
El canje, calificado como una medida para generar confianza, no impidió que continuaran los bombardeos ni acercó posiciones entre Rusia y Ucrania.
Por Illia Novikov y Alex Babenko
KIEV, Ucrania (AP) — La capital de Ucrania fue blanco de un masivo ataque con drones y misiles la noche del viernes. Explosiones y ráfagas de ametralladora se escucharon en varios puntos de la ciudad, lo que llevó a muchos residentes a refugiarse en las estaciones subterráneas del metro.
El ataque, que se prolongó hasta la madrugada del sábado, tuvo lugar pocas horas después de que Rusia y Ucrania iniciaran un intercambio de prisioneros acordado en una reunión celebrada en Estambul la semana pasada.
Los restos de misiles y drones interceptados cayeron en al menos cuatro distritos de la ciudad, según escribió Tymur Tkachenko, jefe interino de la administración militar de Kiev, en Telegram. De acuerdo con Tkachenko, seis personas requirieron atención médica y se registraron dos incendios en el distrito de Solomianskyi.
Yurii Bondarchuk, un residente local, relató que la sirena de alerta aérea “comenzó como de costumbre, luego los drones empezaron a volar como lo hacen constantemente”.
Momentos después, escuchó una explosión y vio volar pedazos de vidrio roto por el aire.
"El balcón está totalmente destruido, al igual que las ventanas y las puertas", dijo, describiendo los daños en su apartamento mientras permanecía de pie en la oscuridad, en plena madrugada. Fumaba un cigarrillo para calmar los nervios mientras los bomberos trabajaban para apagar las llamas.
La alerta aérea en Kiev duró más de siete horas durante la noche, advirtiendo sobre la posible llegada de misiles y drones.
Antes del ataque, el alcalde de la ciudad, Vitalii Klitschko, había advertido a los residentes sobre más de 20 drones de ataque rusos que se dirigían hacia la capital. Mientras se desarrollaba el ataque, informó que restos de drones cayeron sobre un centro comercial y un edificio residencial en el distrito de Obolon. Los servicios de emergencia se dirigieron al lugar, añadió.
El canje de prisioneros del viernes fue la primera fase de un complejo intercambio que involucró tanto a soldados como a civiles.
El presidente Volodymyr Zelenskyy informó que esta primera etapa trajo de regreso a 390 ucranianos, y que se esperaban más liberaciones durante el fin de semana, lo que convertiría este en el mayor intercambio de prisioneros de toda la guerra. Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia confirmó que recibió la misma cantidad de prisioneros por parte de Ucrania.
El intercambio tuvo lugar en la frontera con Bielorrusia, en el norte de Ucrania, según un funcionario ucraniano que habló bajo condición de anonimato, al no estar autorizado para declarar públicamente.
Los rusos liberados fueron trasladados a Bielorrusia para recibir tratamiento médico, de acuerdo con el Ministerio de Defensa ruso.
Cuando los hombres ingresaban al centro médico el viernes, familiares esperaban con carteles y fotografías, gritando nombres o números de brigada en busca de noticias de sus seres queridos.
“¡Vanya!”, exclamó Nataliia Mosych entre los presentes. “¡Mi esposo!”
Este intercambio, el más reciente de decenas realizados desde que comenzó la guerra y el mayor hasta ahora en cuanto a civiles ucranianos liberados en una sola ocasión, no implicó ningún alto al fuego.
Los combates continuaron a lo largo de la línea del frente, de aproximadamente 1,000 kilómetros (620 millas), donde han muerto decenas de miles de soldados. Ninguno de los dos países ha reducido sus ataques en profundidad.
Tras la reunión del 16 de mayo en Estambul, el ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, calificó el intercambio de prisioneros como una “medida para generar confianza” y afirmó que las partes habían acordado, en principio, reunirse nuevamente.
Sin embargo, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, declaró el viernes que aún no se ha llegado a un acuerdo sobre el lugar de la próxima ronda de negociaciones para poner fin a los combates, mientras continúan las gestiones diplomáticas.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, anunció esa misma noche que Moscú entregará a Ucrania un borrador con sus condiciones para un acuerdo de paz “sostenible, a largo plazo y completo”, una vez finalizado el actual intercambio de prisioneros.
Líderes europeos han acusado al presidente ruso, Vladimir Putin, de dilatar los esfuerzos de paz mientras intenta aprovechar la superioridad numérica de su ejército para avanzar en el campo de batalla y capturar más territorio ucraniano.
La reunión en Estambul dejó en evidencia que ambas partes continúan profundamente enfrentadas en torno a las condiciones clave para poner fin a los combates. Una de esas condiciones, exigida por Ucrania y respaldada por sus aliados occidentales, es un alto el fuego temporal como primer paso hacia una solución pacífica.
El Ministerio de Defensa de Rusia informó que había derribado 788 drones ucranianos fuera del campo de batalla entre el 20 y el 23 de mayo.
Por su parte, la Fuerza Aérea de Ucrania indicó que Rusia lanzó 175 drones Shahed, drones señuelo y un misil balístico desde la noche del jueves.