistas, realizado el 5 de marzo de 2022, en San Cristóbal de la Casas, Chiapas, se hizo alusión a la situación padecida por el periodista Héctor Valdez Hernández, a quien le fabricaron delitos como represalia tras revelar la corrupción en Quintana Roo, y lo mantienen preso en el Reclusorio Oriente de la Ciudad de México, desde hace 14 meses.

Al inicio de su encierro, creyó que su abogado podía aclararlo al tratarse de una acusación con contradicciones y falsos señalamientos y que él saldría en libertad sin problema. Incorporado al Mecanismo de Protección a Periodistas, de la Secretaría de Gobernación, apostaba a que iba a haber una intervención gubernamental por la clara injusticia. Sin embargo, no fue así. No tuvo acompañamiento jurídico, no hubo muestras de solidaridad de defensores de derechos humanos ni de periodistas, no condenaron la represión los personajes públicos de siempre; es decir, se invisibilizó y se normalizó esta violencia contra el periodismo.

Cuando mencionaron su caso en el encuentro de San Cristóbal de las Casas, desde el público una persona gritó que yo había puesto en riesgo a Héctor Valdez por publicar su trabajo periodístico sobre la corrupción del Reclusorio Oriente donde se encuentra privado de su libertad. Por la gravedad de la acusación, por demás desinformada, y por el enorme respeto a mi colega en prisión, hago estas aclaraciones de manera pública.

El trabajo de Héctor es impecable no sólo por su profesionalismo, sino por su valentía y compromiso con la verdad incluso en situaciones adversas, por lo que no sólo acepté publicarlo, si no apoyarlo en que se conociera su caso fuera de México, más aún por su extrema vulnerabilidad.

Cuando Héctor fue detenido y acusado falsamente de violación, nadie lo escuchó. Su caso fue ignorado por las corporaciones mediáticas, pero también por las personas que hoy gritan que yo lo puse en riesgo, cuando en realidad Los Ángeles Press fue quien dio cobertura desde la primera agresión gubernamental, y es cuando Héctor volteó a ver nuestro medio.

Desde prisión Héctor ha hablado conmigo en reiteradas ocasiones y me pidió colaborar para Los Ángeles Press, con una serie de entrevistas realizadas dentro del penal que daban cuenta de la corrupción, tráfico de celulares, de estupefacientes y violaciones de derechos humanos, lo cual implica directamente a las autoridades penitenciarias.

Ambos asumimos con responsabilidad y cálculo el riesgo de su trabajo, en mi caso como editora y él como reportero, y precisamente por su vulnerabilidad no iba a dejar de publicarlo. Se trata de un periodista que fue encarcelado para callarlo, y en vez de callarse, como una forma de resistencia, reportó la corrupción y el tráfico ilegal de drogas dentro del penal donde lo encerraron. Su compromiso y pasión con el periodismo es inobjetable.

A raíz de sus colaboraciones, se dio parte a la Comisión Nacional de Derechos Humanos, a través del Mecanismo Nacional de Prevención de Tortura, quienes lo visitaron en prisión para que firmara una solicitud de medidas cautelares. Y la medida cautelar de la autoridad fue aislarlo e incomunicarlo con maltrato y terror psicológico, mientras el resto del penal sigue su ritmo normal con acceso a celulares, drogas, y otros privilegios para quien pueda pagarlos. No obstante, las autoridades del gobierno de la Ciudad de México y la Secretaría de Gobernación están enteradas de la situación de Héctor Valdez Hernández, y en ellas está la responsabilidad.

Cuando el poder puede nulificar a cualquier persona, por lo que sea, el periodismo independiente es una necesidad imperiosa. Nuestro riesgo no se reduce silenciándonos con represalias y muerte, ni obligándonos a dejar de ejercer el periodismo, siempre habrá quien cuente la historia con honestidad, porque no nos pueden encarcelar ni matar a todos.

Guadalupe Lizárraga

Directora de Los Ángeles Press