¿León XIV traza una nueva estrategia para combatir el abuso?
El papa León XIV durante la misa de inicio de su pontificado, 18 de mayo de 2025. Imagen base de Mazur, Iglesia Católica de Inglaterra y Gales @ www.flickr.com/photos/27340278@N03/54529630490.

Rodolfo Soriano-Núñez

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A pesar de lo acertado de la reunión y el proceso, su elegido como comisario de la supresión del Sodalicio plantea dudas a víctimas de esa organización peruana.

Durante 2025, tres diócesis alemanas han publicado reportes sobre el abuso. Sigue sin saberse si en América Latina alguna vez habrá reportes similares.

Por Rodolfo Soriano-Núñez

Noviembre trajo una combinación de secuelas y algunas novedades en algunos de los muchos frentes de la crisis global de abuso sexual del clero.

El sábado 8, el papa León XIV se reunió con sobrevivientes belgas. Esto ocurrió tras haber designado, el 6 de noviembre, al arzobispo de Arequipa, Perú como comisario adjunto para supervisar la supresión del Sodalicio, mientras en Alemania, las diócesis de Tréveris y Augsburgo publicaron informes sobre el alcance de la crisis.

El lunes 10 se conoció la noticia de la primera investigación canónica contra un obispo en funciones en España, seguida al día siguiente por la repentina y súbita laicización de un sacerdote argentino. Hacia finales de la semana se supo de un conflicto abierto entre el arzobispo de Santo Domingo, República Dominicana, y Roma por el nombramiento de su arzobispo coadjutor.

Tomadas en conjunto, algunas de las noticias parecen indicar cierta voluntad de abordar algunos de los aspectos más graves de la crisis, pero persisten las dudas.

La incertidumbre en torno a la agenda papal sigue siendo un elemento clave. Por ejemplo, hasta ahora no hay detalles sobre la reunión que León XIV mantuvo con el arzobispo emérito de Lima, Juan Luis Cipriani Thorné, a principios de octubre.

Este silencio es relevante porque Cipriani aún tiene influencia en los círculos católicos del mundo de habla española y es una figura clave en el Opus Dei que, al menos en teoría, vive un proceso de reforma, lo que deja abierta la cuestión de si León XIV aumentará la presión sobre esta entidad para frenar las prácticas sectarias o abordar las acusaciones de abuso dentro de sus comunidades. Incluso se desconoce el futuro de las restricciones impuestas por Francisco a Cipriani.

Lo que sí queda claro es que León XIV muestra algún grado de interés por la crisis, como lo demuestra su reunión de octubre con la organización Ending Clergy Abuse (ECA), una iniciativa que avanzó en la dirección correcta, aunque se vio afectada por la forma en que sus subordinados en Roma la reportaron (o dejaron de hacerlo) a las distintas ediciones del Bollettino diario de la Santa Sede.

Una tarde romana

A partir de las 16:30, el Papa León XIV celebró el sábado 8 una nueva reunión con sobrevivientes de abusos de Bélgica, uno de los últimos países visitados por el papa Francisco en septiembre de 2024. Durante su visita, el pontífice argentino enfrentó duras críticas de grupos y autoridades locales por el desastroso manejo de los casos de abuso en ese país, que se remontan a mediados del siglo XX.

En 2010, la Comisión Adriaenssens publicó un informe (disponible aquí en francés o neerlandés) que anuló la respetabilidad de la Iglesia Católica al exponer una vasta red de complicidad que involucraba a casi todas las nueve diócesis católicas belgas.

El informe documentó 476 casos de abuso y lo reveló como un fenómeno muy arraigado. La investigación demostró que la respuesta no fue de sincero respeto por las víctimas, sino de encubrimiento calculado, lo que condujo a que, de manera sistemática, se reportan menos casos de los que ocurrían: el subreporte.

Una de las primeras entregas de esta serie, publicada en 2023, reveló que, según una estimación de los autores del informe Sauvé de Francia, se podría cifrar el número de víctimas de abuso sexual por parte del clero entre un mínimo de ocho mil 437 y un máximo de 21 mil 262, a manos de al menos un centenar de clérigos depredadores. El texto, con los datos y una explicación, aparece a continuación.

