Sobreviviente de abuso en la UACM pide cese el hostigamiento

Redacción

Compartir

El hostigamiento de la UACM contra Roxana se intensificó por sus denuncias de violencia sexual y de género.

Roxana hace ver la manera en que las víctimas de distintos tipos de violencia de género en la UACM y otras universidades en México deben enfrentar a sus agresores y las represalias de las instituciones.

Los Ángeles Press

Roxana Rodríguez Bravo, quien se desempeñaba como profesora de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, UACM, lanzó en sus redes sociales una carta pública en la que denuncia violencia institucional y exige cese el hostigamiento en su contra. Aquí su carta:

Ciudad de México, 12 de mayo de 2023

Rectoría de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México

Consejo Universitario UACM, Séptima legislatura

Departamento de Comunicación, UACM

Defensoría de los Derechos de los Universitarios

Comunidad UACM

A la Opinión Pública

Por medio de la presente me dirijo a ustedes para denunciar diversos actos de violencia institucional y de género cometidos en contra de mi persona por parte de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México y de su Departamento de Comunicación.

El día 18 de marzo de 2022 mientras me desempeñaba como profesora por obra y tiempo determinado de la UACM denuncié en Defensoría de los Derechos Universitarios a mi agresor Octavio C, profesor de tiempo completo del Colegio de Ciencias y Humanidades de esta universidad por actos de violencia sexual y de género ejercidos contra mi persona entre 2019 y 2021.

El marco normativo de la denuncia fue el Protocolo para prevenir y erradicar la discriminación, la violencia contra las mujeres, el acoso y el hostigamiento sexual en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México que esta universidad publicó en 2020.

El proceso en Defensoría ha sido revictimizante, violento y omiso, amén de que nunca se me informó, como a otros (as) denunciantes que el Consejo de Justicia (encargado de aplicar sanciones) no estaba conformado. Tampoco la UACM me otorgó ninguna medida precautoria durante el periodo marzo-junio de 2022 cuando me desempeñé como docente en el mismo plantel (San Lorenzo Tezonco) al que mi docente está adscrito.

En este tenor, he seguido mi denuncia pública por distintos medios de comunicación y redes sociales junto con otros (as) denunciantes que también han sido víctimas de violencia de género, vicaria, sexual, psicoemocional y económica de profesores y trabajadores y de la violencia institucional de la UACM.

Como respuesta a esta denuncia, el día 5 de junio de 2022, Octavio C. me insultó vía redes sociales (Twitter) calificándome de psicópata y de haber orillado al suicidio a mi marido y padre de mi hija. Al final se puso como nombre de perfil el de mi marido fallecido con la leyenda: “Me asesinó Roxana Rodríguez Bravo”.

Avisé a la UACM a través de Rectoría y de Defensoría sin respuesta alguna, solo que este hecho de violencia pública sería agregado a mi expediente. Lo anterior derivó en denuncia a mi agresor en la Fiscalía de Asuntos de Género en el Estado de México el 16 de junio de 2022.

Una captura de pantalla del seminario en el CIDE.

El día 30 de marzo de 2023 compañeras del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) que coordinan un seminario sobre violencia me invitaron a un mesa para compartir mi caso COMO VÍCTIMA.

En calidad de víctima denuncié a mi agresor y denuncié la violencia institucional que la UACM ejerce con las víctimas denunciantes de violencia de género por parte de trabajadores y docentes de la universidad.

Las coordinadoras siempre cuidaron no revictimizarme, así como las formas más adecuadas para abordar esta problemática tan delicada.

Unas semanas después, el coordinador de Comunicación de la UACM (Mtro. Mario Viveros) escribió un correo electrónico a las coordinadoras de dicho seminario “exigiendo” derecho de réplica a las aseveraciones que la Dra. Roxana Rodríguez (la que suscribe) había hecho sobre la UACM y la Rectoría.

Las coordinadoras me informaron al respecto y coincidieron en señalar que el correo era amenazante e intimidatorio. Acordamos una respuesta en donde se ponía de relieve la protección de las víctimas denunciantes y se propuso armar otra mesa con profesoras de la universidad.

Siguiendo con mi denuncia, publiqué en redes sociales este hecho revictimizante por parte de la UACM.

El día 10 de mayo próximo-pasado, las coordinadoras del Seminario me informaron que Mario Viveros les respondió muy enojado por el hecho de que yo hubiera tenido acceso a su comunicación, agregando capturas de pantalla de mis comentarios en redes sociales argumentando que la comunicación entre él y las coordinadoras debía ser “confidencial”.

Las coordinadoras respondieron de manera adecuada señalando que parten del principio inmovible de que el testimonio de las denunciantes, hecho al amparo de su libertad de expresión y su derecho como víctimas, no es materia de debate. Asimismo, las coordinadoras le mencionan al Mtro. Viveros que una mujer víctima de violencia de género debe contar con un espacio seguro para comentar sus experiencias, sin enfrentar actos de revictimización o intimidación.

Al volver a exponer estos hechos en redes sociales, el Departamento de Comunicación Social de la UACM respondió con un comunicado público en sus redes sociales emitido el día 12 de mayo donde dice que la comunicación fue respetuosa y que se ampara en su derecho de réplica ya que mencioné a la Rectora Tania Rodríguez y a otras profesoras en la mesa.

Con lo anterior, la UACM, a través de Mario Viveros, incurre en actos de violencia institucional, hostigamiento, intimidación, falta a mis derechos humanos y a mis derechos como víctima de violencia asentados en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. Pero sobre todo coarta mi derecho a la libertad de expresión, definida por la Comisión Nacional de Derechos Humanos como sigue:

Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento y expresión. Este derecho comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas, ya sea oralmente, por escrito, o a través de las nuevas tecnologías de la información, el cual no puede estar sujeto a censura previa sino a responsabilidades ulteriores expresamente fijadas por la ley.

No se puede restringir el derecho de expresión por medios indirectos, como el abuso de controles oficiales o particulares de papel para periódicos; de frecuencias radioeléctricas; de enseres y aparatos usados en la difusión de información; mediante la utilización del derecho penal o por cualquier medio encaminado a impedir la comunicación y la circulación de ideas y opiniones.

El día de hoy 12 de mayo de 2023, el agresor Octavio C escribió un correo dirigido a las autoridades del CIDE, coordinadoras del Seminario, Comisión Nacional de Derechos Humanos, Rectoría y Defensoría UACM pidiendo bajen de la red y plataforma YouTube el video del evento del CIDE donde participé con amenaza de denuncia por daño moral, lo que también va en contra de la libertad de expresión y de mis derechos como víctima.

Por todo lo anterior hago un llamado a la UACM a no seguir hostigando, revictimizando y violentando a las víctimas de violencia de género por parte de sus trabajadores y profesores, algunos denunciados en Fiscalías y que siguen en las aulas con total IMPUNIDAD.

Las víctimas NO necesitamos más debates, mesas, réplicas y caminos burocráticos omisos y revictimizantes como los que la UACM ha implementado para nosotros (as). Las víctimas necesitamos justicia y espacios seguros.

LAS AULAS UNIVERSITARIAS DEBEN SER ESPACIOS SEGUROS PARA LAS MUJERES Y PERSONAS DE LA DIVERSIDAD, SEGUIREMOS LUCHANDO, A PESAR DE SU RETICENCIA, POR TENER ESPACIOS LIBRES DE AGRESORES.

ATENTAMENTE

Dra. Roxana Rodríguez Bravo

Exprofesora por obra y tiempo determinado UACM