La situación procesal de Gerardo Mérida permanece sin definición pública tras su salida del centro federal de detención en Brooklyn.
Los Ángeles Press
NUEVA YORK.— El general en retiro Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, salió el 11 de agosto del Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn después de permanecer tres meses en prisión preventiva, en medio de negociaciones de su defensa con fiscales federales de Estados Unidos.
Los registros del Buró Federal de Prisiones citados este lunes por Milenio indican que Mérida Sánchez dejó el MDC Brooklyn y desde entonces no ha sido ingresado en otra prisión del sistema federal. El exfuncionario permanecía en ese centro desde mayo, identificado con el número de registro 62685-512.
El cambio de registro no permite afirmar que Mérida se encuentre en libertad plena. El propio Buró Federal de Prisiones advierte que una persona que deja de aparecer bajo su custodia puede permanecer bajo responsabilidad de otra autoridad judicial, penitenciaria o policial, además de existir modalidades de supervisión fuera de una prisión federal.
Hasta ahora, el Departamento de Justicia no ha hecho público un acuerdo que confirme la incorporación de Mérida al programa de testigos colaboradores. Su salida del MDC coincide, sin embargo, con las negociaciones que su defensa mantiene con la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York. Algunos medios reportaron que autoridades judiciales confirmaron la existencia de esas conversaciones.
Corte retiró la audiencia del 4 de agosto
El movimiento ocurrió días después de que la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York retirara la audiencia de seguimiento que la jueza Katherine Polk Failla había anunciado para el 4 de agosto.
La oficina de comunicación del tribunal confirmó el 3 de agosto que no existía ningún procedimiento programado para esa fecha y que tampoco había una nueva audiencia registrada. En ese momento no informó las razones de la suspensión.
Durante la audiencia anterior, celebrada el 1 de junio, Polk Failla había concedido a los fiscales al menos dos meses para procesar y entregar a la defensa el volumen de pruebas reunido contra Mérida y los demás acusados. La jueza calificó el expediente como complejo y señalóó la cantidad de evidencia acumulada por la Fiscalía.
La defensa está encabezada por Sarah Rebecca Krissoff, exfiscal federal del propio Distrito Sur de Nueva York y actualmente abogada privada.
Mérida se entregó en Arizona
Mérida Sánchez ingresó a Estados Unidos el 11 de mayo por la garita de Nogales, Arizona, donde quedó bajo custodia del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos. Posteriormente fue trasladado a Nueva York para enfrentar la acusación federal presentada en su contra.
El 15 de mayo compareció ante una corte federal en Manhattan y se declaró no culpable de tres cargos: conspiración para importar narcóticos, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, y conspiración para poseer ese tipo de armamento.
La Fiscalía estadounidense sostiene que durante su gestión como secretario de Seguridad Pública de Sinaloa, entre 2023 y 2024, Mérida recibió más de 100 mil dólares mensuales en efectivo de Los Chapitos, facción del Cártel de Sinaloa encabezada por los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán.
Según la acusación, a cambio de esos pagos proporcionaba información anticipada sobre investigaciones y operativos de las autoridades. Los fiscales señalan que durante 2023 alertó a Los Chapitos sobre al menos diez redadas contra laboratorios clandestinos, lo que habría permitido retirar personas, drogas y equipo antes de la llegada de las fuerzas de seguridad.
Mérida forma parte de una acusación contra diez funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa, entre ellos Rubén Rocha Moya, por una presunta estructura de protección política y policial al Cártel de Sinaloa. Los cargos permanecen como acusaciones y ninguno constituye una declaración de culpabilidad.
El Departamento de Justicia señala que Mérida enfrenta una pena mínima obligatoria de 40 años y hasta cadena perpetua en caso de ser declarado culpable.
Su salida del MDC Brooklyn constituye el primer cambio público en sus condiciones de confinamiento desde que se entregó a las autoridades estadounidenses. Su ubicación actual y las condiciones exactas de su custodia no han sido divulgadas públicamente.