Asesinato en funeraria de Salamanca reaviva caso de tragedia infantil

Juan Ricardo Montoya Benítez

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En Salamanca, Guanajuato, ejecutan a mujer y hieren a su pareja sentimental, así como a otras dos personas, en la funeraria de su propiedad.

Por Juan Ricardo Montoya

En lo que ha sido una de las semanas más violentas en el estado de Guanajuato, la noche del miércoles una mujer fue ejecutada a balazos y tres hombres resultaron heridos en un ataque armado perpetrado por gatilleros en el interior del laboratorio de embalsamamiento de cadáveres de la funeraria Garcidueñas, en el municipio de Salamanca.

Hace poco más de dos años, la mujer perdió a su hijo Emiliano, de tan solo tres años de edad, por una explosión provocada por pirotecnia. Sin embargo, su muerte está rodeada de misterios.

De acuerdo con la Policía Municipal de Salamanca, la funeraria donde ocurrió el crimen se encuentra en la calle Cazadora Sur número 514, esquina con la Calzada Diagonal, en la colonia La Herradura.

La mujer y los tres hombres heridos, según las autoridades municipales, eran empleados de otra funeraria.

Alrededor de las 22:00 horas del miércoles, los cuatro se encontraban en el laboratorio de la funeraria Garcidueñas, en espera del término del embalsamamiento de un cuerpo, el cual tenían que llevar al velatorio de la empresa de inhumaciones para la que trabajaban.

Sin embargo, por causas no esclarecidas, un grupo de sicarios irrumpió en el lugar y les disparó a sangre fría en varias ocasiones.

La mujer asesinada fue identificada como María Isabel Prieto Escoto.

Tanto Jesús Hernández Martínez, de 56 años, como José Antonio Zapata sobrevivieron al ataque, aunque en estado grave. El primero fue internado en el Hospital Civil de Salamanca y el segundo, en una clínica del IMSS.

El tercer herido, identificado como Luis Fernando, solo resultó lesionado en un brazo, por lo que él mismo se trasladó a un centro de salud para recibir atención.

En la escena del crimen, los agentes de investigación de la Fiscalía de Justicia de Guanajuato encontraron 12 casquillos percutidos.

En cuanto al cadáver que supuestamente se estaba embalsamando en la funeraria Garcidueñas, se desconoce su identidad y si en vida estaba relacionado con bandas del crimen organizado.

La misteriosa y trágica historia de María Isabel y José Antonio

De acuerdo con una investigación realizada por Los Ángeles Press, María Isabel Prieto Escoto, la mujer ejecutada la noche del miércoles, y quien había cumplido 32 años en mayo pasado, era esposa de José Antonio Zapata, uno de los heridos en el ataque y quien se debate entre la vida y la muerte.

Aunque hasta la madrugada de este jueves las autoridades solo habían informado que las cuatro víctimas trabajaban para otra empresa de inhumaciones sin especificar cuál, este medio pudo averiguar que se trata de Funerales Zapata-Torres, ubicada en la calle Ignacio Zaragoza número 426, en la colonia Centro de la ciudad de Salamanca.

Extrañamente, José Antonio tiene dos cuentas de Facebook, pero con apellidos maternos diferentes. En una aparece como José Antonio Zapata Aguado (nombre con el que fue identificado por las autoridades), y en la segunda, como José Antonio Zapata Torres, coincidiendo con el nombre comercial de la funeraria, lo que hace suponer que no era empleado, sino el propietario del negocio.

En ambos perfiles hay fotos donde José Antonio aparece abrazado con María Isabel, a quien llama “mi amor”, así como publicaciones en las que hace alusión al compromiso de su funeraria de ofrecer buen servicio, como la que escribió el 22 de agosto de 2021: “para que los clientes queden contentos”.

Publicaciones similares se pueden encontrar en la otra cuenta, donde aparece como José Antonio Zapata Torres.

El motivo por el cual José Antonio tiene dos cuentas de Facebook con apellidos diferentes sigue siendo un misterio.

Además de brindar servicios funerarios, José Antonio, desde 1991, ameniza fiestas infantiles y otros eventos, caracterizado como el payaso “Chiflaburras”. En sus redes sociales también ofrece la contratación de su show y de grupos musicales.

La pareja conformada por Isabel y José Antonio procreó tres hijos: Tadeo, Marijó y el más pequeño, Emiliano Antonio, quien falleció de forma trágica el 5 de junio de 2023, a los tres años de edad.

Días antes de esa fecha trágica, el 28 de mayo, el pequeño Emiliano Antonio, sus dos hermanos y su madre Isabel acudieron a la procesión religiosa en honor a la Virgen de la Luz. José Antonio, caracterizado como “Chiflaburras”, participó en la marcha, regalando globos a los feligreses.

María Isabel subió a Emiliano a un remolque adornado con imágenes religiosas, donde iban otros dos pequeños de 2 y 4 años de edad, junto con varios adolescentes.

Durante la procesión, uno de los cohetones que suelen lanzarse en este tipo de eventos cayó sobre el remolque y explotó exactamente donde había una garrafa de gasolina.

Los tres niños y un joven resultaron gravemente heridos por el estallido. Emiliano sufrió quemaduras de segundo y tercer grado, además de diversas fracturas.

A pesar de las jornadas de oración convocadas por su madre en redes sociales, Emiliano falleció el 5 de junio de 2023, luego de permanecer una semana en dolorosa agonía en el Hospital de Cuidados Intensivos de Salamanca.

Llamó la atención que, a pesar de contar con una funeraria, María Isabel solicitó y obtuvo 14,999 pesos del Ayuntamiento de Salamanca por concepto de gastos funerarios por la muerte del niño. Esto quedó registrado en el informe elaborado por el gobierno municipal para justificar la erogación de “montos pagados para ayudas y subsidios” correspondientes al segundo trimestre de 2023.

Apoyo a servicios funerarios.

También resultó inusual que María Isabel informara ese mismo día, el 5 de junio, que su hijo sería velado en la casa de una mujer llamada María Pérez, ubicada en el Rancho La Luz, y no en la funeraria de su esposo.

Pidió a mujeres embarazadas que le dieran sus hijos en lugar de abandonarlos

Finalmente, llama la atención que el pasado 18 de julio, en su cuenta de Facebook, María Isabel publicó un desconcertante mensaje en el que pedía a las mujeres embarazadas que no quisieran tener a sus hijos, que no los abandonaran en la basura, sino que se los regalaran:

"Para cualquiera que tenga un bebé o esté embarazada y no lo quiera: ¡Mi puerta siempre estará abierta! Antes de decidir que la única opción es tirar a su bebé a la basura, ¡no lo haga! Trae a ese bebé a mi puerta. Te lo prometo, no se harán preguntas ni se emitirán juicios. Nota: dejas la hoja de aviso de nacimiento para registrarlo como mi hijo".