Universidad La Salle protege al depredador Serrano Limón: Eduardo Arce
Eduardo Arce Schreiber durante la entrevista con Los Ángeles Press, 19 de junio de 2026.

Rodolfo Soriano-Núñez

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Aunque ya se giró una orden de arresto contra Serrano Limón, se encuentra prófugo. Eduardo señala a los lasallistas de proteger a quien fuera su profesor de física.

Serrano Limón atacó a Eduardo en una casa de los así llamados Hermanos de las Escuelas Cristianas, conocidos como lasallistas, en la Ciudad de México en 2010.

Por Rodolfo Soriano-Núñez

En los últimos días se han conocido detalles en México acerca de una orden de arresto girada contra Francisco Serrano Limón, un miembro de la orden de los lasallistas, quien fungía como profesor en la preparatoria de la Universidad La Salle, ubicada en avenida Benjamín Franklin, en la Ciudad de México.

Serrano Limón es hermano, además, de Jorge, quien fuera líder de lo que fue el Movimiento Nacional Provida, organización con vínculos con distintos grupos de la extrema derecha mexicana y latinoamericana, incluido el así llamado El Yunque, una organización secreta, con estructura paramilitar, cuya existencia fue reconocida abiertamente durante la década pasada en un intento para legitimar los muchos abusos que perpetraron, incluida la violencia física contra quienes ellos identificaran como sus enemigos.

Un texto de 2025, vinculado después de este párrafo pasa revista al legado de la Organización Nacional El Yunque en México, su vasta influencia, tan amplia que incluye a políticos ahora retirados en Italia y otros países de Europa, América Latina y Estados Unidos. La hipótesis que siguen es que, dado que se consideran a sí mismos víctimas de algún tipo de persecución en México, uno debe aceptar la violencia que ejercieron contra otroas personas en México porque ellos consideran que realizaban una suerte de cruzada.

Que Francisco Serrano LImón es un depredador lo admitieron públicamente los mismos miembros de la orden lasallista. Ello ocurrió en una actividad pública realizada el 16 de marzo de 2022 en el auditorio principal de la Universidad La Salle. El problema es que sólo admitieron el abuso contra Jorge Flores Silva, quien era un menor cuando sufrió la agresión. Del resto de los casos apenas se empiezan a conocer detalles gracias a las denuncias que han presentado personas como Eduardo Arce Schreiber.

Es notable que, a pesar de que reconocen ese caso, a diferencia de los llamados hermanos maristas, la única orden religiosa católica que opera en México cuya comisión para prevenir abusos sexuales aparece como registrada y en funcionamiento en el sitio oficial de la Conferencia del Episcopado Mexicano, los lasallistas opten por hacer como que nada ha ocurrido en sus aulas, pues la propia CEM no reporta la existencia de alguna comisión para prevenir abusos.

En ese sentido, el caso de Eduardo Arce Schreiber es un doloroso recordatorio del carácter cosmético de muchas de las medidas que ha adoptado en las últimas cuatro décadas la Iglesia Católica a escala global y en México para resolver o mitigar, en su opinión, la incidencia del abuso sexual en los espacios que controla esa organización religiosa.

Lo que sigue es la conversación con Eduardo Arce Schreiber el 19 de junio de este año.

Eduardo, a mí me gustaría mucho que tú me presentaras lo sustantivo de tu caso. ¿Qué es lo que tú consideras que nosotros debemos saber de tu caso? ¿Cuándo ocurrió? ¿En dónde ocurrió? ¿Cuáles fueron las condiciones en las que esto ocurrió?

Sí, esto me sucedió en el año 2010.

¿Qué edad tenías?

16 años.

¿Tú estabas entonces en secundaria o preparatoria (bachillerato)?

Estaba cursando mi primer año de preparatoria. Sí, yo vivía en Mérida, Yucatán y la secundaria la cursé allá y justo me regresé a la Ciudad de México. Nosotros somos de Ciudad de México, nací aquí e igual mi familia, pero regresamos a Ciudad de México. Yo para continuar mis estudios y mi papá por empleo.

Entro a La Salle y a mí, de entrada, me pareció un cambio muy, muy grande porque yo venía de una escuela muy pequeña con dos salones, con pocos alumnos y en la escuela aquí en La Salle pues son 20 salones con 50 alumnos, ¿no? Entonces, éramos mil alumnos en el primer año de preparatoria.

