Entre esos hombres hay personas detenidas por faltas migratorias, familias sin respuesta consular y casos que no aparecen en registros oficiales.
Por Itsmania Platero
“Prisionero número 64389000: el hombre de la máscara de hierro que en realidad era de terciopelo”.
Entre 1,700 y 3,469 hondureños se encuentran detenidos en centros de reclusión migratoria y otras prisiones en Estados Unidos, según han denunciado diversas organizaciones promigrantes, entre ellas la Fundación 15 de Septiembre.
Una parte de los privados de libertad permanece recluida de manera temporal en centros del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), principalmente por faltas administrativas relacionadas con el ingreso o la permanencia irregular en el país. También se han documentado detenciones durante redadas migratorias, incluso contra personas con documentos legales o con procesos de regularización en curso.
A esa situación se suma el peso económico de multas diarias que pueden alcanzar los 937 dólares, montos que resultan impagables para la mayoría de los detenidos y sus familias.
En las prisiones federales y estatales se encuentra otro grupo de hondureños bajo custodia. En esos casos, las personas cumplen condenas o enfrentan procesos penales por delitos graves, entre ellos tráfico de drogas o facilitación de transporte, una de las causas frecuentes de extradición y encarcelamiento.
Los estados con mayor concentración de hondureños detenidos se ubican en zonas de fuerte control fronterizo. Texas concentra buena parte de los casos, con al menos 15 centros vinculados a detenciones migratorias y procesos penales derivados de operativos en la frontera sur. Florida también alberga a hondureños que enfrentan procedimientos judiciales o migratorios.
Familiares de los detenidos solicitan información todos los días. Las autoridades consulares de Honduras levantan largas listas, pero las respuestas no llegan con la urgencia que reclaman las familias. Organizaciones promigrantes denuncian la situación de los privados de libertad y advierten que algunos hondureños ni siquiera aparecen en las listas de búsqueda oficiales.
Autoridades de Estados Unidos y registros consulares han ubicado al menos a 40 migrantes hondureños recluidos en el centro de detención migratoria conocido como “Alligator Alcatraz”, en Florida. El centro fue presentado como una instalación flexible en los Everglades, pero su población ha sido sometida a reubicaciones temporales y procesos acelerados de deportación.
La gravedad de la situación también aparece en las cifras de muertes bajo custodia. México encabeza el número de migrantes fallecidos en centros de detención, con 38 casos registrados. Honduras le sigue con 13 muertes durante el periodo de ocho años transcurrido entre 2018 y enero de 2026. Entre las víctimas hondureñas se encuentra un menor de 17 años.
Líderes migrantes, entre ellos el guatemalteco Fernando Castro, han alertado sobre las condiciones insalubres en las que permanecen muchos detenidos. Denuncian reclusiones prolongadas, falta de debido proceso, ausencia de representación legal adecuada y una asistencia consular hondureña que, según las familias, llega tarde o nunca llega.
Las organizaciones promigrantes piden al gobierno de Honduras actuar con urgencia, revisar caso por caso y garantizar apoyo consular efectivo para sus ciudadanos detenidos en Estados Unidos.