Los migrantes africanos en España han sufrido recurrentemente la violencia policial.
Los Ángeles Press
En una declaración conjunta, las Organizaciones Panafricanistas de África y de su Diáspora, junto con los pueblos afrodescendientes de Abya Yala, han condenado enérgicamente las recientes violaciones de los derechos humanos y los actos de violencia policial y racista dirigidos especialmente contra migrantes negros africanos y afrodescendientes residentes en España, con foco particular en Bilbao (País Vasco) y Madrid.
El comunicado destaca que estos ataques, perpetrados por personas identificadas como "fascistas" o "agentes de policía racistas", han resultado en discriminación, difamación y agresiones impunes contra personas debido a su color de piel.
En vista de esta situación alarmante, las organizaciones instan a las Naciones Unidas, la Unión Africana, la Unión Americana, la Unión Europea y INTERPOL a intervenir con urgencia para garantizar el respeto de los derechos humanos y del derecho internacional, así como la seguridad de los migrantes africanos en España. Además, se hace un llamamiento a las autoridades españolas, especialmente en el País Vasco, para que se asegure el cumplimiento de los derechos humanos, recordando que este aspecto puede ser controlado por la comunidad internacional.
El comunicado subraya la importancia de mantener la equidad y la imparcialidad en la administración de justicia, advirtiendo que la falta de ello puede socavar la legitimidad del sistema legal y llevar a una búsqueda de justicia por parte de los afectados.
En un tono contundente, se señala que las personas negras ya no están dispuestas a tolerar actos de agresión racista, y se advierte que, de persistir la inacción internacional frente a la hipocresía racial institucionalizada, la reciprocidad podría ser una respuesta inevitable.
El presidente del Observatorio Panafricano de Derechos Humanos, Diallo Ablaye, quien también es responsable de relaciones internacionales de la OPAM, hace un llamado a la comunidad internacional para que ejerza todo su peso y ponga fin a los ataques xenófobos y racistas por parte de la policía en el País Vasco, Madrid y otros abusos de poder contra residentes africanos.
Finalmente, se destaca la importancia de visibilizar las humillaciones, violaciones de derechos humanos y crímenes racistas perpetrados contra los africanos negros en Europa, con el objetivo de erradicar estas prácticas violentas y racistas que contaminan el tejido social y moral.
La declaración concluye instando a la comunidad internacional a desarrollar nuevas ideas que fomenten la coexistencia pacífica y el reequilibrio, con la participación activa de todos los pueblos involucrados.