Claro, es uno de los colegios católicos más grandes de la Ciudad de México.

Sí, en el plantel de Benjamín Franklin, en la colonia Condesa.

Está muy cerca de Chapultepec aquí en la Ciudad de México. ¿Tú estudiabas en Mérida también en un colegio católico?

No, no, no, para nada. Era completamente laico y aquí, bueno, yo entré a La Salle. Yo no soy creyente desde hace... No, más bien nunca he sido creyente. No entré a La Salle por alguna convicción religiosa, solamente por el prestigio de la universidad y por recomendación, bueno, de la preparatoria en ese entonces.

Claro.

Y entro a la escuela y dentro de los salones, pues ya los maestros que nos asignaron, uno de ellos se encontraba, esta persona, Luis Francisco Serrano Limón, que era maestro de física, pero pues también ocupaba un cargo religioso en la escuela, que era de coordinación de pastoral, porque pues él es hermano lasallista.

Ellos no son sacerdotes, aunque algunos medios acá en México torpemente los han presentado como sacerdote. Los lasallistas son religiosos o hermanos como ellos se identifican.

Pero, además de ser hermano o fraile, él daba esa clase que, bueno, además es una de las clases más difíciles siempre en la preparatoria, ¿no? Es uno de los filtros donde los profesores tienen la opción de apretar a los que no cumplan, y además él, según nos explicas, ocupaba un cargo en la estructura de autoridad de la preparatoria de lo que se conoce acá como la Universidad La Salle, ¿no?

Sí es, así es, y aparte esta persona pues se caracterizaba mucho por ser, pues muy carismático, queriendo ser muy chistoso, hasta en su manera de vestir y de actuar, ¿no?, porque usaba, él era de complexión sumamente robusta y él acostumbraba a usar tirantes, tirantes con los que bailaba, usaba corbatas, pues también ridículas con caricaturas y demás.

Entonces, de alguna manera ganaba la confianza tanto de alumnos como de los docentes. Es más, era súper queridísimo y todos los conocían. En mi caso, sí, para mí fue un shock porque, pues la verdad es que Mérida es muy, para ese entonces también era un estado muy, muy distinto a lo que es ahorita, es decir, muy conservador.

Y llego aquí a esta escuela y me toca un religioso que me habla, también nos hablaba con contextos, pues tal vez un poco fuera de lo común porque al ser el religioso no te esperas comentarios de cómo te has masturbado, o cómo te masturbas tú, ¿no?, o simplemente chuleaba niñas de la misma preparatoria y así no nos sentían en confianza, ¿no?, para platicar estos temas, sobre todo.

Tú ya estuviste en La Salle como una preparatoria mixta…

Sí, mixta.

Entonces había jóvenes mujeres con ustedes en los salones de clase.

Así es. Y hacía ese tipo de comentario, refiriéndose a compañeras nuestras. Y algo que también hacía muchísimo en clase, no sólo era dar su clase de física, sino que también nos presentaba videos de abortos. De qué tan grave es un aborto. Qué tan malo puede llegar a ser un aborto. Ya nos enseñaba la parte peor de ese procedimiento como para hacernos, no sé, simplemente no aceptarlo, ¿no?, o lograr que pensáramos algo negativo respecto al aborto.

Jorge Eduardo Arce Schreiber durante la entrevista del 19 de junio de 2026 con Los Ángeles Press.
Jorge Eduardo Arce Schreiber durante la entrevista del 19 de junio de 2026 con Los Ángeles Press.

El hermano de Jorge

Él es hermano de una de las figuras clave del movimiento Provida acá en México, ¿no?, el movimiento contra el aborto en México, Jorge Serrano Limón

Así es.

Que fue motivo de escándalos más o menos por aquellas épocas en los que incluso el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa del Partido Acción Nacional, que tenía como un elemento de su plataforma la oposición al aborto, debió reconocer que había problemas con la contabilidad de las organizaciones con las que Jorge Serrano Limón trabajaba porque presentaban como gastos deducibles cosas absurdas. Presentaban lencería para mujer, cosas que simple y sencillamente no se podían explicar, que pudieran formar parte del trabajo que supuestamente hacía Provida como una organización no gubernamental.

Y me imagino que ustedes de alguna manera estaban también por lo menos al tanto del hermano, es decir, Jorge.