Cuando Francisco visitó Bélgica, si bien el primer ministro Alexander De Croo le dio la bienvenida, también criticó duramente el legado de abuso sexual y encubrimiento de la Iglesia Católica y exigió medidas concretas para esclarecer el pasado y anteponer los intereses de las víctimas a los de la institución, según informó SwissInfo y otros medios europeos.

Tras los pasos de Francisco

La reunión de León XIV con sobrevivientes belgas fue recibida por los 15 asistentes como una especie de continuación del difícil encuentro que sostuvieron con su predecesor en septiembre de 2024.

Lamentablemente, el Bollettino de la Santa Sede del sábado 8 de noviembre no hace referencia alguna a dicha reunión. Al parecer, el motivo para no incluirla fue que la actividad se catalogó como privada, aunque cabría suponer que si el Pontífice pretende enviar un mensaje claro al resto de la Iglesia, sería mejor mantener un registro completo, público y oficialmente disponible de estas reuniones, incluso si su naturaleza y dinámica permanecen en privado.

Hasta el momento, la única entidad de la Santa Sede que informa sobre la reunión es Vatican News. Además de esta fuente, el relato más detallado del encuentro proviene del medio belga en lengua neerlandesa Otheo (contenido en neerlandés), aunque puede consultarse también este texto en español.

Lo publicado por Otheo prueba que el papa Prevost es consciente de que, como consecuencia del maltrato sufrido por algunas víctimas a manos de la jerarquía católica belga, estas se han convertido en no creyentes, algo que la agenda de la reunión denominó «la violación de las almas de los sobrevivientes». Además, la agenda incluía conversaciones sobre la necesidad de avanzar en la prevención de los abusos, con el objetivo de que no se repitan jamás, y de alcanzar un entendimiento en torno a la cuestión de las indemnizaciones para las víctimas.

El rey Felipe y la reina Matilde de Bélgica reciben al papa Francisco quien firma el libro de visitantes, septiembre 2024. Redes sociales de la Monarquía Belga.
El rey Felipe y la reina Matilde de Bélgica reciben al papa Francisco quien firma el libro de visitantes, septiembre 2024. Redes sociales de la Monarquía Belga.

Según el relato de Otheo de la reunión, que duró más de dos horas, a través de Aline Colpaert, una de las quince supervivientes presentes, se dedicó un tiempo considerable al tema del abismo existente entre la actitud de Roma y del papa hacia los sobrevivientes y la de los obispos locales.

El hecho de que tal abismo exista incluso en países como Bélgica, donde hay un informe nacional y abundante evidencia sobre la magnitud del abuso y el encubrimiento, es más revelador al compararlo con lo que viven los sobrevivientes en América Latina, donde muchos obispos, aunque sea en privado, incitan a sus líderes laicos más radicales a denostar, desacreditar y atacar a los sobrevivientes.

De regreso a los Andes

Y esto no es meramente hipotético. Una de las decisiones más recientes de León XIV fue nombrar a Javier Augusto Del Río Alba, actual arzobispo de Arequipa, Perú, como uno de los tres “comisarios apostólicos adjuntos” para ayudar al comisario apostólico designado, el sacerdote español Jordi Bertomeu, a continuar el proceso de supresión del Sodalicio de Vida Cristiana, una entidad, similar a una orden, que ha sido objeto de varios textos de esta serie en los últimos dos años.

Fue la diócesis de Del Río quien dio a conocer el nombramiento, como detalla este comunicado de prensa. Junto a él, Roma nombró también al laico César Arriaga Pacheco y al abogado peruano Juan Velásquez Salazar.

La designación de Del Río no fue bien recibida por los sobrevivientes del Sodalicio, e incluso sacerdotes y periodistas peruanos y observadores internacionales que siguen de cerca los hechos encuentran difícil comprender por qué León XIV, antiguo obispo en Perú, con profundo conocimiento de la magnitud de los abusos en el Sodalicio y de la capacidad de sus líderes para resistir cualquier directiva proveniente de Roma, había sido nombrado.

