Rodolfo Soriano-Núñez Sábado, 08 de Julio del 2023, 15:44
A mediados de los noventa, Víctor Manuel Tucho Fernández, publicó Sáname con tu boca. El arte de besar.
El beso es un encuentro de los dos en un momento en que no existe nada más que ellos, dice en las primeras páginas del libro de Tucho Fernández.
Por Rodolfo Soriano-Núñez
Víctor Manuel Fernández fue ordenado sacerdote el 15 de agosto de 1986, cuando tenía 24 años, en la diócesis de la Villa de la Concepción de Río Cuarto, o de manera más sencilla, Río Cuarto, en la provincia de Córdoba. Está lejos de todo. A casi 580 kilómetros de Buenos Aires, capital de Argentina. Está a 340 kilómetros de Rosario, capital de la provincia de Santa Fe y a 190 kilómetros de Córdoba, capital de la provincia homónima.
Como todos los sacerdotes, pasó un tiempo antes de que lo nombraran párroco o cura. Ello ocurrió en 1993, cuando Ramón Artemio Staffolani le nombró al frente de la parroquia de Santa Teresita, ubicada a dos kilómetros del centro de Río Cuarto y permaneció ahí hasta el año 2000. Durante ese periodo, combinó su papel de párroco o cura con el de fundador y director del Instituto de Formación de Laicos de la diócesis y como director también del Centro de Formación de Profesores Jesús Buen Pastor en esa misma ciudad.
Fue un periodo de mucha actividad, en la que Fernández se ganó fama como un hombre que hacía un esfuerzo por hablar directamente, a los ojos, de sus feligreses, incluidos los más jóvenes.
Para acercarse a ellos fue que escribió el libro Sáname con tu boca. El arte de besar, que en fechas recientes, a pesar de que está fuera de circulación desde hace muchos años, ha ganado fama porque la derecha católica de habla inglesa en Estados Unidos lo ha usado para atacar al nuevo titular del Dicasterio para la Doctrina de la Fe.
Para ello se han valido, por una parte, de uno de los textos que, en forma de poema, incluyó Tucho Fernández, así como, sobre todo, de algunas de las fotografías de esculturas, obras de arte y animales que la editorial Lumen usó para ilustrar el libro.
Si uno va al sitio de Internet de Lumen y busca algún libro del ahora arzobispo Fernández no va a encontrar cosa alguna pues, aunque Lumen sostiene algunas obras de literatura religiosa en su catálogo, ya no incluye el del ahora antiguo arzobispo de La Plata.
El libro, sin embargo, circula profusamente en algunos sitios que se dedican a almacenar y transmitir archivos en formato PDF y es de uno de esos sitios donde se tomó el archivo que ponemos a disposición de los lectores de Los Ángeles Press para que sean ellos directamente quienes evalúen su contenido que tanto ha molestado a la extrema derecha del catolicismo estadunidense.
Los ataques contra quien recién ha sido nombrado al frente del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, han llevado al propio Fernández a exigir que se le respete, tanto en lo que hace a su conocimiento y formación como teólogo, como en su condición de persona.
El libro es similar en algunos elementos a otros que publicó en las décadas de los sesenta y setenta, el también sacerdote y sociólogo francés Michel Quoist, como Oraciones para rezar por la calle o Triunfo que, distribuidos por la Editorial Herder de España fueron un éxito de librería en distintos países de América Latina pero que, ya en los noventa, parecían ajenos a la realidad de entonces.
A contrapelo de lo que la extrema derecha católica de Estados Unidos, México y otros países insinúa, Fernández no da recetas. Lejos de ello usa distintos poemas de otros autores y algunos que él mismo escribió, para hablar del papel que debería cumplir el beso en las relaciones humanas.
El ahora arzobispo Fernández aclara al inicio de su libro que...
...consulté muchos libros, y quise mostrar cómo hablan los poetas sobre el beso. Así, tratando de sintetizar la inmensa riqueza de la vida, salieron estas páginas a favor del beso. Espero que te ayuden a besar mejor, que te motiven a liberar lo mejor de tu ser en un beso.
Ojalá que los lectores de Los Ángeles Press encuentren tan refrescante la lectura de este breve texto, menos de 80 páginas, con el que un joven párroco de una diócesis "perdida" a la mitad de la nada en las pampas argentinas, trataba de acercarse a sus feligreses.
Nada le indicaba a él que, años después su relación con el entonces recién nombrado obispo auxiliar de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio, lo llevaría a convertirse en el guardián de la doctrina del catolicismo y responsable, en virtud de ello, de darle una solución a la crisis de abusos sexuales que tanto daño le hace a la Iglesia Católica.
Y no es que sea el único libro o el libro más importante publicado por Fernández. Apenas en abril de 2022, publicó Río de alabanza. Sólo Dios. Es que es más fácil usar Sáname con tu boca. El arte de besar para atacarlo.
Acá el texto del arzobispo y futuro cardenal Víctor Manuel Fernández.