El Mayo Zambada, crónica de un secuestro

José Luis Camacho

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Por José Luis Camacho Acevedo

Pamela Bondi, fiscal de Estados Unidos, fue la última en tomar la palabra en la conferencia de prensa que dieron las autoridades estadounidenses después de que Ismael 'El Mayo' Zambada, se declarara culpable de las acusaciones de narcotráfico y delincuencia organizada. Bondi reconoció la cooperación del gobierno mexicano en la lucha contra los cárteles mexicanos, mismos a los que Donald Trump ha calificado como grupos terroristas, y dijo que El Mayo morirá en prisión y el Cártel de Sinaloa no volverá a tener las complicidades que corrompieron a la cadena de autoridades, tanto de México como de Estados Unidos.

Hablaron la DEA, el FBI, los fiscales de Miami y aseguraron que las acciones futuras, según Terry Cole, impedirán que la connivencia entre narcopolíticos mexicanos y los principales cárteles que operan en nuestro país.

Lo que es cierto es que los jefes antinarco de Estados Unidos solo dialogarán con Omar García Harfuch sobre los pormenores del secuestro de El Mayo, ocurrido en las goteras de Culiacán.

También la manera en que el todavía gobernador de esa entidad, Rubén Rocha Moya, operó a distancia esa captura. Y, de manera especial, cómo fue que el diputado federal electo Héctor Melesio Cuén, enemigo histórico de Rocha Moya, fue asesinado en la reunión en que traicionaron los hijos del Chapo a Zambada.

Toda esa narrativa será la parte medular del acuerdo que sostuvo El Mayo con las autoridades de Estados Unidos.

La gente de Estados Unidos ya sabe TODO lo esencial de los narcopolíticos mexicanos desde que Ovidio Guzmán se declaró culpable en una corte de Chicago.

Aun cuando El Mayo debe tener información privilegiada que los juniors de El Chapo desconocen.

El ÚNICO que sabe lo que vendrá en el futuro de este caso es Omar García Harfuch, quien solamente informará de los detalles secretos de lo que viene en materia de persecución de los capos mexicanos del crimen organizado a la presidenta Claudia Sheinbaum, a nadie más.

Esto apenas es el inicio de una escalada contra los “terroristas” que operan el tráfico de droga de México a Estados Unidos.

Alito en la orilla del precipicio

Morena no ha perdonado los agravios que le hizo en la pasada campaña presidencial su “crítico” Alito.

Salvo los acuerdos oscuros que tiene con personajes de su misma ralea, como el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, a quien varios de la cúpula guinda no pueden ver ni en pintura, empezando por Andy López Beltrán, el “líder del tricolor” sigue siendo señalado como un enemigo, y nunca como un aliado de coyuntura confiable, y por lo tanto le siguen guardando, para cobrárselos en su momento, todos los agravios que le hizo tanto a Morena como a AMLO y la propia Claudia Sheinbaum, mientras fue el principal apoyo de la majadera de Xóchitl Gálvez.

En razón a ello, el tambaleante dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, conocido en el bajo mundo de la política como Alito, está enlistado para que, en el periodo de sesiones del Congreso que inicia en septiembre, se dirima la pertinencia y los tiempos de su proceso de desafuero.

La incertidumbre sobre el futuro de Alito entre los altos círculos dirigentes del tricolor creció después del viaje que Moreno Cárdenas realizó recientemente a Estados Unidos.

Por ello velan armas, para un eventual desafuero de Alito, personajes de importancia como Rubén Moreira, su esposa Carolina Viggiano, quien es la primera en la lista si se respeta el principio de prelación, Manuel Añorve y los exgobernadores Miguel Riquelme y el neoleonés Rodrigo Medina, quien cuenta con el apoyo del actual alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza.

Los pronósticos hacia las elecciones del 2027 son en el sentido de que, si se mantiene Alito en la dirigencia del PRI, el añejo tricolor perdería su registro al no alcanzar ni el 3 % de la votación.

No cabe duda que el PRI vive en una etapa terminal con Alito al frente.