No. La verdad es que no. Jamás nos mencionó el hermano de Jorge Serrano ni del movimiento ni nada. Lo hacía de manera indirecta.

Y entonces, ¿qué sucede en ese contexto que nos describes?

Y bueno, durante el curso, este poquito antes de que empezaran los exámenes finales, nos pidió, a los alumnos, pidió como a cinco compañeros que saliéramos para que nos hiciera una propuesta formal para ir a la casa de los hermanos lasallistas.

¿Para qué?

Para hacer, para tiempo de ocio. Para ir a perder el tiempo, el tiempo de ocio.

Nos comentó que dentro de la casa había muchas pantallas, tenían cuartos de televisión, tenían billar, tenían pipas de agua, las hookas o narguiles y, pues, por la edad en la que yo tenía estaba impresionado y todo esto que las hay a la puerta libre que él me iba a justificar faltas, me pareció buena idea y yo fui la primera persona que quiso ir a esta casa de los hermanos.

De hecho, días antes todavía me mandó mensajes, porque él acostumbraba a agregar a sus alumnos tanto en Facebook como tener, tener sus números de celular y él en Facebook me mandó mensajes como de seguimiento para ver en qué, me hizo el comentario, no, de, eso es como la cuenta regresiva del basquetbol, para decidirme por un día para ir, ¿no?

De esto me acuerdo perfecto, fue un día martes, por el mes de abril, ya de 2010, pues era del curso de la prepa 2009-2010, entonces, ya, ya en abril, más o menos por las fechas de esos exámenes finales, teníamos la clase de educación física, que duraba dos horas y él, previo a esto, a irnos a la casa de los hermanos, me pidió que, que lo acompañara a su cubículo para que él me elaborara un justificante, porque también hacía labor de “acompañamiento”.

Este “acompañamiento” era para alumnos que tuvieran algún tema en casa, algún problema escolar, académico, ¿no?, sobre todo ver de qué manera apoyarlo. Y él aprovechaba ese aspecto del acompañamiento.

Él me da el justificante y nos vamos a la casa de los hermanos desde la universidad, a unos minutos de la preparatoria. Salimos desde la preparatoria en su camioneta y nos dirigimos por el rumbo del Hospital Mocel (ahora conocido como Ángeles Mocel), que está en la colonia San Miguel Chapultepec.

Destacados en azul marino aparecen algunos de los edificios que integran el campus de la Universidad La Salle cerca de la avenida Benjamin Franklin (Eje 3 Sur) en Ciudad de México. A la izquierda, en rojo, los edificios vinculados al Hospital Ángeles Mocel. Base: Google Maps.
Destacados en azul marino aparecen algunos de los edificios que integran el campus de la Universidad La Salle cerca de la avenida Benjamin Franklin (Eje 3 Sur) en Ciudad de México. A la izquierda, en rojo, los edificios vinculados al Hospital Ángeles Mocel. Base: Google Maps.

Yo tenía poco tiempo de haber regresado de Mérida, entonces no estaba muy bien ubicado, pero recuerdo una puerta negra, entramos al garaje y lo primero que había o que vi fue una puerta en la que había una cocina y varias monjitas o hermanas cocinando, él las saluda y me ven, pero al parecer no les pareció nada extraño, ¿no?

¿Tú ibas solo o iban otros contigo?

Sólo yo.

¿Sólo tú?

Sólo yo, y bueno, ya entramos a la casa. Justo en la entrada principal estaba otra persona de intendencia, lo saludó y me ofreció a darme un tour por la casa y lo primero fue que me ofreció algo de tomar. Entró a una alacena y me sacó un Boing de guayaba, perdón, de mango.

Avanzamos un poco más y estaban ya los cuartos con televisiones. Eran todavía estas teles grandes, pantallas Mitsubishi grandes y había varios sillones grandes, los que se llamaban reposets. Al fondo había otra sala, ahí tenían sus mesas de billar y pues me iba enseñando, me iba explicando qué hacían ahí. Cómo perdían el tiempo y demás.

Él tenía que dar una clase de repaso de física justamente para los exámenes finales. Pero lo iba a hacer en un auditorio de la preparatoria. Entonces él me pidió que la acompañara a su cuarto.

