
Miguel Montesinos León Martes, 20 de Mayo del 2025
Tras el fallecimiento del marino oaxaqueño en el accidente del buque escuela Cuauhtémoc la familia denuncia falta de apoyo logístico del gobierno de Oaxaca.
Por Miguel Montesinos León
San Mateo del Mar, Oaxaca — La comunidad ikoots de San Mateo del Mar, en la región del Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, se encuentra de luto tras la muerte de Adal Jair Maldonado Marcos, un joven marino de 23 años que perdió la vida el pasado sábado 17 de mayo a bordo del buque escuela Cuauhtémoc de la Secretaría de Marina Armada de México. El accidente ocurrió en aguas de Nueva York cuando la emblemática embarcación impactó contra el puente de Brooklyn.
A bordo del buque viajaban 277 tripulantes, entre ellos 147 cadetes. Según el comunicado oficial de la Secretaría de Marina, una cadete y un marino —identificado como Adal Jair— fallecieron, mientras que otras 22 personas resultaron heridas, 11 de ellas en estado delicado.
Adal Jair, hijo de Adal Maldonado —originario de San Mateo del Mar— y de Julissa Marcos, de Santa Rosa de Lima, pertenecía a dos pueblos indígenas oaxaqueños: el ikoots y el binnizá. Desde joven, mostró vocación por el mar y el servicio militar, un sueño que lo llevó a ingresar a la Escuela Naval Militar, siguiendo los pasos de su padre.
Pese al profundo dolor que embarga a su familia, la respuesta del gobierno del estado de Oaxaca ha sido limitada y tardía. El gobernador Salomón Jara Cruz informó en conferencia de prensa este lunes 19 de mayo que establecería contacto con los deudos “vía telefónica” para brindar su respaldo.
“Nosotros estaremos muy atentos y habrá todo el acompañamiento que sea necesario por parte del gobierno del estado”, dijo el mandatario estatal. Sin embargo, hasta este día, no ha existido una atención directa por parte del gobierno del estado a los familiares del marino fallecido.
En contraste, la gobernadora de Veracruz, entidad de origen de la cadete también fallecida en el mismo accidente, ofreció un apoyo más activo y visible desde las primeras horas, incluyendo asistencia logística para el traslado del cuerpo y acompañamiento a los padres de la joven.
Raúl Rangel González, presidente municipal de San Mateo del Mar, lamentó la pérdida del joven marino y expresó su preocupación por la falta de empatía y atención del gobierno estatal. “Es lamentable que, en momentos de dolor tan profundos, las familias tengan que esperar una llamada mientras enfrentan el duelo solas”, declaró.
Familiares, amigos y vecinos recuerdan a Adal Jair como un joven ejemplar, apasionado por el mar y comprometido con su comunidad. Su muerte no solo deja un vacío en su hogar, sino también una herida profunda en el tejido social de su pueblo.
Hasta el momento, no se ha dado a conocer una fecha para el arribo del cuerpo a Oaxaca ni detalles sobre los apoyos concretos que el gobierno estatal brindará a la familia para los servicios funerarios o el acompañamiento psicológico y legal.