Guadalupe Lizárraga Martes, 09 de Junio del 2015, 19:35
Por Sergio Ferrer y Guadalupe Lizárraga
TLAPA, Guerrero.-Antonio Vivar Díaz, maestro y activista del Movimiento Popular Guerrerense (MPG), murió de un disparo de la Policía federal el 7 de junio, día de las elecciones. Mientras grupos de choque incendiaban los puestos electorales, y Antonio intentaba retirarlos para que no fueran quemados. Sin embargo, la Policía federal le disparó desde la torre de la iglesia del Tepeyac, en el centro de Tlapa.
El cortejo fúnebre se tornó en una marcha el día de hoy en la que familaires y amigos de la víctima gritaban consignas en su memoria: «¡Antonio vive, la lucha sigue!». «¡Toño no murió, el gobierno lo mató!» y «¡Fue el Estado!».
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Antonio Vivar Díaz tenía 28 años. Estudiaba el último año de la licenciatura en Desarrollo Comunitario Integral en la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) de Tlapa, con el apoyo del Centro de Derechos Humanos de La Montaña, Tlachinollan. Casado y con una hija de 11 meses de nacido, horneaba pan, y se referían a él como El Panadero, pero también se le conocía como Toño o El Che porque llevaba una boina, y su discurso era contra el sistema político.
Uno de sus discursos destacados fue en el que enfatizaba la creación de un gobierno autónomo.
«Tenemos que organizarnos para cambiar este sistema de gobierno por uno propio, desde nuestro pueblos, porque el que tenemos ahora sólo nos trae muerte, destrucción, marginación, despojo, violencia, inseguridad, desigualdad, abandono educativo… Pero eso es gracias a unos cuantos que quieren que seamos sus esclavos».
Antonio Vivar Díaz (1987-2015)
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