Los hermanos tienen en ese edificio cuartos que parecen los de un hotel, cada uno tiene su cuarto y nos dirigimos hacia su cuarto. Entramos y justo cuando va cerrando la puerta yo todavía veo cómo pone un letrero de “no molestar” con la imagen de Juan Pablo II.

Entramos cuarto y lo primero era el baño, estaba un tocador, después la cama, una computadora y TV, a la entrada. Me dijo que, si quería echar flojera en lo que sacaba él las cosas, podía acostarme ahí en su cama; que prendiera la tele y demás, pero antes, me pidió que dejara mi celular y mi cartera en su buró, todavía tenía un celular Motorola que se abría y dejé todo ahí en su buró.

Sospechas

Me acuesto y sí, como en diez o 15 minutos me empezó a dar muchísimo sueño, me empecé a quedar dormido realmente. Pero ahí fue cuando él sale de su baño, que es como un cuarto de hotel, sale de su baño y se va hacia la cama. pero él se acuesta ya estando con una ropa, una playera blanca sólo como para dormir y estaba en calzones.

Cuando se acuesta él lo que hace es pasar mi mano izquierda abajo de él y se acuesta en ella, con sus piernas, me empieza a apretar las mías y me hace una especie de torniquete, al ser muy robusto como que da vuelta y mete su mano en mi panza.

Y, la verdad es que no sabía que me estaba pasando en ese momento; si lo que me estaba pasando era lo que estaba pensando. Fue cosa de 15 o 20 segundos, me separé como pude y le dije “sabes qué, tengo que meterme al baño, tengo que ir al baño”. Me metí al baño y ahí me quedé, el tiempo que fuera necesario para...

¿Tú sospechas ahora, al paso del tiempo, que puso algo en el jugo?

Claro, claro y de hecho yo, bueno a los 15 minutos de que yo me encerré, él todavía se acercó, tocó la puerta del baño y me dijo “apúrale, güey, que ya me dejaste picado” y pues no salí, no salí.

Más bien, me quedé ahí en shock, no tenía como comunicarme con nadie porque ya había dejado ya todas mis cosas en su buró y me esperé ahí el tiempo que tenía que esperar para poder regresar a la escuela. Fue como hora y media el tiempo que estuve ahí encerrado.

Y no sé si a él no le pareció raro que tampoco saliera, pero bueno. Antes de que ya nos tuviéramos que ir, tocó la puerta de nuevo y me dijo que ya era hora. Yo salgo del baño y él se estaba vistiendo y justamente se estaba poniendo sus tirantes y se estaba peinando, agarré ya mis cosas y nos salimos, nos salimos del cuarto.

Él venía arrastrando una bocina de esas de ruedas y un proyector lo venía cargando, yo ya no me venía caminando atrás de él, ya no me lo emparejé ni nada y nos subimos de nuevo a su camioneta.

Ya en el regreso me decía que cuando regresábamos íbamos a subir de nivel y que él me podía ayudar a exentar física y a apoyarme en otras materias. Pero, bueno llegamos a la escuela, él se metió, se fue a su cubículo y yo me fui a buscar a una amiga que justo todo el mundo estaba saliendo del deporte que había elegido. Fui a buscar a mi amiga a las canchas de volibol.

Ella me ve, pero me ve con una cara, ella y yo estábamos, estábamos teniendo un problema, pero, al final, me vio la cara de espanto que traía y me preguntó qué me pasaba, a grandes rasgos le pude contar.

Nos metimos a clase todavía, era de clase de una a dos de la tarde, era de español y todavía acabó esta clase, lo que hice fue pararme a llorar y darle un golpe a un lócker, pero yo todavía tenía una clase de dos a tres con esta persona en su laboratorio de física.

Pero, yo ya no entré, yo ya no quise entrar a su clase y me fui, Me fui y lo que pasó en clase es que cuando él va a dar la clase empieza a preguntar por mí y mis compañeros le dicen que no sabían, pero que me habían visto llorar y él lo que hace es mandarme un mensaje SMS todavía para preguntar, bueno diciéndome que si todo bien porque le habían dicho que me habían visto llorar.

Me comuniqué por teléfono con otra de las autoridades de la escuela de nombre Maurilio Suárez, quien también tenía un cargo en la materia de formación. De hecho, igual es religioso, es de religión y le conté a grandes rasgos lo que había pasado y me dijo que nos veíamos al siguiente día, primera hora en la oficina del director.

