Asesinato de Hipólito Mora, parte de la ola de narcoviolencia en México

Rodolfo Soriano-Núñez

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Hipólito Mora advirtió la grave situación en Michoacán y dijo estar dispuesto a rearticular las Autodefensas.

Desde 2016, Hipólito Mora había recibido amenazas de muerte. 

Por Rodolfo Soriano-Núñez

Hipólito Mora, quien fuera líder de las llamadas Autodefensas en la región de la Tierra Caliente de Michoacán, murió luego de que estallara la camioneta blindada en que viajaba en compañía de algunos de sus colaboradores.

El asesinato de Hipólito Mora Chávez tomó por sorpresa a muchos, aunque se sabía que estaba amenazado de muerte desde 2016, según sus propias declaraciones a los medios. Pasó tiempo en una prisión por defenderse con armas de fuego y tras su salida recibió la amenaza de muerte. Siete años después fue víctima mortal de un atentado, pese a que viajaba en vehículo blindado, este jueves.

Los hechos ocurrieron en el municipio de Buenavista Tomatlán, una comuna enclavada en la frontera entre Michoacán y Jalisco, a poco menos de 30 kilómetros de Apatzingán y 150 de la capital Morelia.

Mora, quien fuera candidato a gobernador por el Partido Encuentro Social en las elecciones de 2021, había dicho en febrero de este año que la violencia en Michoacán era tan grave que consideraba la posibilidad de "rearticular las Autodefensas".

En 2022, Mora denunció haber sido víctima de otro atentado que fue desestimado por el gobernador de Michoacán, el morenista Alfredo Ramírez Bedolla, a quien Mora acusó de haber cometido fraude en la elección en que contendieron por la gubernatura en 2021.

El asesinato de Hipólito Mora, perpetrado poco antes de la una de la tarde del tiempo de la Ciudad de México, es parte de una oleada de violencia que se ha intensificado en distintos puntos de país, destacándose en Chihuahua, Guanajuato y Chiapas

Chiapas, secuestros y ejecuciones de policías 

En Chiapas, la tarde del martes, 16 empleados civiles de la Secretaría de Seguridad Ciudadana del gobierno del estado fueron secuestrados. Los autores del secuestro masivo, lo que parece ser un grupo de paramilitares, exigieron la renuncia de algunos funcionarios de esa dependencia gubernamental.

El secuestro de los 16 funcionarios es el más reciente episodio del conflicto que libran por el control de territorio en Chiapas las dos organizaciones criminales más poderosas en México: el Cartel de Sinaloa y el Cartel Jalisco Nueva Generación.

El 22 de mayo de este año, uno de los enfrentamientos entre ambos cárteles de la droga, dejó un saldo de 60 personas muertas en Frontera Comalapa y el desplazamiento forzado de unas 3 mil personas, incluyendo niños y adolescentes. La cabecera municipal de Frontera Comalapa se encuentra a sólo 17 kilómetros del límite con Guatemala.

El 23 de junio, el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, acusó al presidente Andrés Manuel López Obrador, de mentir sobre la verdadera situación en Chiapas en materia de violencia, también le acusó de "encumbrar la violencia".

Autobomba en Guanajuato

Otro hecho de violencia que ocurrió al filo de la medianoche del miércoles 28 de junio, fue en la comunidad El Sauz de Villaseñor, en las inmediaciones de Celaya, Guanajuato, donde los habitantes fueron testigos de la explosión de un autobomba.

De acuerdo con distintas versiones de medios locales, el vehículo fue dejado como señuelo en esa comunidad, ubicada 10 kilómetros al sur del centro de Celaya. Dentro del vehículo había cuerpos o bultos parecidos a cuerpos humanos.

Cuando los vecinos informaron a las autoridades de la presencia del vehículo a mitad de una calle con lo que, a la distancia parecían ser cuerpos humanos, se enviaron a elementos de la Guardia Nacional que, al tratar de abrir el vehículo fueron sorprendidos por el estallido.

De los diez elementos que respondieron al llamado, cinco están en condición de gravedad en distintos hospitales de la zona metropolitana de Celaya. Otros cinco elementos de la misma corporación sufrieron heridas menores como consecuencia del estallido.

Un día antes del estallido en el Sauz de Villaseñor, una policía que prestaba sus servicios en la policía local de Celaya fue asesinada como parte de un ataque a una estación de ese cuerpo de seguridad, que se encuentra cerca de un Centro de Integración Juvenil.

Ya en la noche, otro grupo de policías locales que comían en un puesto de tacos en la colonia Los Olivos, fueron víctimas también de un ataque. Uno de los agentes cayó muerto y otro más resultó herido.

En total, en lo que va del año, sólo en el municipio de Celaya han sido asesinados un total de 13 agentes de la policía local.

Hipólito Mora, con sombrero, durante su campaña a gobernador, 4 de mayo de 2021. De su cuenta de Twitter.

Silencio de las fiscalías

Al redactar estas líneas, ni la Fiscalía de Guanajuato ni la de Michoacán han dado su versión oficial sobre los hechos de sangre ocurridos en Celaya y Buenavista Tomatlán en los últimos días. La Fiscalía General del Estado de Chiapas tampoco lo ha hecho sobre el secuestro de los 16 funcionarios del gobierno.

En lo que va del año, hasta antes del asesinato de Hipólito Mora, en Michoacán habían ocurrido 840 asesinatos, lo que lo coloca como el sexto estado más violento de México atrás de Guanajuato (1,551), el más violento en México en la actualidad, el Estado de México (1,262), Baja California (1,032), Jalisco (981) y Chihuahua (975). Chiapas ocupa la posición 21 con un total de 224 homicidios en lo que va del año.