Guadalupe Lizárraga Sábado, 25 de Julio del 2026, 01:13
Una investigación de Los Ángeles Press reconstruyó la desaparición forzada, tortura, ejecución y entierro clandestino del reportero sonorense, cuyo nombre permanece todavía en la lista de periodistas desaparecidos de Artículo 19.
Por Guadalupe Lizárraga
Ciudad de México.— La organización Artículo 19 omitió en su registro sobre periodistas asesinados en México a Alfredo Jiménez Mota, reportero de El Imparcial desaparecido el 2 de abril de 2005 en Hermosillo, Sonora, pese a la investigación publicada por Los Ángeles Press que documentó su desaparición forzada, tortura, ejecución y entierro clandestino.
El registro actualizado de la organización contabiliza 181 periodistas asesinados en México desde el año 2000, en posible relación con su labor informativa. El nombre de Jiménez Mota, sin embargo, no aparece entre las víctimas, aunque Artículo 19 reconoce que existen más asesinatos de personas dedicadas al periodismo que los incorporados a su documentación. Pero no ofrece una explicación específica sobre la exclusión de Jiménez Mota del registro de homicidios, pese a los elementos difundidos durante más de dos décadas sobre su ejecución.
En 2005, solo está el registro de José Reyes Brambila, Dolores García Escamilla y Raúl Gibb Guerrero, y se omite el nombre de Alfredo Jiménez Mota desaparecido el 2 de abril de 2005 y ejecutado y ocultado su cuerpo en Sonora.
Jiménez Mota permanece clasificado por la organización entre los 32 periodistas desaparecidos en México. Esa categoría responde a que sus restos no han sido localizados y el Estado mantiene formalmente abierta la búsqueda. La clasificación, no obstante, omite los hallazgos de la investigación publicada por Los Ángeles Press sobre la ejecución del periodista y el ocultamiento de su cuerpo.
En abril de 2022, Los Ángeles Press publicó la investigación “El crimen organizado desde el gobierno: desaparición forzada y ejecución del periodista Alfredo Jiménez Mota”. El reportaje reconstruyó el crimen mediante información del expediente PGR/SIEDO/UEIS/177/2005, testimonios de expolicías, registros judiciales, archivos de prensa y declaraciones relacionadas con las 22 líneas de investigación abiertas durante los primeros 17 años del caso.
La investigación identificó la intervención directa e indirecta de integrantes de la entonces Procuraduría General de la República, la Procuraduría General de Justicia del Estado de Sonora, la Policía Judicial estatal y operadores del grupo criminal conocido como Los Números o Los Güeritos, vinculado con los hermanos Beltrán Leyva.

Alfredo Jiménez Mota tenía 25 años y cubría narcotráfico, seguridad pública y las relaciones entre grupos criminales y autoridades de Sonora. Tres meses antes de su desaparición publicó el artículo “Los Tres Caballeros”, sobre las operaciones de los hermanos Beltrán Leyva y la protección que recibían de funcionarios de los tres niveles de gobierno. También investigaba al grupo de Los Números, encabezado por Raúl Enríquez Parra.
La noche del 2 de abril de 2005, el reportero se reunió con Andrés Montoya García, entonces subdirector del Sistema Estatal Penitenciario de Sonora. El funcionario declaró que lo dejó en un supermercado después de las diez de la noche.
A las 23:04 horas, Jiménez Mota recibió una llamada de Raúl Fernando Rojas Galván, entonces subdelegado de la PGR en Sonora. Fue el último contacto registrado en la línea telefónica del periodista. Rojas Galván fue obligado a renunciar semanas después, aunque posteriormente fue trasladado a las oficinas centrales de la dependencia y continuó ocupando cargos públicos.
La investigación de Los Ángeles Press señaló a José Antonio Montoya García, alias El Montoyita, hermano del funcionario que se reunió con Jiménez Mota, como uno de los agentes que habrían participado materialmente en su privación ilegal de la libertad. Para el operativo habrían sido utilizados vehículos oficiales de la Policía Judicial del Estado.
Los testimonios incorporados a las líneas de investigación describieron el traslado del periodista hacia una pista ubicada entre San Pedro El Saucito y Ures. Desde ese punto habría sido llevado en una aeronave hasta un rancho cercano a San Bernardo, Álamos, donde fue torturado. Después habría sido trasladado a Ciudad Obregón, ejecutado y sepultado clandestinamente.

Una carta-testimonio reproducida en fuentes consultadas para el reportaje describió la ruta de los responsables y mencionó a cerca de 40 participantes, la mayoría integrantes de corporaciones policiales o personas vinculadas con estructuras gubernamentales. La investigación identificó mandos, agentes y operadores criminales que permanecieron sin ser procesados por el crimen.
En septiembre de 2022, una segunda investigación para Los Ángeles Press documentó la participación atribuida a los hermanos Francisco Javier y Enrique Hernández García, conocidos como El Panchillo o El 2000 y El Samo. Ambos operaban para Los Números y mantenían vínculos con la organización de los Beltrán Leyva.
De acuerdo con testimonios de expolicías, registros de prensa e información del expediente citados por Los Ángeles Press, El Panchillo habría coordinado el traslado para la tortura y posterior ejecución del periodista, con la participación de su hermano Enrique Hernández García. Los boletines oficiales difundidos con motivo de sus distintas detenciones omitieron los señalamientos que los relacionaban con el caso Jiménez Mota.
La investigación también señaló que ninguno de los funcionarios y mandos mencionados reiteradamente en el expediente había sido investigado a profundidad. Entre ellos aparecían Roberto Tapia Chan, Andrés Montoya García y el entonces procurador de Sonora, Abel Murrieta Gutiérrez, ejecutado en Ciudad Obregón el 13 de mayo 2021.
En diciembre de ese mismo año, el Estado mexicano ofreció una disculpa pública a la familia de Alfredo Jiménez Mota y reconoció que no garantizó su seguridad e integridad. El acto encabezado por el entonces subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas, no derivó en la localización de sus restos ni en la identificación judicial de los responsables materiales e intelectuales, pese a que esta periodista habló directamente de su investigación sobre el caso con el funcionario en la Secretaría de Gobernación.
Han transcurrido más de 21 años desde el crimen. La ausencia del nombre de Alfredo Jiménez Mota en el informe de periodistas asesinados de Artículo 19 mantiene incompleto el recuento de la violencia contra la prensa durante el gobierno de Vicente Fox.
La investigación de Los Ángeles Press documentó que el reportero fue privado de la libertad por agentes vinculados con estructuras gubernamentales, trasladado, torturado, ejecutado y sepultado clandestinamente. La falta de recuperación de sus restos prolonga la desaparición forzada, pero no elimina la evidencia reunida sobre su asesinato.
En el siguiente video aparece uno de los testigos que fueron entrevistados por Los Ángeles Press sobre el asesinato del periodista Alfredo Jiménez Mota.