A mí me daba pena decirle a mi papá, todavía mi mamá pasaba por mí a la escuela y cuando mi mamá pasa por mí, llega por mí y me acompaña mi amiga al coche, cuando llego al coche de mi mamá mi amiga se mete conmigo y le dice a mi mamá “Oye, Lalo tiene que decir algo”.

Paco Pachangas

Mi mamá se da la vuelta y me “¿te corrieron?”. Le dije no, le dije “creo que Paco es gay”, ya le había yo platicado de Paco, a él lo apodaban Paco Pachangas, entonces le dije, “creo que Paco es gay”, se ríe.

Puso una cara burlona y me dice “¿te tiró la onda?”

Le dije: “no, me tocó”. Y su cara cambió muchísimo. Me preguntó si quería que hiciéramos algo y en ese momento le dije no. Le pedí que ya nos fuéramos a la casa, porque ya no había nadie, según yo, para ir a reportarlo, ya no había ninguna autoridad ni directores ni nada por la hora, porque la salida normal era a las dos.

En el regreso, en el coche, mi mamá se comunica con mi papá. Le platica lo que me había pasado, me pide que yo le siga contando, pero yo ya venía en el llanto total, pues no podía hablar bien en el speaker con él. Mi mamá dijo, “¿sabes qué?, nos vemos ahorita en la casa”.

Llegamos a la casa y mi papá lo que hizo fue pasar a mi mamá al asiento de atrás y se arranca él, se comunica con quien era el tutor que cada salón tenía para dar seguimiento a cada uno.

Entonces mi papá le venía preguntaba qué pasaba en la escuela, le pregunta “¿qué chingaderas son estas?” Y le dice que iba directo a La Salle, dispuesto a todo, a encontrarlo y hasta donde terminara.

Este señor le contestaba que no, que estuviera tranquilo, que no fuera a hacer ninguna tontería, que no se fuera a arrepentir después. Pero, pues eran cosas que no le interesaba seguir escuchando.

Llegamos a la escuela, se bajó mi papá y yo atrás de él. Y pues sí, lo buscó, ya no lo encontró, y ya no había ningún director, solamente el rector. Nunca había yo platicado con el rector ni mucho menos.

Incluso para ir con el rector tenías que pedir cita y no sé qué tanta burocracia, pero pues a mis papás no les importó. Se metieron directo a su oficina a reclamarle, a preguntar qué pasaba.

Y pues él me pregunta, “¿Me puedes describir la casa de los hermanos?”

Tratando de poner en duda lo que estabas diciendo…

Revictimizándome, sobre todo. Pero, pues sí se la describí, tal cual...

Para quienes no conozcan La Salle, las oficinas del rector son una especie de fortaleza. Es decir, no es tan fácil entrar hasta la oficina del rector. Entonces tu papá verdaderamente estaba en un estado de enojo que hizo que nadie de los muchos guardias de seguridad que hay en La Salle se le pusieran enfrente siquiera.

No sabían a qué iba a entrar mi papá… Pero le respondí al rector que, en ese entonces era Martín Rocha Pedrajo.

Una esquela electrónica publicada el 20 de junio de 2025 para informar de la muerte de Martín Rocha Pedrajo, antiguo rector de la Universidad La Salle, figura clave en el texto de hoy. Redes sociales de la Universidad La Salle.
Una esquela electrónica publicada el 20 de junio de 2025 para informar de la muerte de Martín Rocha Pedrajo, antiguo rector de la Universidad La Salle, figura clave en el texto de hoy. Redes sociales de la Universidad La Salle.

Llegó a tener el puesto de visitador en la orden de los lasallistas, que es todavía un puesto superior al de rector, pero murió este año, justamente cuando estaban las diligencias de la Fiscalía para ubicar los domicilios, al poco tiempo murió.

Al siguiente día de lo que me pasó, nos reunimos con todas las autoridades. El rector Martín Rocha Pedrajo, el director Marco Aurelio González Cervantes, secretarios académicos, Gerardo Mujica, el otro de nombre Virgilio, secretario académico, y esa persona, Maurilio Suárez Ortiz, ahí mismo me volvieron a preguntar si tenía pruebas de que yo tenía comunicación con Francisco.

Y sí les enseñé esta conversación de Facebook en la que me pedía algo de la cuenta regresiva de basquetbol.

