El 25% de todas las especies marinas se encuentran en, sobre y alrededor de los arrecifes de coral.
Por Isabella O'Malley
El blanqueamiento perjudicial de los corales del mundo se ha extendido hasta afectar al 84% de los arrecifes de los océanos, en el evento más intenso de este tipo registrado en la historia, anunció el miércoles la Iniciativa Internacional por los Arrecifes de Coral (ICRI, por sus siglas en inglés).
Se trata del cuarto evento global de blanqueamiento desde 1998 y ya ha superado al ocurrido entre 2014 y 2017, que afectó a aproximadamente dos tercios de los arrecifes, indicó la ICRI, una coalición de más de 100 gobiernos, organizaciones no gubernamentales y otros actores. Aún no está claro cuándo terminará la crisis actual, que comenzó en 2023 y se atribuye al calentamiento de los océanos.

"Es posible que nunca volvamos a ver que el estrés térmico que causa el blanqueamiento caiga por debajo del umbral que activa un evento global", dijo Mark Eakin, secretario ejecutivo de la Sociedad Internacional de Arrecifes de Coral y exjefe de monitoreo de corales de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE. UU. (NOAA).
"Estamos ante algo que está cambiando por completo el rostro de nuestro planeta y la capacidad de nuestros océanos para sostener vidas y medios de subsistencia", añadió Eakin.
El año pasado fue el más caluroso registrado en la Tierra, y gran parte de ese calor está yendo a parar a los océanos. La temperatura media anual de la superficie del mar, excluyendo las zonas polares, alcanzó un récord de 20,87 grados Celsius (69,57 grados Fahrenheit).
Ese calor es letal para los corales, que son fundamentales para la producción de mariscos, el turismo y la protección de las costas frente a la erosión y las tormentas. A menudo se les llama los “bosques tropicales del mar”, ya que albergan altos niveles de biodiversidad: aproximadamente el 25% de todas las especies marinas se encuentran en, sobre y alrededor de los arrecifes de coral.
Los corales obtienen sus colores brillantes de las algas coloridas que viven dentro de ellos y que les sirven de fuente de alimento. El calor prolongado provoca que esas algas liberen compuestos tóxicos, lo que lleva al coral a expulsarlas. Lo que queda es un esqueleto blanco y desnudo, y el coral debilitado queda en alto riesgo de morir.

El evento de blanqueamiento ha sido tan grave que el programa Coral Reef Watch de la NOAA se ha visto obligado a añadir nuevos niveles a su escala de alerta por blanqueamiento para reflejar el creciente riesgo de muerte de los corales.
Se están llevando a cabo esfuerzos para conservar y restaurar los corales. Un laboratorio en los Países Bajos ha trabajado con fragmentos de coral, incluyendo algunos recolectados cerca de la costa de las Seychelles, para propagarlos en un zoológico con la esperanza de que, algún día, puedan usarse para repoblar los arrecifes de coral salvajes si es necesario. Otros proyectos, como uno frente a las costas de Florida, han trabajado para rescatar corales en peligro debido al calor extremo y ayudarlos a recuperar su salud antes de devolverlos al océano.
Sin embargo, los científicos afirman que es esencial reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que calientan el planeta, como el dióxido de carbono y el metano.
“La mejor manera de proteger los arrecifes de coral es abordar la causa raíz del cambio climático. Y eso significa reducir las emisiones humanas, que provienen principalmente de la quema de combustibles fósiles... todo lo demás parece más un parche que una solución,” dijo Eakin.
“Creo que las personas realmente deben reconocer lo que están haciendo... la inacción es el beso de la muerte para los arrecifes de coral,” dijo Melanie McField, co-presidenta del Comité Directivo del Caribe para la Red Global de Monitoreo de Arrecifes de Coral, una red de científicos que monitorea los arrecifes en todo el mundo.
La actualización del grupo llega en un momento en que el presidente Donald Trump ha tomado medidas agresivas en su segundo mandato para impulsar los combustibles fósiles y revertir los programas de energía limpia, lo que él considera necesario para el crecimiento económico.
“Ahora mismo tenemos un gobierno que está trabajando muy duro para destruir todos estos ecosistemas... eliminar estas protecciones va a tener consecuencias devastadoras,” dijo Eakin.