De izquierda a derecha, Alberto Ríos Neyra, vicario general, Raúl Chau Quispe, obispo auxiliar y Koan Li, párroco del Sagrario de la arquidiócesis de Arequipa, y un sacerdote no identificado, Arequipa, octubre de 2025. Redes sociales de la arquidiócesis de Arequipa.
De izquierda a derecha, Alberto Ríos Neyra, vicario general, Raúl Chau Quispe, obispo auxiliar y Koan Li, párroco del Sagrario de la arquidiócesis de Arequipa, y un sacerdote no identificado, Arequipa, octubre de 2025. Redes sociales de la arquidiócesis de Arequipa.

Para empezar, el vicario general de Del Río en la arquidiócesis es miembro pleno del ahora suprimido Sodalitium. Si se consulta esta página en el sitio web de la arquidiócesis, se puede leer que, después del nombre de Alberto Cristián Ríos Neyra, aparecen las iniciales «S.C.V.», que indican su pertenencia al Sodalitium Christianae Vitae, el Sodalicio de Vida Cristiana.

Algunos de los observadores menos pesimistas con el nombramiento de Del Río, como Martín Scheuch, quien sobrevivió a abusos en dicho grupo, lo ven como una forma de evitar la resistencia de los miembros más radicales de esa “orden” ahora suprimida, que, como hizo Giuliana Caccia (véase el texto enlazado después de este párrafo), estaban dispuestos a fingir ser víctimas de abuso sólo para desacreditar todo el proceso.

Aun si ese fuera el caso de Del Río, se ha labrado una reputación por sus intentos para minimizar la magnitud de los abusos en el Sodalicio, al insistir en la idea de que se trataba de «unas pocas manzanas podridas», para implicar que era posible mantener a esa “orden” activa sin suprimirla.

Del Río también es conocido por llamar a la «modestia», al recato, a los sobrevivientes de abuso sexual del clero en Perú, instándolos a no hacer públicas sus denuncias. En el vídeo enlazado después de este párrafo Del Río critica la supuesta «sexualización» de la cultura peruana y de otros lugares.

Al final del vídeo, Del Río vincula implícitamente la «ideología de género» con la crisis de abuso sexual del clero. Aunque cita la crítica del papa Francisco a la «ideología de género», su interpretación de la relación entre dicha «ideología» y los abusos proviene directamente de las excusas de Benedicto XVI para eludir la responsabilidad de la Iglesia Católica en la prevención de los abusos.

Como se explicaba en el artículo enlazado después de este párrafo, en el momento de la represión, una forma de que el Sodalicio siguiera existiendo era que los obispos locales de las zonas donde se había establecido dicha orden estuvieran dispuestos a permitirles existir como asociaciones diocesanas de fieles en sus diócesis o, si obispos como Del Río mantienen a los miembros de la organización en puestos de poder, donde podrán limitar el alcance o las consecuencias prácticas de la supresión dictada por el papa Francisco.

Es difícil imaginar que León XIV aceptara esto, pero lamentablemente, como lo demuestra el debate actual en los medios de comunicación hispanohablantes, tanto en Perú como en otros lugares, el nombramiento de Del Río como comisario, aunque sea adjunto y teóricamente bajo la dirección de Bertomeu, deja abierta la posibilidad de preguntarse si el papa Prevost trata de limitar el alcance de la decisión del papa Bergoglio con respecto al Sodalicio.

Los informes alemanes

En Alemania, las diócesis de Tréveris (Trier) y Augsburgo publicaron reportes parciales sobre el abuso en sus territorios. El documento de Tréveris (disponible en alemán aquí) y el informe de Augsburgo (disponible como documento PDF en alemán aquí) se suman a un informe similar publicado en abril por la diócesis de Wurzburgo (disponible como documento en alemán aquí).

Los tres reportes de esas diócesis forman de una investigación más amplia y continua sobre los abusos dentro de la Iglesia Católica en Alemania, que busca compensar el daño causado por el fracaso colectivo en la publicación de un informe nacional completo en 2013.

Luego de un escándalo nacional por las restricciones que la Conferencia Episcopal Alemana y Roma intentaron imponer a los autores, el informe se publicó como Informe MHG, en referencia a las universidades que lo llevaron a cabo: Mannheim, Heidelberg y Giessen. Un resumen está disponible en inglés aquí.

Como sucedió primero con el Reporte del John Jay College en Estados Unidos a principios de la primera década del siglo, y luego en Francia con el Reporte Sauvé, las conclusiones del MHG fueron impactantes y revelaron una profunda falla institucional para abordar la crisis. Hay más información sobre el MHG en esta serie, en la entrega cuyo enlace se encuentra después de este párrafo.