Garantías

Ahí, en la oficina del rector, me ofrecieron que, si yo iba a necesitar terapias, que ellos se iban a hacer cargo. Me decían que, si necesitaba tomarme un tiempo, que no había ningún problema con mis calificaciones.

Ellos me garantizaban, además, que en la vida iba a volver a tener un pie adentro Francisco Serrano Limón, sobre todo en el campus. Eso fue lo que me garantizaron.

Pasó, terminó el año escolar, y al poco tiempo, y aquí algo muy curioso es que cuando yo entro al siguiente año de la prepa, me toca como maestro Marco Aurelio González Cervantes.

Él no daba clase a otro grupo más que al que yo estaba. Él daba la materia de biología, aquí ya supongo perfectamente que si lo hizo es para tenerme bien vigilado, bien checado, porque justamente después de que me sucedió esto, poquito después, las mismas autoridades me solicitaron a mí que reuniera a todos mis compañeros de los distintos salones en una capilla que está abajo de los salones de laboratorio, para que me ayudaran a detener el chisme y que no se siguiera platicando, ¿no?

Según ellos era “evitar temas de bullying”, o sea, censurarlo de alguna manera.

Como si fuera tu culpa que el chisme, el cotilleo, existiera.

Sí, o que no se fuera a tergiversar con la realidad, con lo que en verdad pasó, pero al final lo que ellos buscaban es que no se hablara más del asunto, ¿no?

Claro.

Entonces, bueno, ya al siguiente año, cuando ya estoy en el salón con el director de maestro y demás, empiezo yo a tener muchas crisis de ansiedad. Empiezo a tener crisis de ansiedad y me empiezo a convulsionar.

La primera vez que me convulsiono, digo, en la vida yo había tenido algo así, yo siempre he sido súper deportista y todo, y pues la verdad es que siempre ahora sí que mis estados emocionales se habían visto alterados en lo más mínimo, desde que empezó esto, hasta que me sucedió esto y empecé a tener estas crisis de ansiedad.

Empecé más bien a convulsionarme y la primera vez que voy al hospital, pues hacen encefalogramas, hacen los estudios que fueran necesarios, pero justo el primer día, cuando entro sedado a urgencias, uno de los doctores me pregunta si yo había tenido algún evento como que me provocara un estado de shock reciente.

¿Evento traumático?

Así es. Y le contesté que sí que un maestro había intentado violarme. No dije abuso, intentó violarme. Entonces, pues el diagnóstico clínico derivó en crisis postraumática y relacionado completamente al abuso del docente de la universidad. De hecho, los gastos médicos fueron reembolsados por La Salle.

Le dieron a mi papá un recibo que ahora yo tengo, en el que por el concepto de este evento se paga el reembolso tanto de neurólogo, psiquiatra y psicólogo y está sellado y firmado por La Salle, haciéndose completamente responsables y aceptando su responsabilidad únicamente frente a estos gastos médicos.

Mi papá tampoco denunció. Ahorita pues ya no hay nada más qué hacer para ese momento, pero sí, La Salle de entrada se comprometió a no volver a permitir que esta persona se apareciera.

¿Y cumplieron?

Yo, en lo personal, nunca más lo volví a ver. De hecho, yo me tuve que cambiar de escuela porque para mí ya era muy estresante tener que lidiar con lo que me pasaba y tener que estar yendo a dar la cara a todo.

Pero eso no es un proceso fácil, porque los que están incorporados suelen tener problemas para que les revaliden los estudios…

…y aparte tuve un intento de suicidio después de esto. Todo fue cubierto por la escuela. Estuve el resto del segundo año de preparatoria, estuve en la Universidad Latinoamericana, pero mi manera de ser siempre ha sido muy frontal, muy frontal ante la injusticia.

Confrontar demonios

Y lo que hice fue regresarme a La Salle, como para confrontar mi propia situación y de alguna manera hacerme pensar que yo ya había superado eso. Y sí, justamente y literal fui a pedirle el favor a Marco Aurelio que me permitiera regresar a la universidad y al principio sí me puso trabas. Digo, qué mejor para ellos que ya me desprendiera de La Salle por completo. Pero pues no, regresé, terminé la preparatoria, continué mis estudios hasta el postgrado.

Y fue que años después en las redes sociales vi una publicación en la que a otra de las víctimas la escuela le ofrece disculpas públicas por Francisco Serrano Limón, por los abusos de Francisco Serrano Limón hacia esta persona.

