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Jesús Primitivo Maldonado recobra su libertad tras 16 años preso
Volanta
Tortura, abandono médico y fabricación de culpables
Frase de contexto
Su madre lo acompañó en Oaxaca, después de años de gestiones humanitarias por su salud y su libertad.
Jesús Primitivo Maldonado Topete recuperó su libertad el 9 de junio de 2026, después de más de 16 años preso por un expediente marcado por tortura, confesiones arrancadas bajo coacción, traslados arbitrarios y abandono médico dentro del sistema penitenciario federal.
Su madre, Rebeca Topete Cuevas, lo acompañó en el Hospital General de Miahuatlán, Oaxaca, donde Primitivo inició una nueva etapa fuera de prisión, todavía bajo cuidados médicos. La familia confirmó su salida y agradeció el acompañamiento de la Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos, LIMEDDH, presidida por Adrián Ramírez López, quien sostuvo la defensa humanitaria y jurídica hasta su liberación.
El caso de Primitivo comenzó en marzo de 2010, en Mexicali, Baja California, cuando fue detenido junto con Esteban Escobar Peña por el homicidio de Hugo Quiroz Duarte. Días después, ambos retiraron sus declaraciones ministeriales y denunciaron tortura. Aun así, el proceso avanzó sobre pruebas viciadas y en 2011 fue condenado a más de 25 años de prisión. Los Ángeles Press documentó que la causa penal arrastró vicios de origen, denuncias de tortura y una larga cadena de recursos judiciales sin reparación efectiva.
Durante su encarcelamiento, Maldonado Topete fue trasladado por distintos penales federales: Baja California, Oaxaca, Chiapas, Estado de México y Guanajuato. Esa ruta debilitó su defensa, separó a la familia de su lugar de origen y agravó su condición médica. En el Cefereso 13 de Oaxaca contrajo Hepatitis C; después desarrolló cirrosis hepática, insuficiencia hepática crónica, hipertensión portal, ascitis, várices esofágicas, edema, pérdida de peso y complicaciones asociadas a la falta de atención especializada.
La LIMEDDH, junto con Alerta Temprana Red y familiares de Primitivo, había exigido medidas urgentes por el deterioro de su salud. En 2025 y 2026 denunciaron que en el Cefereso 12 de Guanajuato no recibía tratamiento adecuado, oportuno ni continuo, mientras su madre constataba durante las visitas la inflamación de sus piernas, el dolor articular, la pérdida de peso y la falta de respuesta institucional.
En 2023, Adrián Ramírez López solicitó medidas alternativas a la prisión por razones humanitarias. En la petición dirigida a autoridades federales, la LIMEDDH pidió su traslado a Mexicali, atención médica especializada, acompañamiento familiar y revisión del caso como víctima de tortura. El organismo sostuvo que, al no existir otras pruebas que lo imputaran fuera de elementos contaminados por coacción, debía otorgarse la libertad a Jesús Primitivo Maldonado Topete.
La libertad de Primitivo llega con una deuda institucional abierta. Su salida de prisión le permite reencontrarse con su madre y recibir atención médica fuera del encierro, pero el expediente conserva la huella de la tortura, la lentitud judicial y el abandono que lo llevaron de una acusación fabricada a una condición crítica de salud.
Para su familia y para la LIMEDDH, la liberación cierra una etapa de urgencia humanitaria y abre otra: la recuperación de su salud, la reparación del daño y el reconocimiento pleno de las violaciones cometidas en su contra durante 16 años de prisión.