Tras ese fracaso, varias diócesis alemanas encargaron estudios similares que revelaron patrones históricos de victimización y fallas institucionales muy similares entre 1945 y principios de la década del 2000. Ahora, las diócesis deben contar con juntas asesoras de víctimas y procedimientos claramente definidos para la denuncia y el tratamiento de los casos de abuso.

En el caso de Wurzburgo, el informe abarca desde 1945 hasta 2019, mientras que el de Tréveris es el más reciente de una serie de informes que cubren, en este caso, el período 2001-2021. El de Augsburgo va de 1946 a 2014.

En las tres diócesis, la práctica administrativa habitual era una estrategia de autoprotección institucional y encubrimiento, reflejo del llamado «sistema Ratzinger». Antes de 2002, implicaba minimizar las acusaciones, priorizar la carrera del clérigo y la reputación de la Iglesia Católica sobre el bienestar de la víctima y, lo más común, una política de «aislamiento».

Solución geográfica, de nuevo

El «aislamiento» se expresaba en lo que esta serie ha identificado en varias entregas como la «solución geográfica», es decir, trasladar sacerdotes, a menudo por «motivos de salud», a nuevos destinos sin revelar sus antecedentes.

El texto de Wurzburgo señala una histórica falta de sanciones e intentos de suprimir archivos, mientras que Tréveris reconoció que “a veces persistían viejas costumbres” bien entrado el nuevo milenio.

El punto de inflexión más significativo y coincidente en los tres informes es la introducción de las directrices de 2002 por parte de la Conferencia de Obispos de Alemana, que sirvió para sistematizar la rendición de cuentas. Las tres diócesis experimentaron un cambio resultante hacia sanciones más estrictas.

Este proceso obligatorio fijó procedimientos formales para investigar, entregar ayuda material a las víctimas y denunciar obligatoriamente ante las autoridades canónicas y civiles, lo que llevó a la reducción clara y medible de las reacciones institucionales “inapropiadas”.

Stephan Ackermann, el obispo de Tréveris (Trier), Alemania, abril de 2025. Redes sociales de la diócesis de Tréveris, Alemania.
Stephan Ackermann, el obispo de Tréveris (Trier), Alemania, abril de 2025. Redes sociales de la diócesis de Tréveris, Alemania.

La adopción sistemática de estas directrices, seguida de documentos papales posteriores como Vos estis lux mundi, ya durante el pontificado de Francisco, consolidó una ruta común para los procedimientos orientada lograr una transparencia y rendición de cuentas coherentes, a pesar de la tensión que esto generaba con las expectativas públicas.

Finalmente, los informes comparten una realidad estadística común y devastadora que subraya el impacto a largo plazo del encubrimiento. En los tres casos, los perpetradores eran, en su mayoría, sacerdotes diocesanos. Analizaron el «campo claro», es decir, lo que se sabe sobre los incidentes históricos que constan en los archivos, y reconoce explícitamente un «campo oscuro» desconocido.

Fundamentalmente, los estudios destacan la enorme demora en la denuncia; por ejemplo, en Wurzburgo se citó una demora promedio de 25.7 años entre el delito y el momento en que la diócesis tuvo conocimiento. Esta demora generalizada significa que la gran mayoría de los casos documentados de abuso histórico, incluso con el compromiso de las administraciones diocesanas actuales con la «tolerancia cero» y la denuncia estatal, ya han prescrito para su enjuiciamiento.

En Wurzburgo, cabe destacar que el informe fue elaborado por la Comisión Independiente para el Procesamiento de Abusos Sexuales (UKAM, por sus siglas en alemán), con el apoyo del prestigioso abogado Hendrik Schneider y su bufete quien evidencia la deficiente respuesta institucional ante un problema que, como suele ocurrir, se transmite de un obispo a otro, y así sucesivamente.

Alcance de los abusos

El denominado «informe pericial exhaustivo» de Schneider analizó el alcance de los abusos, examinó la respuesta institucional e identificó los factores estructurales que facilitaron u ocultaron la violencia sexual de 1945 a 2019. Para ello, combinó métodos cuantitativos y cualitativos con un análisis exhaustivo de los archivos diocesanos, incluidos los registros internos o «Verschlusssachenregistratur» y los expedientes del personal, así como numerosas entrevistas con obispos actuales y previos, funcionarios y sobrevivientes.