Y a mí lo que me impactó ahí es que, pues, a mí nunca se acercaron para siquiera darme una disculpa ni pública ni en privado. Entonces, de ahí fue que La Salle hizo todo un espectáculo de este reconocimiento de culpa.

En ese caso lo difundieron como si fuera una especie de avance de parte de ellos, ¿no?

Se supone que se habían logrado garantías de no repetición en La Salle, de que nunca más iba a volver a suceder ese tipo de casos.

Y en ese sentido, esta persona que también fue víctima, ¿fue víctima antes o después que tú?

No, antes. Él estaba mucho antes. Él sí era un niño cuando le sucedió, y a él sí le fue peor que a mí, y en repetidas ocasiones. Entonces, sí, sí está muy grave.

Es decir, todo lo que hizo Francisco Serrano Limón, ¿no?

Y, de hecho, ya que se logró la orden de aprehensión, que yo soy la única víctima de las que hemos denunciado, que ha logrado una orden de aprehensión. Todas las demás no han prosperado.

Pero aquí hay algo interesante, pues empieza a ser público esto, y gente se me empieza a acercar a comentarme que también este tal Francisco en algún momento les pidió que se tiraran a las albercas sin ropa en sus campamentos.

Les pedía que se tiraran desnudos a las albercas.. He asked them to swim naked in the pools. | Eduardo Arce 19 JUN 2026 | RSN

Esto era muy, muy común de lo que hacía Francisco. Pero, sobre todo, lo que más me llamó la atención es que una excompañera mía de la preparatoria me hizo ver que Francisco, tuvo un acercamiento con ella años después, después de lo mío.

Lo mío pasó en 2010 y, en 2015, Francisco Serrano abrió una cuenta de Instagram. Ahí aparece, la cuenta sigue activa. En esta cuenta, hay demasiadas fotos de Francisco con niños, y sobre todo en la sierra, ¿no?

En las distintas comunidades donde La Salle llega a tener presencia y llegan a hacer estas misiones religiosas. Tiene muchísimas fotos de este Francisco así. También tiene fotos dentro de la preparatoria en el campus de Benjamín Franklin.

En el mismo lugar donde tú estudiabas.

Así es.

Entonces podemos asumir que no hubo tal cumplimiento de eso.

No. Y, de hecho, ya casi al final de esta cuenta de sus fotos, aparecen reunidos este Marco Aurelio, González Cervantes, es el que era el director de la preparatoria de La Salle. Aparecen reunidos tomando cerveza con Maurilio. Maurilio es casado, es padre de familia. Sigue con una supuesta carrera, pues bueno, es músico y su música es de religión. La pura incongruencia, ¿no?

Y ya en cuanto al caso penal propiamente, tú nos dices que lograste la orden de aprehensión. ¿Cuál es el estado de esta orden? ¿Está pendiente de ejecutarse?

La orden ya se giró. Ahora es cuestión que lo encuentren.

Aquí hay algo también “curioso”. Quien lleva el asunto por parte de La Salle es un exalumno que también ha ocupado cargos públicos. En su momento fue procurador, luego fue director de la Facultad de Derecho de La Salle y abogado general de la misma universidad y ahora ocupa el cargo de director general del INACIPE, del Instituto Nacional de Ciencias Penales, que depende de la Fiscalía General de la República, que es el abogado Jorge Nader Kuri.

A la izquierda, Jorge Nader Kuri, director de INACIPE, seguido de Ernestina Godoy, fiscal general de México, y Violeta Abreu, directora general de Correos de México, 16 de junio de 2026. Imagen de las redes sociales de Correos de México.
A la izquierda, Jorge Nader Kuri, director de INACIPE, seguido de Ernestina Godoy, fiscal general de México, y Violeta Abreu, directora general de Correos de México, 16 de junio de 2026. Imagen de las redes sociales de Correos de México.

Nader Kuri es una figura clave en varios sexenios en la política mexicana, que lo mismo ha trabajado con gobiernos del Partido Acción Nacional (PAN), del Revolucionario Institucional (PRI), que con el partido actualmente en el gobierno, el Movimiento de Regeneración Nacional, conocido como Morena.

