
Sheinbaum justificó la permanencia de Francisco Garduño en el INAMI en nombre de su supuesta experiencia y capacidad en el cargo.
También celebró Sheinbaum el que Donald Trump y Gustavo Petro hayan llegado a un acuerdo en materia de deportaciones.
Los Ángeles Press
La actividad de este lunes en Palacio Nacional estuvo centrada, al menos en lo que hace a los deseos del gobierno federal, en la defensa y promoción de su política de vivienda. Estuvieron presentes casi todos los funcionarios con alguna responsabilidad en esa área del gobierno de Claudia Sheinbaum.
Se anunciaron desarrollos inmobiliarios que implicarían la construcción de casi 320 mil viviendas, así como 100 mil apoyos diversos para la mejora de viviendas existentes, con especial énfasis en los estados de Baja California Sur y México.
También se informó de algunos avances parciales en las investigaciones por fraudes con créditos del Infonavit, aunque no son definitivos, entre otras razones, por la crisis que se vive en los poderes judiciales, tanto el Federal, como los de estados que tendrán elecciones próximamente.
En ese sentido, Sheinbaum insistió en descalificar a la Suprema Corte de Justicia de la Nación por cuestionar la interpretación que hace el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la reforma de ese poder, al que la presidente dijo reconocer como máxima autoridad en el tema.
Ello le dio pie a Sheinbaum para insistir en la defensa de la reforma judicial como la concibió su predecesor en el cargo a quien, una vez más, colmó de todo tipo de halagos, además de presentar a sus funcionarios y a ella misma como sus herederos.
En ese sentido, es notable que la presidente de ese tribunal especializado haya hablado de la posibilidad de resolver el actual conflicto entre los poderes con una "tómbola", como se detalla en la nota enlazada antes de este párrafo.
Cuando la primera hora de la actividad en Palacio Nacional se acababa, la realidad terminó por imponerse y Sheinbaum enfrentó preguntas sobre la situación en materia de migración y aranceles con Estados Unidos.
Una vez más, como ya es costumbre, la titular del Ejecutivo insistió en que habrá “coordinación sin subordinación”, minimizó los desacuerdos, celebró el que Donald Trump y Gustavo Petro hayan logrado algún acuerdo que, en todo caso, no es claro qué tanta vigencia podría tener.
Ello le dio pie para insistir en que ahora que se sabe que Marco Rubio es el secretario de Estado de Trump será posible dialogar con él para encontrar los que la presidente insistió en presentar como puntos de acuerdo.
Sin embargo, insistió también en presentar al gobierno de México como víctima de las decisiones del de Estados Unidos en temas como el arresto de Ismael El Mayo Zambada lo que la llevó a culpar, una vez más, a Estados Unidos por la ola de violencia que se vive en Sinaloa.
A una pregunta concreta sobre la situación en ese estado, Sheinbaum respondió reciclando la idea de que fue el arresto de Zambada lo que provocó la ola de violencia, algo difícil de sostener cuando se consideran los índices de homicidios que históricamente ha registrado Sinaloa en los últimos 30 años, pero que sigue siendo el argumento de la actual (y la anterior) administración federal para reducir su responsabilidad en el asunto.
Respecto de Sinaloa, aunque Sheinbaum acusó recibo de las manifestaciones que han ocurrido allá en los últimos días, insistió en que la estrategia de su gobierno brindará resultados, aunque en esta ocasión no hizo una defensa apasionada del gobernador Rubén Rocha Moya o de sus funcionarios que se han convertido en blancos de severas críticas en aquel estado.
Otra pregunta indagó la razón por la que Sheinbaum sostiene al director del Instituto Nacional de Migración, Francisco Garduño, a pesar de su papel en el incendio de un “albergue” para migrantes no mexicanos en Ciudad Juárez, Chihuahua y de que existen procesos penales en curso en su contra.
De manera sorprendente, Sheinbaum explicó la permanencia de Garduño en el cargo con la idea de su experiencia y su capacidad, aunque insistió en que más adelante el exgobernador de Puebla, Sergio Salomón Céspedes, asumirá el control del Nacional de Migración, aunque no hubo precisión respecto de cuándo ocurriría eso.
Al final de la actividad en Palacio Nacional, Sheinbaum negó que su gobierno pudiera llegar a censurar o a controlar la distribución de la cinta Emilia Pérez. Ello le dio pie a insistir en la idea de que el país no está afectado por el consumo de drogas pues, una vez más, “México es una potencia cultural” que, según ella, le exime de ese tipo de prácticas.
Un poco antes y en los últimos segundos de la actividad en Palacio Nacional el gobierno federal insistió en presentar la prohibición del cultivo de las variedades transgénicas maíz como un éxito.