Franz Jung, actual obispo de Wurzburgo, Alemania, septiembre de 2025. De las redes sociales de su diócesis.
Franz Jung, actual obispo de Wurzburgo, Alemania, septiembre de 2025. De las redes sociales de su diócesis.

El estudio identificó a 51 perpetradores con «sospechas plausibles o probadas» de haber cometido al menos un acto de abuso, 43 de los cuales eran clérigos (sacerdotes, diáconos). El número de actos de abuso documentados explícitamente y vinculados a estas personas ascendió a 449. Sin embargo, al extrapolar los datos conocidos sobre series de delitos, el número estimado de actos totales se eleva a 3,053.

El estudio proporciona una «tasa de carga de abuso» como el porcentaje de clérigos en activo acusados ​​en un año determinado de al menos un caso plausible de abuso. Esta tasa osciló entre el cero y el 1.1 por ciento durante el período.

La edad promedio de los perpetradores en el momento de su primer delito conocido fue de 40.5 años. Las víctimas, en su gran mayoría menores de edad, tenían una edad promedio de 9.8 años en el momento de su primera victimización, cifra ligeramente inferior a la del estudio más exhaustivo del MHG para Alemania. Cabe destacar que MHG encontró una proporción mayor del total de sacerdotes, alcanzando el 4.4 por ciento.

En Wurzburgo tres de cada cuatro víctimas tenían principalmente entre 6 y 13 años. La mayoría de los delitos documentados se clasificaron en cuatro categorías de gravedad (de un total de trece), que generalmente corresponden a abuso sexual de menores y protegidos con contacto físico, pero por debajo de los umbrales penales más severos.

Una historia de hermanos

La diócesis de Tréveris es particularmente relevante para el presente y el futuro de la Iglesia Católica alemana, ya que, a principios del siglo XXI, su obispo fue el cardenal Reinhard Marx, actual arzobispo de Múnich. Además, Tréveris es una diócesis sufragánea de Colonia, cuya arquidiócesis está encabezada por el cardenal Reiner Maria Woelki, quien es objeto frecuente de acusaciones y quejas por su demostrada dificultad para abordar los problemas subyacentes a la crisis de abusos sexuales por parte del clero.

En lo que respecta a Marx, su gestión en Múnich resulta aún más compleja, ya que dicha archidiócesis estuvo dirigida en su momento por el propio Joseph Ratzinger (1977-1982), y además, y quizás de manera más preocupante, porque nunca perdió el control de la diócesis.

El cardenal Reinhard Marx, arzobispo de Múnich y antiguo obispo de Tréveris, Alemania, se dirige a un grupo de fieles en su actual diócesis, noviembre 12 de 2025. Redes sociales del arzobispado de Múnich (München), Alemania.
El cardenal Reinhard Marx, arzobispo de Múnich y antiguo obispo de Tréveris, Alemania, se dirige a un grupo de fieles en su actual diócesis, noviembre 12 de 2025. Redes sociales del arzobispado de Múnich (München), Alemania.

Por si fuera poco, el hermano de Benedicto XVI, Georg Ratzinger, fue sacerdote y director de coro en la diócesis de Ratisbona (Regensburg), diócesis sufragánea de Múnich, donde en los últimos años se han denunciado abusos.

Primero en 2010 y luego en 2017, se reportó abuso de gran escala, estimado en 2017 en un mínimo de 547 víctimas de diferentes tipos de abuso a manos de 49 clérigos y laicos vinculados a la diócesis de Ratisbona, con 67 casos de abuso sexual por parte del clero.

Por ello, el mandato de Marx en Tréveris (2001-2007) no puede separarse de su más largo, pero también problemático, mandato en Múnich. Tanto que, en junio de 2021, renunció (véase aquí y aquí también). El pontífice argentino finalmente la rechazó.

Un aspecto destacable de algunos informes, incluido el de Augsburgo, es que sus autores tuvieron acceso a información que no estaba disponible para el equipo que recopiló originalmente los datos para el informe MHG, especialmente en lo que toca al acceso a los archivos privados, reservados o secretos de la diócesis.