Entonces no es propiamente un problema exclusivo de tal o cual gobierno federal o tal o cual gobierno de aquí de la Ciudad de México. Cuando ocurrió el ataque contra ti, el gobierno aquí en la Ciudad de México ya estaba en manos de Marcelo Ebrard, el actual secretario de Comercio del gobierno federal, ¿tu familia presentó alguna denuncia?

No, en ese momento no procedieron.

Bueno, esperemos que la orden se complete rápidamente, no sé si quieras agregar tu algo más sobre la situación.

Pues es evidente que La Salle lo está encubriendo, que La Salle lo tiene, que también ha sido encubierto por funcionarios, en este caso pues es evidente el conflicto de interés que tiene Jorge Nader Kuri para conocer siquiera del asunto por el cargo que ocupa actualmente.

Y bueno, también creo que es importante resaltar que Francisco perteneció a este grupo de choque que se llama El Yunque, del cual se relaciona directamente con el PAN, ¿no?, pero sobre todo es un grupo de choque de entrada derecha.

Claro, con vínculos con distintos partidos, porque te encuentras gente vinculada al Yunque en el Partido Acción Nacional, en el Revolucionario Institucional, e incluso en el gobernante Movimiento de Regeneración Nacional, ¿no?, ahí está Manuel Espino, por ejemplo.

Claro, y siempre se ha negado la existencia de ello, pero también hay bastante que acredita su existencia.

Bueno, pues si tú quisieras agregar algo.

No, pues creo que sería todo, y más bien darte a ti las gracias.

Una tarjeta de felicitación electrónica publicada por las redes sociales de la Universidad La Salle para celebrar el nombramiento de Jorge Nader Kuri como director general of INACIPE, una institución académica dependiente de la Fiscalía General de la República, 18 de enero de 2026.
Una tarjeta de felicitación electrónica publicada por las redes sociales de la Universidad La Salle para celebrar el nombramiento de Jorge Nader Kuri como director general of INACIPE, una institución académica dependiente de la Fiscalía General de la República, 18 de enero de 2026.

Postdata

Aunque es poco probable que un lector en México necesite que se le explique por qué podría ser que la familia de Eduardo evitó presentar en su momento una denuncia, quizás sea necesario hacerlo para quienes lean este texto fuera de México.

En muchos casos evitar la denuncia es un mecanismo para evitar la revictimización de quienes ya han sufrido por la agresión sexual como tal y, de alguna manera, luchan para rehacer sus vidas cotidianas.

Como se puede leer en el testimonio de Eduardo, él incluso sufrió ideación suicida que lo llevó a intentar ese acto en un momento de su vida. En una lógica así, con el tipo de carga de la prueba que el derecho penal mexicano espera que aporten las víctimas, no es difícil comprender, desde la experiencia mexicana, por qué los padres de Eduardo optaron por hacer lo que hicieron en un momento en el que, además, no es fácil tomar decisiones, ni siquiera cuando se cuenta con asesoría legal adecuada.

El sistema penal mexicano es notorio por su formalismo extremo, así como por su corrupción que, a pesar de repetidas reformas elude los problemas de fondo que, como se ha visto en otros casos de esta serie, no sólo de México sino de otros países de América Latina, todavía debe resolver problemas como el de la prescripción de los delitos y si, por ejemplo, en realidad acatará sentencias que pudiera llegar a pronunciar la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

A pesar de las muchas promesas de cambio que caracterizan al actual gobierno, siempre que pueden eludir atender los señalamientos de organismos multilaterales, vinculados a las organizaciones de Naciones Unidas o de Estados Americanos, lo hace a pesar de los muchos tratados, convenios y protocolos signados por el gobierno en distintos momentos de la historia del país.

La indisposición de la jerarquía católica mexicana a reconocer la gravedad del problema en los espacios que ella controla, incluidas los colegios y universidades que se dicen católicas, como en el caso de La Salle, complica aún más el problema, como también lo complica las dificultades que los sobrevivientes de abusos en México tienen para integrar el tipo de redes que existen en otros países de América Latina como Argentina, Chile o Colombia.

* * *

Un resumen de este texto está disponible en audio después de este párrafo.

Nota de producción: El texto del resumen, como el principal, fueron escritos y editados sólo por el autor. La grabación de la lectura del audio se hizo con una herramienta de texto-a-habla (Microsoft Word vía Web). La IA se usó sólo para generar la voz y no para la creación del contenido.

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