
Rodolfo Soriano-Núñez Viernes, 19 de Mayo del 2023
El 71% de los polacos considera que la Iglesia Católica debe ayudar más a las víctimas de abuso sexual.
Es la primera lista que se publica de clérigos acusados de abuso sexual en Polonia.
Por Rodolfo Soriano-Núñez
Este jueves 18 de mayo, el diario Rzeczpospolita (La República) publicó la primera lista de sacerdotes y empleados laicos de la Iglesia Católica acusados de abuso sexual durante la existencia de la República Popular de Polonia.
La República Popular fue el régimen, vigente entre 1944 y 1989, que se creó en el actual territorio de Polonia luego de la segunda Guerra Mundial. Fue un gobierno alineado con el de la entonces Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas y formó parte del Pacto de Varsovia, la contraparte de la Organización del Tratado del Atlántico Norte.
Como su contraparte soviética, la República Popular de Polonia fue activamente laica, laicizante en opinión de algunos observadores de la escena política y religiosa polaca y de Europa en la segunda mitad del siglo XX y, gracias a ello, estuvo frecuentemente enfrentada con los principales líderes de la Iglesia Católica en ese país, los arzobispos de Varsovia y Cracovia, además de los papas Pío XII, Juan XXIII, Pablo VI, y, de manera muy notable, Juan Pablo II.
La investigación publicada por Rzeczpospolita incluye la lista de los 117 sacerdotes y dos empleados de la Iglesia Católica acusados de abuso sexual. De igual modo, ofrece un estimado de un total de cinco víctimas por cada uno de los depredadores sexuales de los que se tiene conocimiento que fueron acusados en Polonia antes de la caída del Muro de Berlín, la disolución de la Unión Soviética y la recomposición del mapa de las alianzas e identidades ideológicas en Europa del Este a partir de 1990.
Cinco víctimas de abuso sexual por cada depredador
La estimación publicada por Rzeczpospolita es de un mínimo pero, como hacen ver, el número de víctimas por cada depredador sexual asociado a la Iglesia Católica en ese país podría ser muy superior a esa cifra de cinco víctimas por cada depredador.
Los casos de los que da cuenta el diario Rzeczpospolita fueron rastreados en los archivos de la antigua República Popular de Polonia e incluyen los archivos de la llamada Milicia Ciudadana (Milicja Obywatelska), que era un cuerpo de policía similar a las gendarmerías que existen en otros países de Europa, pero que estaba íntimamente vinculada al régimen comunista que emergió al final de la ocupación de la Alemania Nazi.
Consultaron también archivos de la fiscalía nacional, además de los registros de demandas presentadas en tribunales. También acudieron a los archivos del Instituto Nacional de la Memoria, el llamado Archivo de los Expedientes Modernos (Archiwum Akt Nowych), que ha recibido parte de su acervo de lo que fue la Oficina Nacional de Asuntos Religiosos y forma parte ahora de los Archivos Nacionales de ese país.
También consideraron lo publicado en su momento por los medios de comunicación de Polonia. En algunos casos también recurrieron a los archivos de las diócesis polacas, así como a los archivos de los periódicos que publicaban esas diócesis o los movimientos apostólicos de la Iglesia en Polonia que les permitieron “recrear el destino de algún clérigo en particular”.
El papa Pablo VI recibe al arzobispo y cardenal polaco Stefan Wyszyński en Roma, ca. 1969.
La lista, a diferencia de otras publicadas en otros países, incluye las penas a las que fueron sometidos los depredadores sexuales. Es notable el número de casos en los que la víctima fue mujer. Es decir, a contrapelo de la tesis que defendió el polaco más famoso del siglo XX, el antiguo arzobispo de Cracovia, Karol Wojtyla, no es un fenómeno que involucre mayor o exclusivamente a clérigos homosexuales.
También es notable que las penas, en general, eran de entre cuatro y hasta seis años de prisión. Muy pocos casos recibían penas de diez o más años. Uno de los pocos casos que recibió una condena de diez años es el de un sacerdote identificado por Rzeczpospolita por sus iniciales W.D., de la arquidiócesis de Varsovia, quien fue sentenciado en enero de 1949 a diez años de prisión por haber lesionado al menos a ocho niñas menores de edad.
Rzeczpospolita agrega: Se demostró que violó repetidas veces y obligó a las víctimas a que tuvieran abortos. Las notas de la prensa del juicio presentan a la madre de una de las víctimas como dispuesta a presentar el caso ante el entonces obispo auxiliar de Varsovia, Wacław Majewski, quien “no estaba interesado en este problema”. Y agrega Rzeczpospolita, en enero de 1955, “el mismo obispo pidió que se diera por concluida la prisión del clérigo”. Y lo logró. En mayo de 1955 fue liberado y “regresó al trabajo pastoral, trabajo como sacerdote”.
Ya en diciembre de 2022 Rzeczpospolita había publicado un adelanto de su investigación sobre los abusos sexuales a manos de clérigos en la Polonia comunista. El 16 de ese mes publicó un texto que da cuenta de la manera en que uno de los héroes de la resistencia católica y nacionalista al dominio soviético, el cardenal y desde 2021 beato Stefan Wyszyński, arriesgó su precaria relación con el régimen prosoviético por defender a uno de los sacerdotes a su cargo que había sido acusado de abusar de una niña de siete años de edad.
El mismo diario polaco publicó el 12 de abril de este año los resultados de una encuesta que dejan ver que una mayoría de los polacos consideran que la Iglesia Católica no ayuda como debería hacerlo a las víctimas de abuso sexual a manos de clérigos. Un 71 por ciento de la población polaca mayor de 18 años considera que la Iglesia Católica debería hacer más por las víctimas de abuso sexual.