En Augsburgo se hallaron mil 507 expedientes clericales con indicios de abuso, sexual o de otro tipo, con acusaciones contra 77 clérigos (el 5.1 por ciento de la población examinada). Estos 77 clérigos identificados pudieron vincularse definitivamente con delitos contra 156 víctimas. La gran mayoría de los perpetradores eran sacerdotes diocesanos (el 82 por ciento), y el 79 por ciento ejercía tareas pastorales en el momento del delito.

La mayoría de los informes se refieren a clérigos de entre 30 y 40 años. Casi tres de cada cuatro delitos fueron cometidos por varones de 30 a 59 años. A pesar de que la reincidencia era frecuente, solo en algunos casos se conserva un registro de la conducta posterior al delito. El informe procedente de Augsburgo destaca por el número de casos documentados de víctimas femeninas: una de cada tres.

Un parteaguas en España

A principios de noviembre, se produjo un hecho sin precedentes en España. Concretamente, Rafael Zornoza Boy, obispo de la pequeña diócesis de Cádiz, sufragánea de Sevilla, en el sur del país, acaparó durante unas horas las portadas de los medios españoles al convertirse en el primer obispo en ejercicio sujeto a una investigación canónica en España.

La acusación contra Zornoza Boy se refiere al presunto abuso sexual de un seminarista a su paso como profesor y director del seminario de Getafe en los noventa. Dado que ya es obispo bajo la autoridad de la arquidiócesis de Sevilla, y que Getafe depende de Madrid, se trata de una investigación bastante compleja.

Tiene ya 76 años, por lo que constituye una doble anomalía. Por un lado, es el primer prelado en España en ser acusado públicamente y sometido a una investigación canónica, y por otro, uno de los pocos obispos que siguen en el cargo después de los 75 años. No está claro por qué continúa siendo obispo.

Rafael Zornoza Boy, obispo de Cádiz y Ceuta, España en la biblioteca del seminario de su diócesis, junio de 2025. Redes sociales de su diócesis.
Rafael Zornoza Boy, obispo de Cádiz y Ceuta, España en la biblioteca del seminario de su diócesis, junio de 2025. Redes sociales de su diócesis.

Lamentablemente, la opacidad con la que la Iglesia Católica gestiona los nombramientos y las renuncias de obispos y sacerdotes obliga a especular en casos como este. Zornoza ha sido objeto de frecuentes quejas por su gestión de las finanzas de la diócesis.

La primera se remonta a 2013-2014, aproximadamente dos años después de su nombramiento como obispo. En aquel entonces, sacerdotes locales se quejaron de las exigencias económicas de un prelado descrito en los medios católicos españoles como un «obispo señorito», que en México tendría que interpretarse como un «obispo fifí» o algo similar.

Al menos dos sacerdotes de Cádiz, Antonio Casado y Rafael Vez Palomino, han denunciado a lo largo de los últimos diez años la arrogancia de Zornoza Boy. Un hito en sus críticas a la mala gestión en Cádiz fue la carta que enviaron a Francisco en 2018, donde relataban la situación que ya se vivía entonces. La carta está disponible aquí.

Como suele ocurrir, tanto Casado como Vez Palomino han pagado las consecuencias de sus críticas con frecuentes ataques, públicos y privados, por parte de Zornoza Boy y sus simpatizantes, quienes los han atacado con la habitual retahíla de adjetivos para desacreditarlos. En este sentido, cabe suponer que Zornoza Boy lleva tiempo en el punto de mira de la nunciatura española.

Más significativo aún, a pesar de su larga tradición de negar cualquier acusación, Luis Argüello García, actual presidente de la conferencia de obispos católicos de España y titular de la arquidiócesis de Valladolid, y el cardenal José Cobo Cano, arzobispo de Madrid, donde Zornoza Boy inició su carrera eclesiástica, coinciden en que las acusaciones son creíbles.

Lamentablemente, los medios locales de Cádiz, España, defendieron a Zornoza Boy con vehemencia, recurriendo a las habituales falacias y reservas. La más notable de todas fue la falta de pruebas que justifican el delito del que se le acusa: abusar de un seminarista cuando era director del seminario de la diócesis de Getafe y secretario del entonces obispo, el finado Francisco José Pérez.

