Alfredo Griz Cruz Jueves, 15 de Octubre del 2026, 00:14
Cozumel mantiene rezagos en calles, drenaje y servicios pese al aumento del gasto público aprobado para este año.
Despacho 14El violento oficio de escribir
Por Alfredo Griz
Cozumel no es pobre. Cozumel está saqueada.
Mientras en las calles de la colonia San Miguel la gente brinca baches que parecen cenotes, mientras en la avenida 65 los taxis revientan suspensiones, mientras el drenaje colapsa con la primera lluvia... mientras, el Ayuntamiento de José Luis Chacón Méndez presume que aprobó mil 73 millones de pesos para 2026.
Mil setenta y tres millones. Escríbalo. Dígalo en voz alta.
¿Usted los ve? Porque nadie los ve.
El 24 de diciembre de 2025, cuando todo Quintana Roo estaba comprando el pavo para la cena de Navidad, el Cabildo de Cozumel aprobó, en fast-track, sin anexos, sin discusión, el presupuesto más grande en la historia de la isla. El tesorero Javier Ricardo Villanueva Catzim salió a decir la frase de siempre: “Finanzas sanas, responsables, apegadas a la legalidad”.
La misma cantaleta de siempre. La misma simulación de siempre.
El dato duro sin explicar
El presupuesto base es de 1,073 millones de pesos. Pero ése no es el dinero real.
A eso súmele 83 millones del fideicomiso de cruceros para un cuartel. Súmele 40 millones para el arranque de un Polifórum que no existe. Súmele 700 millones que están guardados, empolvados, secuestrados en el fideicomiso estatal del derecho de crucerista que los cozumeleños pagan y que el Gobierno del Estado no suelta. Súmele 3,563 millones que la CFE va a meter para cambiar el cable submarino porque la isla se estaba quedando sin luz.
Cozumel genera más de 1,500 millones al año y su Ayuntamiento no puede tapar un bache.
¿Por qué? Porque hay 450 millones al año que se van. Se fueron. Se cedieron. El Impuesto de Saneamiento Ambiental, ése que usted paga en cada hotel, en cada Airbnb, ya no es de Cozumel. Es del Estado. Y el Estado no lo regresa.
Ésa es la primera gran traición presupuestal. Entregar la joya de la corona a cambio de nada.
Los tres negocios del año
Vamos a lo que sí se ha gastado, porque es aquí donde la historia se vuelve criminal.
Negocio uno: las 21 patrullas de 25 millones. Sí, 25 millones en patrullas. Presentadas con bombo y platillo. Pero la inseguridad en la isla no baja. Las patrullas circulan para la foto.
Negocio dos: los 18 millones entregados de manera directa. Sin licitación. Sin concurso. Directo a una empresa. 18 millones de pesos del dinero del pueblo entregados como si fuera una propina. El dato no lo invento yo, lo documenta Sol Quintana Roo y, hasta hoy, el Ayuntamiento no ha mostrado el contrato. Cuando un gobierno entrega 18 millones sin licitar, no es un error. Es un patrón. Es la forma en que convierte el presupuesto en botín.
Negocio tres: el Polifórum de los 16 días. Éste es el monumento a la desfachatez.
Contrato MCO-DOP-R28-LPE/15-017-2025. Monto: 2,973,447.62 pesos. Objeto: estudios completos del Polifórum Francisco Cordero Núñez. Topografía, mecánica de suelos, impacto ambiental, cálculo estructural, proyecto arquitectónico, análisis costo-beneficio.
Plazo de ejecución: 16 días. Del 16 al 31 de diciembre de 2025. Dieciséis días que incluyen Navidad, Nochebuena, posadas y Año Nuevo.
Que alguien me explique cómo se hace una mecánica de suelos, un impacto ambiental ante Semarnat y un proyecto ejecutivo estructural completo en 16 días. Ni en China. Ni con inteligencia artificial. Eso no es un estudio. Es una factura. Es la simulación perfecta para justificar 40 millones que vienen después.
El presupuesto que no está
Estamos a octubre. El año fiscal se acaba. De los 1,073 millones de pesos, oficialmente sólo se han visto 141 millones en obra: el cuartel, las patrullas y una primera etapa de vialidades de 33 millones que sólo alcanzó para maquillar el centro.
¿Dónde están los otros 932 millones?
Están en el Capítulo 1000. Servicios personales. Nómina. Sueldos. Compensaciones. La burocracia dorada de Cozumel.
El Ayuntamiento no publica su Estado Analítico Trimestral desde 2024. Viola la Ley de Transparencia. Oculta el gasto. Porque, si lo publicara, veríamos que más del 70 % del presupuesto se va en mantener al gobierno, no en servir al pueblo.
Las calles siguen destruidas. Los servicios públicos son deficientes. La isla que recibe cuatro millones de cruceristas al año no puede recoger su basura a tiempo.
Y, mientras, el alcalde José Luis Chacón Méndez llega a su segundo año con 53.6 % de aprobación, según GobernArte. La aprobación más baja de la zona norte. No es aprobación. Es resignación.
Cozumel no necesita más presupuesto. Necesita que le devuelvan el que ya genera.
Necesita que le regresen los 450 millones del saneamiento que le quitaron. Necesita que le liberen los 700 millones del fideicomiso de cruceros que le tienen secuestrados en Chetumal. Necesita que alguien explique los 18 millones entregados sin licitación. Necesita que alguien explique cómo se hacen estudios de tres millones en 16 días.
Mil setenta y tres millones de pesos. Mil setenta y tres millones de promesas.
En Cozumel, el dinero llega en crucero y se va en yate. Y al pueblo le dejan el bache.
Es cuanto.