
Mexicali mantiene patrullajes reforzados en puntos estratégicos mientras autoridades mexicanas y estadounidenses verifican la información que originó la alerta.
Por Diego Gastélum
MEXICALI, Baja California.— El Gabinete de Seguridad federal informó que las autoridades mexicanas no han identificado hasta ahora elementos que confirmen un riesgo específico o inminente en Mexicali, después de la alerta consular emitida por Estados Unidos que llevó a suspender los viajes de su personal y cualquier actividad oficial programada en la ciudad.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana difundió ayer 25 de agosto una tarjeta informativa en respuesta a la advertencia del Consulado General de Estados Unidos en Tijuana y señaló que mantiene intercambio de información con las autoridades estadounidenses para verificar el origen y alcance de la posible amenaza.
“A través de los mecanismos institucionales de cooperación, se mantiene el intercambio de información con las autoridades de Estados Unidos para verificar y atender oportunamente cualquier indicio relacionado con esta alerta”, informó el Gabinete de Seguridad.
La posición mexicana difiere de la alerta estadounidense. Washington reportó una amenaza y prohibió a su personal viajar a Mexicali, sin revelar su origen, naturaleza ni posibles responsables.
Estados Unidos pidió además a sus ciudadanos mantenerse alejados de edificios gubernamentales de Mexicali, buscar refugio ante cualquier incidente y seguir las instrucciones de las autoridades locales. La representación diplomática tampoco precisó qué instalaciones podrían encontrarse en riesgo.
El Gabinete de Seguridad mexicano evitó descartar la información estadounidense. Su comunicado se limita a establecer que, con los datos disponibles hasta el momento, las autoridades nacionales no han podido confirmar un peligro concreto o inminente para la población.
Pese a ello, fuerzas federales, estatales y municipales reforzaron el patrullaje y la vigilancia en puntos considerados estratégicos de Mexicali. La SSPC aseguró que las instituciones cuentan con personal y áreas especializadas de inteligencia e investigación para responder ante cualquier eventualidad.
La alerta estadounidense provocó también un despliegue preventivo de autoridades de Baja California, que mantienen operativos de vigilancia en la capital del estado.
La respuesta del gobierno mexicano adquiere relevancia frente a versiones difundidas en medios locales que atribuyen la amenaza a Los Rusos, organización vinculada con la facción de los Zambada del Cártel de Sinaloa, y señalan como posibles objetivos instalaciones de la Policía Municipal y de la Fiscalía General de la República.
Hasta ahora, ni el gobierno de Estados Unidos ni el Gabinete de Seguridad de México han identificado públicamente a Los Rusos como responsables de la amenaza, tampoco han confirmado que existiera un plan para atacar instalaciones policiales o de la FGR.
La advertencia ocurre además en un periodo de operaciones contra organizaciones criminales en Mexicali. El 19 de agosto, autoridades federales y estatales catearon un inmueble en el fraccionamiento Hacienda del Bosque, donde aseguraron 120 kilogramos de fentanilo, además de un arma, una motocicleta y un vehículo.
La información que dio origen a la alerta estadounidense continúa sin hacerse pública. La posición oficial mexicana establece, por ahora, que no existen elementos confirmados sobre un riesgo específico o inminente, aunque mantiene las medidas preventivas y el intercambio de inteligencia con Estados Unidos.