Madrid es relevante no solo por la importancia de la capital del país, sino porque Zornoza Boy fue originalmente sacerdote allí, y Getafe es su diócesis sufragánea, por lo que Cobo Cano estuvo involucrado de alguna manera, aunque aún no está claro el alcance de su participación en el proceso canónico.

Una imagen generada por la IA de Microsoft 365 a partir del texto de hoy.
Una imagen generada por la IA de Microsoft 365 a partir del texto de hoy.

Cabe señalar que Zornoza era entonces un protegido del todopoderoso cardenal Antonio María Ruoco Varela quien, en los noventa y dos mil, alardeaba de su influencia en Roma durante los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI.

Zornoza se educó en Madrid, estuvo incardinado allí durante 16 años (1975-1991). Cuando el desarrollo urbanístico de Getafe hizo necesaria la creación de la diócesis homónima, Zornoza fue trasladado como sacerdote.

Allí fue secretario del obispo, profesor y director del seminario, y miembro del consejo diocesano de asesores (como lo señala su biografía en Wikipedia). En 2005, se convirtió en obispo auxiliar y, seis años después, en agosto de 2011, Benedicto XVI lo envió a Cádiz, diócesis sufragánea de Sevilla.

Por lo pronto, a pesar de las limitaciones y obstáculos, León XIV permitió que avanzara la investigación de un obispo español en funciones en un caso de abuso, así sea histórico y prescrito en la vía civil, lo que lo hace un caso relativamente seguro para el obispo, pues no hay riesgos de que enfrente un juicio civil. ¿Es un signo de Roma a los obispos españoles sobre la necesidad de atender ya sus muchos casos pendientes?

La investigación canónica de Zornoza cobra mayor relevancia dado que, a principios de semana, el gobierno español se reunió con supervivientes de 22 asociaciones de víctimas de abusos sexuales por parte del clero. Félix Bolaños, alto funcionario, habló sobre un próximo acuerdo con la Iglesia Católica que incluirá un fondo para indemnizar a las víctimas.

El doble rasero en Argentina

Finalmente, resulta imposible no preguntarse sobre la laicización exprés del sacerdote argentino Rodrigo Enrique Vásquez, de la diócesis de San Nicolás, el 11 de noviembre. La laicización se derivó de un proceso canónico iniciado después de que Vásquez lanzara duras críticas públicas, incluyendo insinuaciones sobre la identidad sexual, contra dos figuras clave argentinas: el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, y el prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, Víctor Manuel Fernández, en 2023.

El proceso canónico duró poco menos de dos años en Argentina, desde agosto de 2023 hasta junio de 2025. En ese momento, el expediente fue enviado a Roma. El Dicasterio para el Clero recibió el expediente en agosto, y poco después, en octubre de este año, el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, presidido por Fernández, dictaminó la expulsión de Vásquez del estado clerical, su destitución.

El papa León XIV y el arzobispo Jorge García Cuerva de Buenos Aires, Argentina, junio 2025. Redes sociales del arzobispado de Buenos Aires.
El papa León XIV y el arzobispo Jorge García Cuerva de Buenos Aires, Argentina, junio 2025. Redes sociales del arzobispado de Buenos Aires.

Resulta difícil imaginar el castigo de Vásquez como una pérdida para la Iglesia. Desde sus días como seminarista en la diócesis de San Isidro, había tenido problemas con sus superiores, quienes finalmente lo expulsaron, por lo que fue ordenado sacerdote para la diócesis militar argentina. Allí también tuvo dificultades, y así fue como terminó en San Nicolás de los Arroyos, a 220 kilómetros al norte de Buenos Aires.

Aunque resulte difícil imaginar que alguien extrañe a Vásquez como sacerdote, es imposible ignorar que en las cárceles argentinas hay depredadores sexuales convictos, como Julio César Grassi, quien, a pesar de haber sido condenado por abuso sexual de menores a su cargo, sigue siendo sacerdote. El primero de los siete casos de abuso sexual incluidos en el texto enlazado después de este párrafo ofrece más detalles sobre Grassi.

