
Sheinbaum eludió opinar sobre si Adán Augusto López debía renunciar o no al liderazgo de los senadores de Morena.
Según Sheinbaum es posible evitar los aranceles de Trump a pesar de que tanto Japón como la Unión Europea recién fueron golpeados una tasa de 15 por ciento de ese impuesto.
Los Ángeles Press
La actividad de este lunes 28 de julio en Palacio Nacional estuvo marcada por el intento de Claudia Sheinbaum de desmarcar tanto como le fuera posible a su movimiento de las desventuras que le provocan las andanzas de la familia Bermúdez Requena.
Durante el fin de semana, en estos espacios, en el texto enlazado después de este párrafo, se dio cuenta del alcance transnacional de esas andanzas, desde Tabasco en México hasta Florida en Estados Unidos, pero con evidencia, fruto del arresto de uno de los miembros de ese clan en Paraguay, de que sus redes van mucho más allá de América del Norte.
Lejos de reconocer qué tan comprometida está una de las figuras clave de la estructura del poder en México hoy, pues involucra al líder de la aplanadora de Morena en el Senado de la República, el exgobernador de Tabasco Adán Augusto López, la titular de la presidencia quiso usar el caso para lograr dos cosas.
Primero, que quienes los critican a ellos son de “derecha”. En el vídeo que aparece inmediatamente después de este párrafo se puede ver y escuchar a Sheinbaum intentar esa maniobra.
Allo implica descalificar las críticas a su partido por la manera en que dejaron crecer a lo largo de varios años a los Bermúdez Requena, lo que provocó la muerte de cientos de personas en Tabasco, pues fue durante la gestión de Hernán Bermúdez Requena, el jefe de ese clan como secretario de Seguridad de Tabasco, que la cifra de homicidios rompió con todos los registros previos e hizo de esa entidad una de las más peligrosas en México.
Sheinbaum lo usó también para insistir en criticar a Felipe Calderón Hinojosa y Genaro García Luna, como si ellos tuvieran todavía algún cargo de responsabilidad o como si fueran, siquiera, representantes populares o candidatos a algún cargo de elección.
Lo que es peor, si García Luna está en la cárcel probablemente por el resto de su vida, es gracias al empeño del gobierno de Joe Biden en Estados Unidos de llegar al fondo de ese problema. Aunque el arresto de García Luna ocurrió en diciembre de 2019, durante la primera presidencia de Donald Trump, la parte sustantiva del juicio ocurrió durante el gobierno de Biden y se le encontró culpable en 2023.
El gobierno de México, como tal, ni siquiera ha procedido contra quienes fueron los subalternos de García Luna en los distintos cargos públicos que ejerció, tampoco lo ha hecho contra quienes fueron sus cómplices. Los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum han presumido logros que no son de ellos y no han avanzado la investigación desarrollada por el gobierno de Estados Unidos durante la gestión de Biden.
A pesar de ello, cuando tuvo la oportunidad de hablar de la relación con Estados Unidos, ahora durante la segunda presidencia de Trump, Sheinbaum insistió en las ideas reiteradas casi cada semana de que, en teoría, hay mucha comunicación y diálogo con Trump, pero en los hechos Trump le fustiga y crítica siempre que tiene la oportunidad de hacerlo.
Hoy mismo Sheinbaum volvió a expresar su confianza en que de alguna manera México pudiera evadir el golpe de los aranceles que ni Japón ni la Unión Europea fueron capaces de evadir y que llevaron al primer ministro canadiense Mark Carney a reconocer como casi inevitables cambios drásticos en lo que fue la idea del libre comercio entre su país y Estados Unidos desde que Ronald Reagan impulsó el primer acuerdo de libre comercio entre Canadá y Estados Unidos en los ochenta.
Sheinbaum se dijo confiada en alcanzar un acuerdo “durante esta semana” y repitió que no existen presiones por parte del gobierno de Trump aunque, paradójicamente, a renglón seguido, rechazó “cualquier forma de injerencismo”.
En otros asuntos, Sheinbaum se dijo dispuesta a acudir a la toma de posesión de la nueva Suprema Corte de Justicia de la Nación, que ocurrirá el 1 de septiembre próximo.
Al inicio de la actividad, luego de que se informó, como suele ser el caso los lunes, de los precios de distintos productos, especialmente los relacionados con el regreso a clases, funcionarios de la secretaría de Educación Pública informaron de cambios en el bachillerato que llevarán a que los egresados de ese ciclo reciban un certificado de estudios y otro más de habilidades en algún área que los capacite directamente para el empleo.
También anunciaron 37 mil nuevas plazas en el bachillerato, aunque no hubo claridad respecto de cuántas de esas plazas serán en modalidades altamente cuestionadas por expertos en educación como la del llamado “Telebachillerato” que replica el modelo, igualmente criticado de la “Telesecundaria”.
Al final de la actividad Sheinbaum rechazó que haya problemas financieros en México e insistió en que son críticas de mala fe contra su gobierno de quienes ella, como solía hacerlo López Obrador, identifica como sus “adversarios”.
Las críticas tienen que ver con la operación de Petróleos Mexicanos que sigue lejos de ser tan sólida como debería de ser.