En este sentido, resulta evidente que existe un problema con el uso que la jerarquía hace de un instrumento tan poderoso como la laicización de un sacerdote. ¿Cómo es posible que un caso apenas elevado a Roma en agosto de este año tenga una resolución tan contundente por atacar al arzobispo García Cuerva y al cardenal Fernández, mientras que Grassi sigue siendo sacerdote?

Resulta imposible no ver la fulminante laicización de Vásquez como una clara demostración de control jerárquico, un castigo al disidente de la jerarquía, que evidencia la capacidad de la Curia Romana para actuar de forma inmediata y decisiva cuando se critica a uno de sus máximos dirigentes, mientras que a Grassi no existe voluntad alguna de castigarlo.

Un problema en la Dominicana

Finalmente, la pequeña nación caribeña de la República Dominicana se encuentra conmocionada después de que el actual arzobispo de Santo Domingo decidiera hacerse la víctima tras el envío por Roma de un arzobispo coadjutor en octubre.

El arzobispo Francisco Ozoria Acosta acogió primero con beneplácito el nombramiento del arzobispo Carlos Tomás Morel Diplán, antiguo auxiliar de Santiago de los Caballeros y antiguo obispo de La Vega, como su coadjutor. La cuenta de Facebook de la arquidiócesis de Santo Domingo publicó un mensaje de celebración por el nombramiento del "arzobispo coadjutor", como se puede ver después de este párrafo o aquí.

Según medios dominicanos, Roma nombró a Morel Diplán como coadjutor a petición de Ozoria Acosta. Sin embargo, el jueves 14 de noviembre, Listín Diario y El Caribe, los periódicos más importantes de la mitad hispanohablante de La Española, publicaron artículos que reflejaban el enfado de Ozoria Acosta con Roma por su nueva situación, en la que sólo conservaba los títulos de primado de la República Dominicana y de América, mientras que todas las facultades efectivas habían sido transferidas a Morel Diplán.

Curiosamente, esto es lo que sucede cuando Roma nombra a un coadjutor y no a un auxiliar. Cuando Ozoria Acosta celebró la llegada de su coadjutor, debería haber estado al tanto de lo que ocurría. El nombramiento de Morel Diplán se conoció el 18 de octubre, según informó el Bollettino de la Santa Sede.

Carlos Tomás Morel Diplán durante su instalación como arzobispo coadutor de Santo Domingo, República Dominicana, noviembre 11, 2025. De las redes sociales de su arquidiócesis.
Carlos Tomás Morel Diplán durante su instalación como arzobispo coadutor de Santo Domingo, República Dominicana, noviembre 11, 2025. De las redes sociales de su arquidiócesis.

Por el momento, no está claro qué ocurre en la diócesis católica más antigua del hemisferio occidental, pero llama la atención que tanto Listín Diario como El Caribe trazaran un paralelismo con lo sucedido hace once años en Santo Domingo, cuando Joszef Wesolowsky, hasta entonces el nuncio de origen polaco ante la República Dominicana y otros territorios del Caribe, quien extraditado a Roma para ser juzgado por abuso sexual de menores.

La semana concluyó el jueves con un llamado del papa León XIV a proteger a los niños de la influencia de la Inteligencia Artificial. Tristemente, no hay versión en español del mensaje sobre esos peligros, sólo en italiano y otras lenguas.

Es necesario preguntarse por los posibles efectos de la IA en los menores, pero cabe preguntarse si el llamamiento de la Iglesia sobre ese tema no sería más significativo si los poderes del papado se comprometieran realmente a abordar los problemas de la propia Iglesia Católica en materia de abuso sexual del clero, que son anteriores a la era de la IA.

Un resumen de esta entrega de la serie está disponible como audio después de este párrafo.

Nota: La imagen principal incluye la fotografía de León XIV de Mazur, Iglesia Católica de Inglaterra y Gales @ www.flickr.com/photos/27340278@N03/54529630490. También incluye imágenes de:

  • Elena Romera de la bandera de Alemania @ www.flickr.com/photos/89471682@N00/406853141;
  • Matthew Black de la bandera de Bélgica @ www.flickr.com/photos/60099286@N00/4101931415;
  • Kent Quirk de la bandera peruana @ www.flickr.com/photos/28939035@N00/2699489517,
  • y de Elentir de un grupo de banderas españolas @ www.flickr.com/photos/96937621@N00/418286338.